Portada > Locales > Nota > 22/01/2017
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“Las industrias demandan poca ciencia a las universidades”

Lo aseguró el riocuartense Mariano Cantero, quien además dijo que es necesario potenciar el vínculo entre estas partes. Actualmente, el científico se desempeña como vicedirector del Instituto Balseiro

A poco de asumir como vicedirector del Instituto Balseiro por Ingeniería, el riocuartense Mariano Cantero dialogó con PUNTAL sobre el presente de la ciencia y la tecnología en el país, y aseguró que esperan que las inversiones del gobierno nacional no se reduzcan drásticamente, para que el desarrollo conseguido en los últimos años no desaparezca. Además, el doctor en Ingeniería Civil y Ambiental sostuvo que es fundamental potenciar la vinculación entre las universidades y las industrias para que éstas demanden una mayor cantidad de científicos a la hora de resolver sus problemas o reimpulsar sus producciones. En “La Entrevista del Domingo”, el hijo del exintendente (Alberto Cantero), también se refirió a la actualidad de la prestigiosa institución educativa de Bariloche.

-Tras asumir Mauricio Macri se generó una gran polémica acerca del recorte de los fondos para el desarrollo de ciencia y tecnología, ¿qué opina al respecto?
-En los últimos años se ha hecho una inversión muy importante en lo que respecta a ciencia y tecnología desde el Estado. Los investigadores han demostrado que pueden producir muchas cosas útiles para el país. Aquí mismo, en Bariloche, se produjeron dos satélites que están en órbitas (Arsat I y Arsat II), por ejemplo. También se han creado radares aéreos, pese a que en algún momento se pensó en comprarlos en el exterior. Si se hubiesen traído de afuera, hubiéramos quedado “presos” de la tecnología de otro país, teniendo que pagar por los mantenimientos. Hoy en día, al producir los radares en Argentina, se pueden salir a vender al mundo. En ese sentido, creo que la sociedad entendió que la ciencia y la tecnología tienen que jugar un rol importante en nuestro país. La única posibilidad real que tiene un país para desarrollarse íntegramente, y conseguir una mejor calidad de vida para sus habitantes, es la que se da por medio de la ciencia y la tecnología. (Durante los gobiernos kirchneristas) hubo inversiones y sería importante que las nuevas autoridades las mantengan. De lo contrario, va a ser detrimental para todo lo que se ha logrado hacer. Es decir, ha costado mucho llegar al estado en el que estamos, pero cuesta muy poco destruirlo. Si no se hacen inversiones, se van a correr riesgos importantes. Por ejemplo, para armar un grupo que fabrique satélites se necesitan personas que estudien entre 5 y 10 años para formarse. Luego tienen que empezar a trabajar en conjunto, lo que puede llevar otros 3 o 4 años. Ahora, una mala decisión política, en lo que respecta a ciencia y tecnología, puede destruir ese grupo en apenas un mes.

-¿Han notado una merma en la inyección de recursos durante el año que pasó?
-La inflación del año pasado ha sido tremenda, ya que se registró un nivel por encima de los que se venían dando. Eso ha impactado fuertemente e implica una merma en los recursos. Esperamos que este punto se revierta.

Volver al país

El ingeniero nuclear Mariano Cantero regresó a la Argentina en el año 2009, después de vivir durante 10 años en los Estados Unidos, década en la que estudió y trabajó. Si bien en el país del norte las propuestas laborales siempre fueron más atractivas que las de aquí, decidió volver a su tierra para compartir sus conocimientos.

“Para volver a la Argentina renuncié a una propuesta muy importante que me hizo una empresa petrolera multinacional en Estados Unidos. Fue una decisión familiar. El sueldo que iba a tener allá no tiene comparación con lo que se puede ganar en la Argentina. Sin embargo, haber regresado me llenó el alma. Para mí es muy importante contribuir al país y a la sociedad de la que soy parte. La primera vez que quise volver fue en el 2004, pero me dijeron que las cosas no estaban bien. Cinco años después, el panorama cambió totalmente, por lo que decidí regresar. Ya hace siete años que estoy en Bariloche y estoy conforme por todo lo que hemos avanzado”, señaló Cantero.

