Archivo para Julio, 2011

Obesa Soberbia

Hay muchas personas que sufren obesidad y buscan a toda costa bajar de peso, el día que asumen su plan alimentario lo llevan a cabo al pie de la letra, logran bajar a costa de esfuerzo y un trabajo arduo. Logran el objetivo y de repente se asumen en una posición de creer que han vencido la enfermedad, dan cátedra de lo mal que viven los demás, pretenden que el resto, o sea los gordos, sigan sus dietas y de repente un día uno descubre que aquella persona que tenía una enfermedad adquirió una peor, la soberbia.

Desde ese lugar de las seguridades, donde se para la soberbia, algunos ex gordos u obesos miran a los otros, a esos que se parecían a él o ella antes de perder tantos kilos y como ciertos estados de bienestar hacen olvidar las experiencias pasadas, los sufrimientos, los dolores por los que pasamos, quienes cargamos con toda nuestra humanidad, uno empieza a escuchar ese tono burlesco y sabiondo en relación a los que nos cuesta bajar de peso, para los que es una gran lucha bajar 100 gramos nada más.

Nos sorprenden las frases hechas que algunos asumen como “no bajás porque no querés” o “por qué no cerrás la boca”, “copiá mi actitud” y tanta palabra suelta nos suena cual eco que se repite, rodeándonos, generándonos preguntas y dejándonos sin palabras ante aquel que alguna vez estuvo en nuestro lugar.

Es una realidad que lograr un objetivo nos da fortalezas, bienvenidas las mismas si nos ayudan a mejorar. Sin embargo quien es gordo o lo ha sido, sabe bien que nuestra enfermedad es una lucha para toda la vida y que las batallas que se ganan hay que mantenerlas, que las recaídas son propias de todos los seres humanos y por ello lograr un objetivo nos debe dejar como enseñanza la confianza para creer en nosotros, lo que no significa que nos creamos superiores para asumir que nuestra experiencia es transferible al resto, menos aún menospreciar a los que hoy se encuentran en un lugar donde ya se ha estado.

Hay casos que son dolorosos, porque esas mismas personas que padecieron maltrato y burlas parecen acomodarse en el mismo sitio de los victimarios, arrojando ironías, comentarios hirientes, superados, incomodando a otro ser humano o no, pero mostrando lo peor que puede salir de una persona y es que no aprendió nada de su experiencia.

No tengo demasiadas respuestas frente a alguien que padeciendo todo lo que puede implicar la obesidad se pare, un día, en la vereda del frente para herir a otro ser. Pretender parecerse a quienes alguna vez te causaron dolor no creo que sea la experiencia más afortunada, sin embargo estos hechos suceden y no siempre se habla de los mismos.

Ojalá quienes han padecido de obesidad y hoy son personas recuperadas también hayan sacado muchos más frutos del camino que sólo bajar de peso. La humildad es un valor que se debe complementar con la confianza y el amor propio, básicamente porque siempre nos da la tierra necesaria para saber que la vida es un círculo perfecto y mañana podemos estar en un lugar absolutamente distinto. Si transitamos la vida con estos valores no caeremos presos de egos consumidos por la soberbia de creerse superiores al resto.

Yo la Más Gorda de Todas

Facebook y Msn: yolamasgordadetodas@hotmail.com

Twitter: @yolamasgorda

Todos los comentarios vertidos por los lectores son responsabilidad de los mismos.

Libre Elección

Eso de que remarquen a la gente con adjetivos por lo que son o, mejor dicho, parecen ser, nunca es positivo. Y cuando uno lo vive en carne propia se da más cuenta de cuánto molesta a los demás encajarlos en un nombre, que implica toda una serie de preconceptos de fondo que uno no tiene ganas de cargar.

A pesar de ello las etiquetas se nos imponen y las ideas de cómo debemos vivir en función de las mismas también. Me comentaba Lorena, una lectora del blog que ella es gorda y caminando por la calle con su marido escuchó el siguiente comentario “ese si que está agarrado, pobre tipo, la gorda no lo suelta más”.

Ante todo es patético escuchar este tipo de frases que se expresan por una incontinencia verbal esquizofrénica de muchos que no tienen control de sus pensamientos y de lo que dicen, que no son capaces de mirar más allá de sus prejuicios y preconceptos que han estigmatizados sus vidas y creen que el resto del mundo puede llegar a ser infeliz como ellos si no viven al modo de cabeza de 2×2.

