Pasado y presente de una corriente que crece en el país y el mundo

El proyecto que se está realizando desde la UNRC tiene sus orígenes en una corriente llamada Filosofía Para Niños que fue desarrollada en la década de los ´70 por el norteamericano Matthew Lipman. “Él empezó a desarrollarlo sobre todo desde una perspectiva lógica: lo que pretendía era enseñar a pensar bien”, relató al respecto el docente de la Universidad local.

“De fondo esos ejercicios tenían una intencionalidad que es la de formar ciudadanos democráticos liberales al estilo norteamericano. Eso tuvo una acogida importante en América Latina”, añadió. En ese marco, varios países de la región adaptaron las novelas juveniles escritas por Lipman para continuar con esta corriente.

Posteriormente, continuó Olmedo, se comenzaron a cuestionar los presupuestos políticos de la teoría norteamericana y se comenzó a hablar de Filosofía Con Niños, alejándose de una concepción clásica de la educación. “Se trató de pensar una práctica en la que la filosofía y el profesor no le dan forma al niño sino que se abren espacios de reflexión conjunta”, precisó el docente.

Actualmente, en diversas localidades de Argentina existen movimientos basados en algunas de estas dos corrientes que acercan la filosofía a los niños. Incluso, en el último tiempo se realizaron congresos y se conformó una red nacional en la que quienes llevan adelante estas prácticas intercambian saberes y experiencias.