· SBS Jazz tocó en el Favio. · Crédito:
El encuentro entre SBS Jazz y Tensos Bros, dos tríos de formación idéntica, configuró una destacada sesión de género que se extrañaba de un tiempo a esta parte.
Hacía un tiempo que no se producía un recital de jazz al completo protagonizado por músicos locales, y la coincidencia del estreno, al menos como parte de un encuentro formal, de SBS Jazz y Tensos Bros, dos tríos de formación idéntica (guitarra, contrabajo y batería) pero de perfil interpretativo diferenciado, fue el centro de una más que agradable sesión musical. Con la figura unificadora de Alejandro Sosa empujando los acentos desde su imponente instrumento (combinando las pequeñas divergencias de estilo, el excelente contrabajista se tocó todo), los dos elencos supieron desarrollar un programa que estableció las particularidades de cada formación, incluso cuando ambos recurrieron episódicamente a la participación como invitado, de Leo Daghero con su saxo.

SBS… (nombre obviamente surgido de las iniciales de los apellidos del ya citado Alejandro Sosa, del guitarrista Ezequiel Bracamonte y el baterista Leandro Sosa) se dio a la tarea de asumir y reproducir el estilo de los “standars”, luciendo en algún tema de Charlie Haden, explorando variantes sobre ese esquema en una bella creación del contrabajista titulada algo así como “Race blues” (el anuncio del nombre no sonó del todo claro), y perfilando estilo al tocar “Body and soul”, con el tenor de Daghero enriqueciendo la melodía.

Tensos… por su parte empujó hacia adelante la perspectiva y sumó a la figura de Alejandro Sosa (contrabajo), el bienvenido retorno a las pistas de Hernán Tenreyro, explorando de nuevo su vertiente jazzística luego de una prolongada y rica experiencia con “Banda XXI”, y más el acento guitarrístico más potente de Maximiliano Brito Rivière: si bien el trío dice tocar desde  2016, no han sido frecuentes sus apariciones y esta ocasión sirvió para mostrar su delicado trabajo exploratorio de una sonoridad de toques latinos que le insuflan los dos últimos nombrados. 

El arranque mismo, con el samba-funky de “partido alto”, con sus juegos sincopados y la poderosa intervención del saxo alto, empezó por definir un toque que se extendió incluso cuando ellos mismos incursionaron también en la secuencia “standars”, y fue el signo de una presentación caracterizada por ese ánimo de intervención, brillante en la versión de “Cartas de amor que se queman”, una zamba del Cuchi bien reescrita, y en el final con “Obi one”, de Javier Malosetti.

Entre las particularidades de ambos tríos, plausibles en sus respectivos enfoques y merecedores de un público mucho más numeroso del que los aplaudió en su presentación de este viernes en el Favio, se coló un halito de identidad emocional que ayudaría a dar un título a esta nota elogiosa, con el de un film de Woody Allen que se refiere al jazz: el que protagonizaron SBS Jazz y Tensos Bros fue un recital dulce y melancólico.

R.S.

TEMAS: favio
Comentá esta nota

Noticias Relacionadas