Termina la abstinencia

El próximo fin de semana comenzará a disputarse el Torneo Iniciación organizado por la Unión Cordobesa de Rugby, donde participarán los 12 equipos que este año militarán en el campeonato de primera.

Urú Curé deberá aguardar hasta el domingo par visitar a Jockey Club Villa María, en lo que será el primer partido “por los puntos” que disputará el equipo de Diego Ghiglione.

De esta forma el rugby oficial volverá a jugarse luego de lo que fue para la “lechuza” la muy buena experiencia en el Torneo del Interior B, a fines del 2010.

Con cuerpo técnico renovado (Lautaro Fissore con los tres cuartos y Gabriel Oviedo y Fernando Marquez como entrenadores de la intermedia, siguen en es staff) con la vuelta de Diego Ghiglione (se sumaron además Gabriel Abrile en el trabajo de defensa y Martín San Millán como entrenador de la pre-intermedia), la “lechuza” tiene el gran desafío de seguir mejorando lo bueno realizado la campaña anterior.

En cuanto a la conformación del plantel se dio la vuelta de Gastón Llano luego de 9 temporadas en el exterior y la incorporación de una camada más que promisoria al plantel superior, con Facundo Lagos y Juan Cruz Cignetti como sus abanderados.

Queda claro que este primer torneo será tomado por la mayoría de los equipos como un banco de pruebas y puesta a punto para el oficial, tal cual ya lo adelantaron en Urú Curé, pero será una buena medida para ir conociendo la realidad de los distintos equipos de nuestra provincia.

En la primera fecha Urú tendrá en frente a Jockey de Villa María, campeón en 2009 y cuarto en 2010, un equipo que sufrió el año pasado la falta de recambio y no pudo mostrar todos los atributos que lo llevaron a ser el “rey” del 2009 (igualmente le alcanzó para jugar la definición en el Estadio Córdoba).

Con solo un encuentro de preparación, derrota 21 a 0 ante el San Isidro Club el pasado fin de semana, Urú llega a este partido con muchas expectativas.

Señores la abstinencia llega a su fin, el fin de semana tendremos nuevamente rugby oficial en lo que será el primer capítulo de una temporada que promete mucho.

 

Tristán Amado

Un Mundial distinto

En septiembre comenzará a jugarse en Nueva Zelanda el Mundial de Rugby y muchos de los ojos del mundo deportivo estarán posados en nuestros Pumas.

El sorpresivo pero merecido tercer puesto conseguido en Francia, situó al seleccionado argentino en un lugar de privilegio dentro del mapa rugbístico mundial, un sitio donde por desarrollo y estructura no supo mantener.

Luego de aquella gesta histórica en Francia, muchos de esos “gladiadores” se alejaron del seleccionado y la tan temida transición parece no terminar nunca.

De la mano del nuevo técnico, Santiago Phelan, el equipo nunca pudo encontrar un rendimiento parejo y confiable, con muchas dificultades para marcar puntos.

A esto hay que sumarle puestos claves donde aún no hay jugadores consolidados, el más preocupante es el de medio scrum.

Todas estas dificultades se acentúan con una absurda lucha interna entre el interior atrincherado en las oficinas de la Unión Argentina de Rugby (apuntan al crecimiento de nuestro deporte) y los dirigente retrógrados de la Unión de Rugby de Buenos Aires, que en su afán de figurar y sacarse las fotos con las corbatas y escudos de sus uniones, le están haciendo un mal que aún no tenemos magnitud al desarrollo del rugby argentino.

Todos estos inconvenientes en otros procesos se vieron disimulados con actuaciones destacables de los referentes del equipo, pero a Nueva Zelanda esos referentes llegan con mil y una batallas, quemando los últimos cartuchos como es el caso de Ledesma, Roncero, Felipe Contepomi, etc.

Para completar este panorama sombrío en los últimos días se confirmó la rotura de ligamentos de Juan Martín Hernández, uno de los mejores jugadores del mundo, que en el mejor de los casos llegará a Nueva Zelanda recién recuperado de la operación y con escaso ritmo de juego.

Los Pumas siempre se agrandaron en la adversidad y por eso el crédito y la esperanza sigue abierto en un equipo donde los Albacete, Leguizamon, Tiessi, Rodríguez Gurruchaga y compañía deberán tomar la posta y tratar de mantener a la Argentina dentro de los 8 mejores del mundo.

Hoy repetir el tercer puesto de Francia parece una verdadera utopía, pero esto es rugby y cualquier cosa puede pasar.

 

Tristán Amado