Este comentario deja de lado el libre albedrío de dos seres que se han elegido y lo siguen haciendo a diario, que se aman desde el alma a sus físicos y viceversa, que se gustan como son y que ello implica que se atraen, quieren, desean y necesitan en completitud.

Por lo que suponer que ese hombre es infeliz por estar al lado de una mujer, entre cuyas características está la de ser gorda, es ser muy básicos, más aún pretender que la dama lo tiene agarrado, es llevar el comentario y el pensamiento a un nivel de mononeuronalidad avasallante. Por supuesto aquí se suma el prejuicio de que las gordas no gustamos a nadie y que tenemos como destino quedarnos solas tejiendo bufandas, gran error, a muchos atraemos y no tienen idea de cuánto. El mundo está constituido por seres absolutamente diferentes y si bien todos necesitamos encajar en tales o cuales grupos, reconocernos con determinados ideales, es una realidad que sobre gustos no hay nada escrito y desde este blog puedo asegurarles que he descubierto la gran atracción que hay sobre hombres y mujeres que salen de las tallas estereotipadas por la sociedad.

Por esta razón es que hoy les escribo acerca de esta realidad, sinceramente quisiera no enojarme cuando leo esta clase de historias que los lectores me cuentan, todas de algún modo las hemos vivido, todas son parte de uno y me indigna saber que hay personas en este mundo que no tienen la mínima consideración por el otro, que no cuidan sus palabras y por supuesto se aferran a ideas básicas, carentes de amor y de apertura.

Es necesario abrir la mente, el mundo no se reduce a nuestro cuartito de seguridades, afuera la variedad, la heterogeneidad es amplia, es libre, es única y las elecciones de los individuos habla de sus personalidades, gustos, sentimientos y de sus propios mundos. Como siempre digo vivir y dejar vivir y que quede claro, bienvenidas nuestras diferentes opiniones, pero cuidado cuando con las mismas dañamos y destruimos al otro…

Foto: http://www.villagevoice.com/photoGallery/index/2549757/3/

Yo la Más Gorda de Todas

Facebook y Msn: yolamasgordadetodas@hotmail.com

Twitter: @yolamasgorda

Todos los comentarios vertidos por los lectores son responsabilidad de los mismos.

Deshonrar la Vida

Hace poco recibí la invitación a una página de facebook que a su vez me llevó a una página web pro ana y mía… Si bien las he recorrido varias veces tratando de comprender la realidad de estas niñas que hacen apología de la anorexia y la bulimia, no puedo dejar de manifestar mi asombro ante el poco amor a sus vidas que tienen.

No se trata de querer ser flacas esqueléticas o en el caso de los feeders ser gordos mórbidos, es el mismo problema en distintos extremos y creo que el tema fundamental, que parece no decirse, es la falta de amor a la vida.

En la página pro ana y mía se hablaba del asco de ser gordas y se muestran fotos de extrema flacura como ideal a seguir, piel y hueso exhiben esos cuerpos apocados también de ilusiones y esperanzas, porque las caras que manifiestan son de angustia, no hay sonrisas de satisfacción, parecen cadáveres despojados de fe en sí mismos y de alimento también.

Debo decir que me asustan estas páginas, que sé que mientras yo escribo en post de generar conciencia muchos leerán esto y las buscarán por curiosidad y también para ver si pueden bajar unos kilos con las extremas sugerencias que hacen, que básicamente se resumen que casi no comer o llevar a casi un punto nulo la acción de alimentarse.

Me pregunto qué nos ha pasado como humanos que nos hemos desligado tanto de lo que somos que no aceptamos nuestros cuerpos, que los exponemos, maltratamos y nos ponemos al filo de la vida, jugando con la muerte de un modo que en cualquier momento nos puede atrapar en sus garras.

Muchos consideran que ser flaco es ser saludable, pero en estos casos se linda con la misma enfermedad que puede sufrir una persona obesa. Exponer el cuerpo a la falta de alimento, torturarse física y psicológicamente en post de una imagen que nunca se alcanza es jugar a la ruleta rusa con la vida y si no se para a tiempo las consecuencias pueden ser mortales.

Que pululen tantas páginas pro ana y mía me preocupa, porque la mayoría de ellas están hechas por adolescentes, es importante que los padres estén atentos de los comportamientos de sus hijos. A cierta edad hacer dieta no es saludable, más cuando ya las jovencitas son flacas por naturaleza. Es necesario que los adultos den mensajes de vida y no ante un kilo de más se lo estén remarcando a sus hijos, porque a veces un simple comentario sobre el cuerpo puede generar una ola de acontecimientos inesperados, sobre todo en mundo donde el éxito se muestra en envase de 90-60-90 y donde estar dentro implica cumplir con ciertos estereotipos sociales.

