Las locuras de Oreste - | puntal.com.ar
El Loco Corbatta fue uno de los jugadores más emblemáticos del fútbol argentino en las décadas de 1950 y 1960. Su apellido quedó inmortalizado en una de las calles que rodean a la cancha de Racing, club del cual es ídolo
Ocurría unos años atrás. Cuando la gente iba entrando a la cancha de Racing y algún guardia de seguridad indicaba: “Por acá no, tiene que ir por la calle Corbatta”.

Los más pibes acataban la orden, pero mientras buscaban el lugar miraban para los costados para que algún veterano les explicara eso de Corbatta, si es que en su familia no se los habían contado ya. Porque Corbatta es un cuento que merece ser contado.

Y siempre, a la manera del porteño, que va a la cancha desde toda la vida, un comedido se arrimaba al asombro del chico y preguntaba: “¿Nene, vos sabés quién fue Corbatta?”.

El joven ponía cara de no o de sí, pero no tanto. Se le mezclaba el recuerdo de algo que le dijo un tío fana de la Academia y la corbata, objeto de vestimenta, esa que le obligaban a usar con el uniforme del colegio.

Pocos jugadores han tenido el roce sentimental con la afición como Oreste Omar Corbatta, nacido en Daireaux el 11 de marzo de 1936, quien fue a vivir de muy pequeño a La Plata y murió el 6 de diciembre de 1991, muy joven, a los 55 años.

A los 14 años de edad, Corbatta jugaba en las inferiores de Estudiantes de La Plata, pero quedó libre por un esguince de tobillo y en 1953, mientras laburaba de repartidor de pan, llegó a Juverlandia de Chascomús para jugar la liga platense. Un fervoroso racinguista que se dedicaba a descubrir jugadores, un tal Aparicio, lo vio jugar y en 1955 lo llevó a Avellaneda.

Ahí comenzó a cristalizarse el amor entre el hincha y el Loco. De Oreste Omar Corbatta, “Cusa”         -como le decían en familia desde niño-, y los simpatizantes de la Academia. Un Garrincha argentino, si es que en algún sentido Garrincha no fue el Corbatta brasileño.

Medía 1,65 y pesaba no más de 62 kg. El sábado 30 de abril de 1955 debutó en Primera ante Gimnasia. Racing formó con Domínguez; Dellacha y García Pérez; Giménez, Cap y Sivo; Corbatta, Barrera, Maschio, Rodríguez y Cigna. El partido se jugó en La Plata y el gol del Lobo, que ganó uno a cero, lo marcó Luis Pentrelli. El primer tanto de su carrera se lo marcó a Ferro en mayo de ese año. El arquero era Marrapodi.

Un periodista chileno lo calificó como un jugador de dibujos animados y dicen, quienes lo vieron, que algo de eso había. Les vendía buzones a los arqueros en los penales: la pelota por un lado, el guardameta para el otro. Era un especialista en el remate desde el punto penal. Su mejor año fue 1957. Con la selección tuvo actuaciones memorables como la del Sudamericano de Lima y la eliminatoria para el Mundial de Suecia. En uno de esos encuentros para ir a la Copa del Mundo marcó ante Chile uno de sus goles más recordados. Fue el 20 de octubre. Eludió rivales aun en la línea del gol y le puso una cuota de suspenso a la conversión, mientras el público aguardaba que de una vez por todas la metiera en el arco. Jugó hasta el 62 en la Academia un total de 177 cotejos y 72 goles. El 1° de febrero de 1963 Corbatta quedó incorporado a Boca Juniors, que pagó por él 12 millones de pesos. Debutó en la cancha de Atlanta ante Argentinos Juniors y marcó dos goles. Su primera formación con Boca fue Roma; Dos Santos y Heredia; Simeone, Rattín y Orlando; Corbatta, Menéndez, Del Vecchio, Sanfilippo y Lallana.

Si el debut con la casaca xeneize fue auspicioso, lo que siguió no lo fue para nada. Jugó poco. No rindió demasiado y en el 64 Boca le rescindió el contrato. Había jugado 18 partidos con 7 goles.

Hay una imagen inolvidable para Río Cuarto de Oreste Corbatta. Vino a jugar contra Atenas un amistoso el 12 de octubre del 64. Seis mil personas llegaron al estadio albo para la inauguración de tribunas de cemento en la entidad ateniense. Boca y Atenas empataron uno a uno. El gol de Boca lo hizo Corbatta de penal. El de Atenas, Sangroniz, también desde los doce pasos. El árbitro fue Pedro Álvarez. Atenas formó con Cardozo; Sosa y Sangroniz; David Gutiérrez, Francisco Gutiérrez y Romero (Muñoz); Fernández (C. Salas), Domínguez, Knuttsen, Miranda (L.Salas) y Durán. El técnico, el querido Roberto Altamirano. Boca, con Roma; Silvero y Marzolini; Simeone, Rilo y Orlando; Corbatta, Rulli, Grillo, J.J.Rodríguez y Callá. Ingresaron Osvaldo Pérez, Peter Millar, Ángel Clemente Rojas y Raúl Pérez. El técnico, Aristóbulo Deambrosi.

Independiente Medellín fue el club al que arribó luego de Boca. El destino quiso que se enfrentara a Racing en la Copa Libertadores de 1967, en un partido en el que Agustín Cejas le atajó un penal.

Los fieles de Independiente Medellín lo recuerdan con mucho afecto. Muchos hinchas del Rojo, recuerdan una goleada 8 a 3 a Deportes Tolima en la cancha del Tolima el 25 de mayo de 1969, en la que Corbatta le marcó cinco tantos al arquero local Silvio Quinteiro.

Pero en esas tierras sufrió el abandono de su mujer, la pérdida de casi todo su dinero y creció su adicción por el alcohol. Regresó en 1969 a la Argentina y tiró sus últimos cartuchos futboleros en San Telmo, en Italia Unida y Tiro Federal de Río Negro, en donde jugó hasta 1974. Había marcado 79 goles en Primera y jugado 195 partidos en AFA. En la selección lo hizo en 41 oportunidades y la metió 19 veces.

Bernao, en Independiente, y Houseman, en Huracán, se presentaron como “sucesores” del Loco Corbatta.

Oreste quedó en las retinas de los que lo vieron como un “intruso”, un bendito “extraño” de gambetas portar. Terminó mal. Muy mal. Racing lo cobijó en su estadio hasta el final de sus días. Por pedido de la Academia, la Municipalidad de Avellaneda le puso su nombre a la excalle Cuyo, lindante con el Cilindro. Por ese lugar, donde debía entrar el pibe, según la organización. Por ese lugar entraba el veterano que le hablaba de Corbatta.

Oreste. En el gran recuerdo del fútbol. Bien pegado a la raya del cielo. Haciendo malabarismos. Eludiendo una realidad que terminó dañándolo.

Corbatta. En cada encuentro, una de dibujos animados.



Osvaldo Alfredo Wehbe

TEMAS: futbol
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