Portada > Locales > Nota > 22/01/2017
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El mayor de tres hermanos dedicados a la ingeniería

Mariano comparte con Pablo y Danilo la pasión por la materia. Son hijos del exintendente de Río Cuarto y exrector de la UNRC Alberto Cantero

Mariano es el mayor de tres hermanos que comparten la pasión por la ingeniería, al igual que su padre, el ingeniero agrónomo Alberto Cantero. Al ser consultado sobre esta particularidad, el vicedirector del Instituto Balseiro aseguró que siempre supieron que el estudio era la única alternativa para desarrollarse en la vida.

“Yo soy el mayor de los tres. Soy ingeniero nuclear y doctor en Ingeniería Civil. Pablo es el segundo. Es ingeniero electrónico y especialista en la parte de instrumentación nuclear. El tercero es Danilo, quien es ingeniero químico y doctor en Termodinámica Química. Actualmente vive en Estados Unidos. Mis dos hermanos son personas muy capaces. Creo que los tres somos ingenieros porque es lo que mamamos en casa con mi viejo, que ha participado tanto en la Universidad Nacional de Río Cuarto. Además, desde pequeños siempre tuvimos claro que la única posibilidad de desarrollo que íbamos a tener era a través del estudio. Esa situación hizo que los tres nos dediquemos a la ciencia y a la tecnología”, manifestó Mariano Cantero.

-Además de ser ingeniero, su papá se dedicó a la política dentro de la Universidad y después en la ciudad y en el país, ¿cómo lo vivió?
-Mi viejo siempre hizo política, entendiendo que la política es el instrumento para cambiar las cosas que uno tiene alrededor. Siempre fue una persona que buscó el bien común. A medida que uno tiene logros, le van demandando que tenga responsabilidades cada vez mayores. Yo tenía 14 años cuando fue elegido rector de la Universidad. La etapa de mi papá intendente de Río Cuarto y de diputado nacional no la viví tan de cerca porque yo estaba estudiando en Estados Unidos.

“A mi papá lo vi siempre como un ejemplo de capacidad y de honestidad. Además de ser buena persona, mi viejo siempre ha tenido la capacidad de ver con años de anticipación hacia dónde tenían que ir las instituciones que le tocó manejar. Cuando fue rector impulsó la elección directa de las autoridades de la Universidad, sistema que después fue tomado por otras universidades del país. Lo mismo pasó con algunas de sus políticas dentro de la intendencia y en el Congreso”, agregó.

-Su papá tuvo un rol importante en el 2008 con la famosa resolución 125 que fijaba cambios en las retenciones al sector agropecuario. En aquel momento, Alberto fue muy cuestionado e incluso resultó escrachado en su domicilio.
¿Cree que la gente actuó con ingratitud?

-Creo que muchas personas no entendieron bien por lo que se estaban manifestando. La sociedad tiene que educarse y ser capaz de tener una visión crítica de lo que ocurre y de lo que los medios ya dan procesado. Mi papá había logrado modificaciones sobre la ley original que iban a beneficiar a los productores del sur de Córdoba. Sin embargo, el proyecto se cayó por el voto no positivo de Cobos. Me parece que se actuó con desconocimiento, pero no sé si hubo ingratitud. Más allá de lo que sucedió, mi papá tiene la tranquilidad de haber hecho siempre lo que creía que era mejor para la sociedad. Además, la gente es libre de pensar lo que quiera.