Hay 6 detenidos por el atentado con drones contra el presidente venezolano durante un acto en el que fueron heridos 7 militares. Temen una ola represiva
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, respaldado por los militares, se alista para responder con mano de hierro al intento de asesinato del que asegura fue víctima, lo que hace temer una ola represiva contra sus adversarios.

"Permanecemos incólumes y aferrados a las convicciones que nos caracterizan, apoyando de manera incondicional y con irrestricta lealtad a nuestro comandante en jefe", expresó ayer el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, junto al alto mando militar.

En una declaración a la prensa, el general refrendó la denuncia de Maduro de que fue blanco el sábado de un ataque con drones cargados de explosivos, del que salió ileso.

El ministro de Interior, Néstor Reverol, confirmó ayer que hay seis detenidos por los hechos ocurridos cuando Maduro pronunciaba un discurso durante una parada militar en una concurrida avenida de Caracas.

Reverol indicó que dos drones, cada uno cargado con un kilo de explosivo C4, fueron desarticulados con inhibidores de señal. Uno cerca de la tarima presidencial. El otro perdió el control e impactó en un edificio cercano a la avenida Bolívar, dejando una columna de humo.

También reiteró que siete militares resultaron heridos, tres de ellos con "pronóstico reservado".

Maduro responsabilizó a la "ultraderecha", como se refiere a la oposición, y al presidente colombiano, Juan Manuel Santos. El mandatario evocó una entrevista de Santos el pasado lunes con la AFP, en la que dijo que veía "cerca" su caída.

Santos entregará el poder el próximo martes al derechista Iván Duque, quien tacha a Maduro de "dictador" y ha prometido trabajar por una "transición política" en Venezuela.

Colombia negó su participación

"Resultan absurdos y carecen de todo fundamento los señalamientos" contra Santos, indicó la Cancillería colombiana en un comunicado.

Maduro aseguró que los "financistas" del plan están en Estados Unidos. "Puedo afirmar categóricamente que no hubo absolutamente ninguna participación del gobierno estadounidense en lo sucedido allí", afirmó ayer el consejero de Seguridad Nacional de Donald Trump John Bolton.

Los gobiernos de Cuba, Bolivia, Siria, Irán, Turquía y Rusia -aliados del gobierno socialista- condenaron el incidente. Mientras, España rechazó "cualquier tipo de violencia con fines políticos".

Un supuesto grupo rebelde, Movimiento Nacional Soldados de Franelas, se atribuyó el ataque, según un comunicado difundido por una periodista venezolana opositora radicada en Estados Unidos. El grupo aseguró estar integrado por militares y civiles.

Un video difundido por el Gobierno muestra el momento en que suena la explosión y la seguridad de Maduro, quien pronunciaba un discurso, lo cubre con escudos antibalas.

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