Rusia llevó a cabo ayer los bombardeos más "intensos" sobre la provincia siria de Idlib, último bastión rebelde del país en guerra, al día siguiente de que fracasara una cumbre tripartita sobre el futuro de esta provincia.

El régimen del presidente sirio Bashar Al Assad y Rusia amenazan desde hace meses con una operación militar en la provincia, limítrofe de Turquía, país que apoya a los rebeldes en Siria.

La ONU advierte sobre la posible "catástrofe humanitaria" que provocaría una ofensiva de envergadura en la provincia.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rusia realizó decenas de ataques  en varias localidades del sur y del sureste de Idlib.

En paralelo, la aviación siria largó unos cincuenta barriles de explosivos en el sector, además de bombardear de manera intensiva con artillería, según la misma fuente informativa.

TEMAS:
Comentá esta nota

Noticias Relacionadas