Por ello atención, demos un mensaje de amor a diario a los adolescentes que se encuentran en nuestro entorno, seamos conscientes de lo que decimos y hacemos porque ellos toman nuestras palabras y acciones de un modo serio y sobre todo estemos cerca, mirándolos, acompañándolos, haciéndolos sentir importantes, el mundo no debe acabar en un cuerpo despojado de carne y aliento pro vida…

Yo la Más Gorda de Todas

Facebook y Msn: yolamasgordadetodas@hotmail.com

Twitter: @yolamasgorda

Todos los comentarios vertidos por los lectores son responsabilidad de los mismos.

Control Publicitario

Ni pseudos médicos o artistas que hacen de médicos o reconocidos profesionales y sus pacientes podrán exponerse a publicidades en España pues en su nueva ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición se prohíbe este tipo de exposición donde se pretende constatar beneficios para la salud, por ende los anunciantes de productosalimenticios tendrán que buscarse otra estrategia de venta. 

Sobre este punto me quiero centrar, la ley es bastante amplia y desde mi humilde opinión considero que muy interesante, pero volviendo al tema del cual hoy escribo debo decir que me parece oportuno que se comience a regularizar esta situación, sobre todo porque muchas publicidades que ofrecen alternativas alimentarias, lo hacen con el supuesto aval de médicos desconocidos, a quienes les figura un supuesto número de matrícula de vaya a saber qué país, en otros casos son profesionales reconocidos lo que genera que la venta de los productos sea mucho más efectiva porque la confianza que generan estos personajes potencia a lo que se está ofreciendo.

Por otro lado está la gente, pacientes, artistas del mundo del espectáculo que en muchas ocasiones son la cara de la venta de productos y alimentos que supuestamente ayudan a bajar de peso, es común ver el antes y el después, mentiroso, de estas personas. Digo mentiroso porque el planteo publicitario habla de que sólo comprando y consumiendo el producto se garantiza el descenso de peso y cambio de vida. Bien sabemos los que sufrimos de obesidad, y hemos pasado por muchas de estas alternativas, que nada se consigue si no hay esfuerzo por detrás, dieta equilibrada, ejercicio físico y una actitud saludable ante la vida.

Por ello creo que, si bien este tipo de acciones no se dan en todos los países, es bueno que haya gobiernos que tomen la decisión de ir un paso más adelante, aún conociendo que los intereses de las grandes empresas influyen y en muchos casos pesan más que el bienestar de la gente.

Muchos países, incluyo a mi Argentina, deberíamos tomar en cuenta este tipo de acciones y comenzar a analizar incorporarlas dentro de nuestras leyes, porque lamentablemente nuestras tandas publicitarias están plagadas de este tipo de informerciales, muchos de ellos avalados por médicos y especialistas en todo, uno nunca termina de saber bien qué hacen, pero el discurso está bien armado para que alguien siempre caiga en las trampas del mercado.

Emprender estas acciones es parte de la salud de todos, sólo es cuestión de que nuestros representantes tomen las decisiones y nosotros como comunidad estar atentos, ser críticos y exigir honestidad del mercado… (suena utópico, pero hay que intentarlo).

Yo la Más Gorda de Todas

Facebook y Msn: yolamasgordadetodas@hotmail.com

Twitter: @yolamasgorda

Todos los comentarios vertidos por los lectores son responsabilidad de los mismos.

Etiquetas

Necesitamos etiquetar a la gente, qué mejor ejemplo que las redes sociales que desde hace tiempo lo hacen. En la vida real las etiquetas, por lo menos a mí, no me caen del todo bien.

Siento que te circunscriben, te nombran de un modo, te catalogan en un grupo y parece que todo un concepto se te cae del cielo encima y lo tenés que llevar de por vida, porque pareciera que para eso son las etiquetas para que encajes en un lugar y estés siempre allí en tal o cual rincón haciéndote cargo de los que sos, de lo que fuiste, de lo que dejaste de ser, a pesar de que la gente no se percata de eso porque ya decidieron que sos o parecés de un modo y a eso debés circunscribirte.

Asumo que con el nombre de este blog yo también me etiqueto, pero como siempre digo siento que soy mucho más que una gorda, ante todo soy un ser humano con múltiples facetas, características, sueños y con una personalidad que se mueve por todos los estados del ser humano.

