Con 41 años, el delfín del exmandatario Uribe se transformó en el presidente más joven de ese país.
El exsenador de derecha Iván Duque, delfín del exmandatario Álvaro Uribe y quien pretende modificar un histórico pacto de paz, será el próximo presidente de Colombia tras derrotar a la izquierda por amplio margen en el balotaje de ayer.

En un salón donde Duque era esperado por sus partidarios, hubo un estallido de júbilo cuando se confirmó su triunfo ante el exguerrillero y exalcalde Gustavo Petro.

"Y no me da la gana / una dictadura como la venezolana" canturreaban algunos en medio de besos y abrazos. "¡Por fin volvimos después de ocho años!", decían otros.

El nombre Uribe, que evitó aparecer con Duque en el último tramo de la campaña, desataba una euforia mayor.

A los 41 años, Duque se convirtió en el mandatario electo más joven y más votado en la historia moderna de Colombia, con 10,3 millones de apoyos.

El hombre de confianza de Uribe cosechó el 53,98% de los votos contra el 41,81% de Petro, según el escrutinio del 99,92% de las mesas.

"Duque, aceptamos su triunfo, es el presidente de Colombia", dijo Petro en un discurso y añadió: "Hoy somos la oposición a ese gobierno".

Duque le permite a la derecha conservadora recuperar el poder tras ocho años de fuerte oposición al gobierno liberal de Juan Manuel Santos, un exaliado de Uribe y artífice del acuerdo de paz con la ya disuelta guerrilla Farc.

El exfuncionario del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) revalidó la victoria del 27 de mayo, cuando pasó a la segunda vuelta con el 39% de los sufragios contra el 25% de Petro.

La izquierda miraba con atención tras los reveses en Argentina y Chile, mientras México y Brasil estaban expectantes del movimiento del péndulo político colombiano para sus comicios de julio y octubre, respectivamente.

“Unir al país”  

Aun con la derrota, Petro obtuvo la mayor votación para la izquierda tras el fin del enfrentamiento con la guerrilla comunista. Fue la primera vez que la cuarta economía de América Latina, con 49 millones de habitantes, se definió entre derecha e izquierda.

Duque asumirá las banderas de Uribe, el senador más votado en marzo, contra el pacto con las Farc, el recorte de impuestos a las empresas y la presión internacional contra el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.

El futuro jefe de Estado tendrá el camino allanado para cumplir sus promesas ya que cuenta con mayorías en el Congreso y el apoyo de la élite política y empresarial.

"Iván tiene que unir al país, Santos le deja un país dividido entre amigos de la paz y enemigos de la paz. Iván Duque va a unir el país en torno al progreso. Va a permitir que los jefes de las Farc no vuelvan a cometer delitos", señaló a la AFP Carlos Flores, 27 años, del equipo de jóvenes que apoyan al próximo gobernante.

Una revisión incierta

Los colombianos se inclinaron por Duque y sus promesas de modificar el pacto que desarmó a la exguerrilla Farc y endurecer las condiciones para los diálogos en curso con los rebeldes del ELN.

Pese a que el año pasado evitó cerca de 3.000 muertes, lo convenido con la Farc dividió profundamente a una sociedad anestesiada por décadas de violencia.

El mandatario electo quiere que los jefes rebeldes culpables de delitos atroces paguen un mínimo de cárcel y no ocupen ninguno de los diez escaños parlamentarios reservados al ahora partido Farc.

En su primera reacción, el máximo dirigente del nuevo partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farc), Rodrigo Londoño (Timochenko), envió un mensaje conciliatario tras el resultado del domingo.

"Es momento de la grandeza y la reconciliación, respetamos la decisión de las mayorías y felicitamos al nuevo presidente. Ahora a trabajar, los caminos de la esperanza están abiertos", afirmó en Twitter.

Los exguerrilleros ya dejaron las armas y participaron en las legislativas de marzo, con un resultado marginal del 0,5% de los votos aunque con la representación en el Congreso asegurada por el pacto.

Pero aún faltan por concretar aspectos claves del acuerdo como la verdad y reparación para millones de víctimas y reformas rurales que pretenden evitar nuevos conflictos.

Duque "ha dicho que no va a acabar con los acuerdos, pero que hará modificaciones y no es muy claro en cuáles van a ser esas modificaciones", dijo a la AFP Yann Basset, de la Universidad del Rosario.

La lucha contra la corrupción y el narcotráfico, así como las relaciones y la migración sin precedentes desde Venezuela se abrieron espacio en esta campaña que, además, servirá de preludio para una eventual reorganización política de la región.

Petro, por su parte, podrá liderar la oposición, ya sea en la plaza pública o como senador, en caso de que acepte regresar al Congreso como establece una reforma política de 2015 para el derrotado en el balotaje.

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