Archivo para Octubre, 2009

Rompiendo el piso…

La gorda sale de paseo, come algo sabroso, está rodeada de gente en un gran restaurante, una vez terminada la salida se dispone a marcharse, cuando de repente en su transitar pisa una madera y crack, media pierna queda insertada dentro de un deck de madera.

Silencio espectral, las risas se contienen y absolutamente todas las miradas quedan posadas sobre la gorda que no sólo tiene lastimada la pierna sino el orgullo hecho pedazos.

Y me pasa a mí, a la más gorda de todas, o sea el hecho le podría haber pasado a cualquiera, sin embargo cuando uno es gordo y sabe exactamente cuál es el pensamiento ajeno, y acá no me digan que uno se autodiscrimina, no seamos hipócritas, porque conociendo el común denominador de la gente la mayoría se mordió los labios y se aguantó la risa porque el pensamiento hizo la deducción básica, de gorda a la vista, madera rota por su peso.

La verdad es que levante mi orgullo hecho trizas, acomodé mi dignidad entre mis kilos y salí estoica a quejarme por el mal estado del lugar.

Sin embargo cuando suelen suceder estas cosas uno percibe que a nadie le importa mucho en realidad si se hizo daño o no, queda la anécdota, sencilla y bizarra, de una gorda muy gorda que quedó atrapada entre unas maderas que no soportaron su peso.

En fin…para los que se preocuparon, mi pierna está mejor…

Yo la Más Gorda de Todas

yolamasgordadetodas@hotmail.com

Gozar

Muchos hablan y se preguntan cómo es el tema del sexo en las personas con obesidad. La verdad es que una vez más hay que explicar que no somos bichos raros, que tenemos las mismas necesidades que todos los humanos, que si bien muchos pretenden incorporarnos al sector de anormales, nos pasa, sentimos y experimentamos lo mismo que cualquier y bendito “normal”.

Hecha la aclaración de que tenemos deseo sexual, que nos encanta seducir, que nos gusta ponernos ropa interior bonita y que nada nos detiene para ser libremente en nuestra intimidad, paso a preguntarme por qué muchos dudan de nuestro desempeño sexual.

Creo conocer la respuesta y básicamente ronda en torno del pensamiento lineal que muchos piensan: gorda o gordo, mucha masa corporal, imposible movilidad, cero sexo, ecuación por demás obvia de cabezas “normales”.

O sea, no vamos a negar que los kilitos los tenemos, además que los colocamos sobre otros seres humanos, y hasta podemos decir que muchas veces estos pesan menos que nosotros, pero para los que se están espantando o para los que les parece una locura, semejante atentado contra la naturaleza, les comento que hay un sustantivo llamado libertad que se lo apropian los hombres, incluidos los gordos, y que esto implica elegir, decidir y concretar el acto de disfrutar del sexo con otro, quien a su vez siente placer al estar con nosotros.

Por ello los invitamos a todos aquellos que tienen dudas acerca de nuestro desempeño sexual que se preocupen u ocupen más en sí mismos que en nosotros, que si algo tenemos claro las personas gordas es que gozar es una ley de vida…

Yo la Más Gorda de Todas

yolamasgordadetodas@hotmail.com

Peligro, Gorda a la Vista

La gorda mayor, o sea yo, se enfrenta en pleno supermercado a la compra de verduras…

Situación real: una mujer de 60 kilos, empleada del supermercado, rellenita en algunas partes, cualquiera la encasillaría en el estado de normal, relativamente joven, se cree una diosa entre sus compañeros, dialoga con una mujer entrada en años que alguna vez fue flaca y se perdió entre los postres caseros, los suculentos guisos y añora sus épocas de cintura pequeña y piropos nutridos.

La gorda mayor, o sea yo, estoy directamente a la par de ellas, tengo que comprar tomates y ellas me entorpecen la compra. Ambas mujeres charlan animadamente, no les presto atención hasta que nombran la palabra mágica “gorda” y allí mi interés se posa sobre ellas, por cierto no me separo de su lado, ahora manoseo todas las verduras para escuchar lo que dicen.