Sin embargo nuestra sociedad patenta, etiqueta, determina que unos son de una forma y por ende tienen ciertas características, en el caso de quienes somos gordos muchas veces se escucha que somos buenos, que tenemos lindas caras, que tenemos un gran corazón y alguno que otro agazapadamente nos tiene lástima por ser portadores de estos cuerpos.

La verdad es que los gordos, y cambien el gordo por lo que quieran, somos personas, absolutamente distintos unos de otros, no todos somos buenos, no todos son dadivosos, no todos tenemos caras perfectas, ni todos somos excelentes en el sexo porque pareciera que al no tener un cuerpo escultural lo recompensamos siendo más dóciles y entregados en la cama.

Las etiquetas nos limitan, tanto a los que somos etiquetados, como a las personas que las otorgan, somos mucho más que cuerpos, que ideas, que nombres, que gustos sueltos, somos un todo y así nos movemos, somos paradojas sueltas, somos coherentes e inconexos, tenemos cavidades y nuestros aspectos cerrados, catalogarnos dentro de una cajita para asegurarnos que somos de un grupo, de una forma, de un mundito nos quita libertad y nos impide conocer la verdadera esencia de los otros.

Por eso antes de asegurar con certeza que porque una persona tiene tales características es de determinada forma, tomémonos el tiempo para conocerlo, para ahondar y si no podemos al menos tengamos la apertura para plantearnos la duda de cómo puede ser, a veces hay personas maravillosas detrás de rostros serios, a veces hay almas angelicales detrás de la dureza de una vida, a veces detrás de un gordo hay un ser que no hace de su vida el comer y detrás de una flaca hay un ser profundo.

Dejemos de juzgar, de etiquetar, de circunscribir nuestro mundo y el de los otros a nuestras propias certezas, abrirnos puede ser una experiencia enriquecedora…

Yo la Más Gorda de Todas

Facebook y Msn: yolamasgordadetodas@hotmail.com

Twitter: @yolamasgorda

Todos los comentarios vertidos por los lectores son responsabilidad de los mismos.

Hacia un Guiness Obeso

A los 42 años de edad, Donna Simpson, de Nueva Jersey, EE.UU., quiere llegar  a los 454 kg en sólo dos años. Cabe destacar que insiste en que es saludable, a pesar que ahora  necesita un scooter cuando va de compras.

Donna Simpson ya pesa más de 227 kg y consume 12.000 calorías al día en un intento por convertirse en la mujer más gorda del mundo.

Su esposo Philippe, de 49 años,  la  anima a comer más. Conoció a Donna en un sitio de citas para personas de gran tamaño y es un confeso admirador de la grasa, aunque él mismo sólo pesa 69 kilos.

Cabe acotar que Donna ganó el Guinness como la madre más gorda del mundo, cuando dio a luz en 2007. Necesitaba un equipo de 30 médicos para dar a luz  a su hija Jacqueline durante un parto de alto riesgo de cesárea.

La verdad es que el caso de Donna me perturba, básicamente porque creo en el derecho de cada ser humano de elegir ser como quiere, asumiendo todas las consecuencias de lo que una decisión, imagino yo bien pensada, puede ocasionar.

Donna ama ser gorda, a su esposo le gustan las mujeres excesivamente obesas y por lo que he podido leer en distintos portales le encanta comer en exceso. También es importante decir que Donna ha sabido realizar un negocio en el mundo de Internet mostrando cómo come en todo momento, por lo que sus cuentas también se están abultando.

Sin embargo mi pregunta es cuál es el límite, porque siento que también hay una gran puesta en escena hacia el exterior, mediáticamente esta mujer obtiene sus frutos gracias a su obesidad y a pretender ser la más gorda del mundo, hecho que le puede implicar su vida, porque comer 12 mil calorías diarias de comida chatarra es una realidad que no le hace bien a nadie.

Debo ser honesta, me confronto con mis principios de respetar al otro hasta en la opción de hacer todo aquello que va en contra de su vida, sin embargo también me siento en la obligación de decir que no comparto en absoluto este tipo de acciones. Pienso que tal vez en este mundo donde se juega el rol hacia el afuera y desde donde los medios se puede construir una vida, llegar al extremo de poner en riesgo la existencia puede ser redituable sólo en términos económicos, porque el sentido de esa vida se pierde tras todas las enfermedades que casi 500 kilogramos de peso le pueden ocasionar en el caso de lograr su objetivo y peor aún la misma vida se puede ir en esta carrera alocada por ser una guiness del mundo.