-¿Los científicos tienen alternativas laborales en la Argentina?
-Las ha venido habiendo. Ahora se produjo un cambio bastante fuerte en la dirección del rol del Estado y de las políticas económicas. No está claro cuál va a ser el impacto a mediano y largo plazo. Esperamos que siga habiendo posibilidades para que los jóvenes que quieren quedarse en el país tengan lugares para trabajar. Asimismo, también tiene que haber un poco más de vinculación entre la parte de ciencia y tecnología de los entes públicos, como las universidades, y las industrias. Es decir, las industrias demandan poco de ciencia y tecnología de las universidades y de los centros de investigación como el Inta, el Inti, el Conicet y la Comisión Nacional de Energía Atómica. Hay que trabajar duro para lograr un mayor vínculo para que, de esa manera, estos centros puedan dar más aportes a las industrias.

-¿A qué se refiere concretamente?
-Por ejemplo, la industria petrolera que necesita desarrollar tecnologías podría demandar más desarrollos locales. Cualquier tipo de empresa puede hacerlo, incluso las pymes o las  fábricas metalúrgicas de la provincia de Córdoba. Ante alguna falla en el sistema, o ante la necesidad de optimizar un dispositivo, pueden recurrir a los conocimientos que se generan en nuestro país.

-¿Por qué los científicos argentinos son tan demandados en el resto del mundo?
-El mundo demanda científicos de todas partes. De todas maneras, de todos los argentinos que se van al exterior, hay un buen porcentaje que tiene éxito. Creo que gran parte de ese éxito se debe a la calidad de la educación universitaria pública que todavía tenemos en la Argentina. La educación es muy buena, aunque se puede mejorar mucho más. Y, cuando digo educación, me refiero tanto al conocimiento que se imparte en el aula como a todo el contexto en el que las personas encaran un problema y lo resuelven. La existencia de dificultades propias del sistema hacen que uno desarrolle otro tipo de capacidades. Eso genera una particularidad en los estudiantes argentinos que les permite tener éxito en el exterior. 

El Balseiro

En otro orden, Mariano Cantero contó que el Instituto Balseiro está emplazado en el Centro Atómico Bariloche y que depende de la Comisión Nacional de Energía Atómica y de la Universidad Nacional de Cuyo. El primero de los organismos aporta la infraestructura, mientras que el segundo se hace cargo de la titulación de los egresados y del pago de los sueldos de los docentes.

“Hace poco cumplió 60 años. Es un instituto muy prestigioso, reconocido mundialmente. El Balseiro está compuesto por dos áreas: la de ciencias y la de ingenierías. Yo estoy a cargo (como vicedirector) del área de ingenierías, de la que dependen tres carreras de grado que son Ingeniería Nuclear, Ingeniería Mecánica e Ingeniería en Telecomunicaciones. Asimismo, también tengo a cargo la maestría en Ingeniería, la especialización en Aplicaciones de la Energía Nuclear, el doctorado en Ingeniería Nuclear y el doctorado en Ciencias de la Ingeniería. En total son siete carreras (que dependen de la estructura que encabeza)”, detalló Cantero.

-¿Cómo se ingresa al Balseiro?
-Se ingresa en el tercer año. Es decir, los estudiantes que quieren entrar a este instituto tienen que hacer dos años de alguna carrera de ingeniería o licenciatura en alguna de las universidades nacionales. Después, deben rendir un examen de ingreso que se basa en el conocimiento de las materias que se dan en esos dos primeros años. Asimismo, se concretan entrevistas personales. Los elegidos reciben una beca de la Comisión Nacional de Energía Atómica para costear sus estudios. La beca dura hasta que el estudiante se recibe. A la vez, sobre cada uno de los alumnos se hace un seguimiento semestral para evaluar el desempeño académico.

-¿Cuántos alumnos tienen?
-Ingresan alrededor de 60 alumnos becados por año. En las carreras de grado hay unos 350, aunque el número va variando. Después están los alumnos que cursan los posgrados, que son otros 350 aproximadamente.

-¿Hay muchos riocuartenses?
-Mi hermano Pablo también trabaja acá. Él se ocupa de la construcción de un reactor nuclear para la formación de radioisótopos. Además, hay estudiantes de Río Cuarto y de la zona. Por eso, invito a todos los jóvenes a que consideren la idea de estudiar en el Balseiro. Las inscripciones se abren en abril. Lo único que hay que hacer es estudiar duro.


Nicolás Cheetham
ncheetham@puntal.com.ar