Empleada del supermercado- A mí me puede decir cualquier cosa menos gorda…

Señora que se comió todos los postres de su vida- A mí me pasa lo mismo, no quiero que me llamen gorda…

Empleada del supermercado-Mi papá dice que me llama gorda cariñosamente, pero yo no tolero en absoluto que me nombren así, es ofensivo…

Señora que se comió todos los postres de su vida-Ayyyy siiiiiii, es horrible ser gordo

(La Gorda mayor sigue manoseando verduras bien al lado de ellas) Yo hice dieta el año pasado y me bajé 15 kilos, pero los volví a subir, no soporto ser gorda, ni que los que me rodean lo sean…

Empleada del supermercado-Yo me cuido mucho, no quiero ser gorda y detesto que me llamen así, las personas gordas son un horror…

Ante tanto pánico me separo de estos dos cerebritos por miedo a que se asusten o les agarre un infarto, capaz que no me vieron que estoy pegadas a ellas con mis 114 kilos y 1.80 de altura, antes de que me culpen de ser la generadora de desmayos masivos, infecciones de grasa y ansiedades por chocolates que luego les genere ataques al hígado, me marcho…

Gracias a Dios estoy vacunada contra la estupidez humana, que es mucho más grave que tener rollos, curvas y un alma sensible, se ve que hay personas que no tuvieron suerte con el reparto de cerebro…

En fin, que cada uno saque sus propias conclusiones, lo peor de todo es que esta charla y situación realmente existió…

Yo la Más Gorda de Todas

yolamasgordadetodas@hotmail.com

Aceptación y Tolerancia

Hacer apología de ser gordo, no es la visión de este blog, sí hacer apología de aceptarse como uno es, de afrontar la realidad que a uno le toca vivir, de transformarla o no de acuerdo a las decisiones que uno decida o pueda o quiera tomar…

Este espacio busca encontrar muchas voces, busca presentar lo que somos, con nuestras paradojas, con nuestras caídas y nuestros avances…

Tengo claro un par de cuestiones que intento manifestarlas a través de este medio, que la obesidad es un problema de salud, que nos afecta en muchos aspectos de nuestra vida, sin embargo para muchos también es una decisión de mantenerse en ese estado, y nadie puede juzgar negativamente optar por una forma u otra de vida, como dije en el post anterior “vivir y dejar vivir”, agrego cada uno decide que es lo mejor para su vida y las perspectivas de cada uno pueden ser absolutamente diferentes.

En la medida que la libertad de uno no entorpezca la ajena nadie tiene derecho a ofender al otro por optar por un camino que para muchos es incorrecto, en este caso la obesidad, tampoco que las personas gordas debamos padecer ciertos cuestionamientos, hasta ser puestos en duda cada uno de nuestros actos.

Como he repetido en varias ocasiones, el problema no se soluciona cerrando la boca, la obesidad es una pandemia, es producto de cambios culturales, alimenticios, sociales de este mundo actual y obviamente de afecciones de salud que muchas veces dificultan a gran escala la posibilidad de bajar, aunque los que están del otro lado no lo crean actitud no nos falta, ganas tampoco, pero a veces todo resulta mucho más complejo que ponernos a dieta.

Ojalá que este espacio de expresión siga mostrando las distintas voces, siempre con respeto, porque todos de algún modo ponemos parte de lo que somos en nuestras palabras y a veces exponernos a contar lo que nos sucede implica ser un tanto más vulnerables…

Apelo a la comprensión de las distintas partes, a la tolerancia y a la aceptación, así el mundo y los espacios que compartimos se vuelven más integradores para todos…

Yo la Más Gorda de Todas

yolamasgordadetodas@hotmail.com

Vivir y Dejar Vivir…

Ojalá la solución a nuestro problema fuera tan fácil como dejar de comer, moderarse y con un pase mágico, de un par de meses de dieta estricta, volviéramos a enfrentarnos al espejo y descubrir que los kilos se fueron.

Ojalá fuera así de sencillo, como tantos lo plantean, que en base a deporte, mucha verdura, una dieta equilibrada, cero stress y una sonrisa en la cara la vida de un gordo pasara rápidamente a ser la vida de un “ser humano normal”, como muchos que dan consejos intentando que los demás asuman como propias las experiencias transitadas.

Alguien alguna vez me enseñó a que las experiencias no son transferibles y creo que es lo más real que he aprendido. Todos podemos gritar a los cuatro vientos miles de opciones para bajar de peso con perseverancia, con cirugía o con ayuda de alguien en particular, muchas son las opciones, pero está en cada uno optar o no por bajar de peso.

Muchos creen que los gordos nos llenamos de excusas para seguir comiendo, ojalá ese fuera nuestro único problema, la verdad es que un gran porcentaje de quienes estamos gordos es por problemas de salud, es normal escuchar hablar de metabolismo, de hipotiroidismo, de hiperinsulinismo, de colesterol y todos piensan en el fondo “gordo, cerrá la boca y bajá de peso”.

Ojalá ese pensamiento, de gran parte de la sociedad, de acción reacción pudiera ser así de fácil en nuestras vidas, pero la verdad es que a diario debemos luchar con muchos factores que no siempre dependen de que cerremos nuestras bocas.

Vivir y dejar vivir y antes de juzgar a ponerse en el lugar del otro, capaz que podríamos ser menos hirientes en nuestros comentarios…

Hasta la próxima…

Yo la Más Gorda de Todas

yolamasgordadetodas@hotmail.com