Mi pregunta es: y después qué…, mantenerse, casi imposibilitada a la hora de caminar, de hacer lo que realmente se quiere, de poder moverse para las acciones más sencillas y privadas como ir de compras, bañarse. Cuál es la opción, seguir comiendo, vivir para comer, para alimentar el deseo de su hombre que disfruta el cuerpo gordo de su mujer, pero que sin embargo él no pone en riesgo su propia existencia, ni hablar de la pequeña que en cualquier momento puede quedarse sin madre porque la misma es una persona en peligro con el gran exceso de peso.

Hay un después de un guiness tan extremo, o es que la vida puede continuar de ese modo, no encuentro una posición ecuánime que me satisfaga frente a este caso, simplemente me asombra ver cómo la fama a cualquier precio puede llevar a la gente a rozar límites que atentan contra sí mismos.

Respeto el posicionamiento, aunque me niego rotundamente a compartirlo, porque creo en la vida y creo que hacer algo a conciencia que sabés que te hará mal es una falta de amor a la existencia y a mucha gente que ha llegado a esas situaciones por graves problemas de salud, que desearían haber tenido la opción de ser o no obesos mórbidos.

No tengo respuestas frente al caso de Donna Simpson, me quedan muchas dudas, obesas y extremas…

Yo la Más Gorda de Todas

Facebook y Msn: yolamasgordadetodas@hotmail.com

Twitter: @yolamasgorda

Todos los comentarios vertidos por los lectores son responsabilidad de los mismos.

El Monstruo

“…es muy difícil aceptarme cuando cada vez que me veo al espejo veo un monstruo y no puedo lograr comprender como llegue a esto, como cada vez que trato de ponerme un pantalón me queda horrible y a donde voy siento que me aprieta y me reclama lo gorda que estoy y casi no puedo respirar en un pantalón que hace un par de años quedaba perfecto. Ya no sé q hacer, estoy realmente en un crisis conmigo misma y estoy dispuesta a cualquier cosa por bajar de peso y no verme más como soy…” (Majito)

Inspirada en las palabras de Majito escribo en función de sentimientos que todas y todos hemos compartido en algún momento, la sensación de que un monstruo vive en nosotros y la verdad es que creo que hay que matarlo, hay que exorcizarlo, hay que tomar cartas en el asunto y por fin liberarse del mismo…

El monstruo nos acecha tanto que terminamos creyendo en él, lo incorporamos a nuestras vidas tanto que se pone nuestra ropa, come nuestra comida, y adquiere nuestros cuerpos para ponérselos, y allí está el secreto en revelarnos y no creer que ese gran fantasma de proporciones enormes somos nosotros.

Estar gordo es un problema, en millones de ocasiones, no podemos dejar de decir que dificulta nuestro andar, que puede producirnos enfermedades graves, que nos imposibilita en algunos casos a acceder a ciertos lugares o a ponernos cierta ropa, sin embargo eso no tiene que ver con el monstruo que dejamos que nos adopte.

El monstruo por lo general viene desde afuera, nadie crece creyendo que es un monstruo, te lo adosan, pretenden que uno lo acoja, se encargan tanto de decirte que sos parecido a él, que un día sin querer, inconscientemente te calzas sus zapatos, te contagiás de sus actitudes y sos un monstruo tan parecido al que te dijeron que sus retratos se conjugan…

Sin embargo no somos un monstruo, tal vez hasta nos escondemos detrás de sus dificultades y sus problemáticas porque tememos reconocernos con todo nuestro poder, con todas nuestras debilidades, con nuestra belleza innata y también con nuestros aspectos feos, pero el monstruo no somos nosotros, ni los otros…

El monstruo simplemente es un imaginario construido con el que decidimos quedar afuera; la pregunta es de qué y creo que asumir la postura de monstruos es dejar de lado la vida, quedarnos en la frontera de nuestras casas, de nuestros miedos y hasta de nuestros sueños mirando como el resto construye su camino, la felicidad, lo simple y sencillo que todos necesitamos, pero que desde el lugar de monstruos asumimos que eso no nos puede tocar a nosotros.

Ser gordos no nos hace monstruos, ni feos, ni personas que debamos estar aparte del resto. Las reglas de nuestra sociedad son crueles y en muchas ocasiones, desde la discriminación, desde los estereotipos y parámetros, que por lo general no tienen razón de ser, se fomenta un imaginario que pretende calzarnos en el disfraz de monstruos, creerlo es nuestro principal error.

