Un año para despegar

El 2012 será sin lugar a dudas un gran desafío para todo el rugby argentino.

La llegada de Los Pumas al “Cuatro Naciones” marcará un antes y un después para la Unión Argentina de Rugby y para el deporte en sí.

El “mundo de la ovalada” se insertó desde hace unos años en la vorágine de la globalización y el consumo, donde los chicos pueden ver en vivo por televisión  cuatro o cinco partidos de las mejores ligas y competencias de naciones del mundo, sentados cómodamente en el living de su casa.

Además de consumir la ropa, accesorios y hasta la bebida que sus ídolos, que a través de los patrocinadores que los contratan, tratan de vendernos todo el tiempo.

Esa necesidad de los jóvenes por pertenecer a un grupo y de identificarse con un deportista exitoso, hará que luego de ver a Los Pumas compitiendo regularmente con tres potencias cómo son Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica, con toda la exposición mediática que eso conlleva, se vuelquen masivamente a los clubes de sus ciudades a practicar este hermoso deporte.

Esta no es una presunción, ya que lo mismo ocurrió luego de la histórica participación del seleccionado argentino en el Mundial de Francia 2007 (con tercer puesto incluido) y  la confirmación en el lote de las potencias de la última cita ecuménica en la tierra de los All Blacks.

Con estos dos antecedentes los clubes deberán comenzar a trabajar desde ahora con un sistema de infraestructura y contención para poder retener a aquellos chicos que lleguen a los mismos atraídos por el brillo de estos Pumas.

Lo más difícil de lograr en cualquier deporte es la masividad y el rugby en nuestro país tiene todo para seguir ampliando esa frontera.

El 2012 se presenta como un año de expansión y gran crecimiento, no lo dejemos pasar.

Tristán Amado