Asumir que no podemos contra nuestra enfermedad, rechazar la posibilidad de que cada día tenemos la oportunidad de ser felices, creer que un pantalón más grande o más chico define nuestra belleza, intentar ser lo que no podemos, lo que no queremos, lo que no tenemos ganas de ser, no descubrir nuestro potencial y todo lo bello que contiene cada centímetro de nuestro ser es alimentar a ese monstruo que está afuera, que siempre está al acecho para adoptar nuestras vidas…

Está en nosotros ser lo suficientemente valientes, locos, decididos y naturales para ser, creo que allí está el secreto para derrotar al monstruo y de esa forma dejar salir la verdadera esencia que, sin lugar a dudas, es increíblemente maravillosa…

Yo la Más Gorda de Todas

Facebook y Msn: yolamasgordadetodas@hotmail.com

Twitter: @yolamasgorda

Todos los comentarios vertidos por los lectores son responsabilidad de los mismos.

De no dichos y responsabilidades

Hay un tema del que pocos hablan, está en el implícito de todo lo que respecta a la obesidad y precisamente tiene que ver con el gran negocio que implica tener en el mundo a gente gorda.

Detrás de grandes campañas de la lucha contra la obesidad, y del mensaje en post de tomar conciencia que muchos llevan adelante, que es absolutamente válido y creo que suma positivamente, hay un mercado subliminal, asumido y aceptado por todos que tiene que ver con el negociado de productos y servicios en post de descender de peso.

Creo que hay caminos que van a la par, unos tienen que ver con que los gobiernos se están percatando del gran avance de personas obesas con todo lo que implica a futuro de problemas de salud, sociales, culturales y económicos, lo que los lleva a generar campañas en post de vida saludable, de alimentación consciente, de transformaciones de hábitos, sin embargo uno siente que no hay medidas drásticas y contundentes frente a una pandemia que cada vez es mayor y crece a pasos agigantados.

Asumir políticas de calidad de vida para los habitantes de cualquier suelo deben tomarse más allá de un slogan de “sea feliz, camine” o “tome conciencia, piense en su colesterol”, los cambios deben ser de fondo, asumiendo que esto implica enfrentarse con grandes empresas y negociados que mueven el mercado del consumo y que son tan responsables como las personas que ingieren y compran lo que se les vende.

Por el otro está el camino que avanza con rapidez de la oferta y la demanda, donde se le ofrece a quienes están excedidos de peso absolutamente todo para bajar, no importa si las personas obtienen resultados reales.

El exceso de información y de promesas mágicas pulula hasta el desborde y siempre hay alguien que piensa “y si esto es lo que me funciona a mí”, por lo que las grandes empresas subsisten cambiando de formato, de discurso, dando resultados pobres en muchos casos, pero esto no es lo que les interesa, menos la desesperación de aquel que no obtiene resultados, lo más importante es facturar y engordar los bolsillos de este mercado encubierto que tras falsas sonrisas prometedoras ayuda a que las personas se sientan más frustradas y lejos de una clara conciencia sobre qué hacer realmente con sus cuerpos.

La responsabilidad está en todos, nosotros como consumidores de distintas opciones que nos ofrecen debemos ser críticos, ante todo consultar con médicos serios, porque también allí hay muchos pseudos doctores que tienen un gran fachada de renombre y sin embargo hacen un gran negocio en relación a la obesidad. Por otro lado asumir nuestra responsabilidad como adultos sabiendo que esta pandemia se batalla cambiando de hábitos, asumiendo comportamientos que realmente son saludables y que no se resuelven tomando una pastilla y dejando que la vida se descarrille tras el sedentarismo y la comida chatarra.

También como ciudadanos de nuestras comunidades debemos comprometernos y exigir a nuestros gobernantes que las políticas de acciones saludables se lleven a cabo y la única forma posible de que esto sea así es poniendo nuestro granito de arena, difundiendo la problemática, acercándonos a ayudar o viendo la forma para que lo que cada vez vemos como más normal, o sea más personas gordas, sea un tema que esté en las agendas gubernamentales.

Sólo visualizando y exponiendo las problemáticas es como podemos avanzar hacia posibles soluciones.

Yo la Más Gorda de Todas

Facebook y Msn: yolamasgordadetodas@hotmail.com

Twitter: @yolamasgorda

Todos los comentarios vertidos por los lectores son responsabilidad de los mismos.