Portada > Locales > Nota > 08/06/2017
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“La nueva ley de ART es un claro retroceso para los trabajadores”

El especialista Horacio Shick afirmó que las modificaciones a la ley de riesgos del trabajo favorecen a las aseguradoras y advirtió que son claramente inconstitucionales. Valoró los cambios en Córdoba

El abogado laboralista y especialista en accidentes y enfermedades del trabajo Horacio Shick no dudó ayer en afirmar que las modificaciones aplicadas en el Congreso de la Nación a la ley de ART son “un claro retroceso para los trabajadores y un mayor beneficio para las aseguradoras”.

Shick encabezó una conferencia ayer por la tarde en el Colegio de Abogados local, organizada por la Sala de Derecho Laboral y el Instituto de Derecho y Ciencias Sociales Jorge Carranza, con la colaboración de la Asociación de Derecho del Trabajo delegación Sur.

En diálogo con PUNTAL, Shick remarcó que “la nueva ley es fuertemente regresiva y nos vuelve a un escenario peor que el de 1995. Encierra al trabajador nuevamente en las comisiones médicas que vienen a sustituir las funciones naturales de los jueces laborales, que son quienes deben juzgar y dirimir los conflictos laborales por accidentes de trabajo”, destacó el especialista.

Y agregó: “Esto ya había sido declarado inconstitucional por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en cuatro fallos, y ahora con la falsa excusa de la litigiosidad se dicta una ley en favor de las aseguradoras de riesgos del trabajo, desequilibrando en forma total el sistema en favor de las mismas y poniendo al trabajador en una situación de absoluta indefensión y con un procedimiento desfavorable porque todo se desarrolla en el marco administrativo que controla la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, que a su vez es financiada por las propias aseguradoras”, disparó.

Para Shick, falta un elemento central “que la Corte ha marcado insistentemente, que es una revisión judicial amplia; sólo hay un recurso de apelación ante la Justicia muy restringido que es con efecto suspensivo, que quiere decir que si el trabajador apela no cobra a cuenta como lo hacía hasta ahora sino que tiene que esperar la finalización del procedimiento judicial, algo que se le hace imposible. Entonces es una ley diseñada a la medida de las aseguradoras y creada a partir de la construcción, durante el año pasado, de un escenario catástrofe, como si estuvieran en una situación de colapso y como si las empresas estuvieran también en una situación de riesgo por los altos costos del seguro”, indicó.

¿Y eso no es así?

No. Primero que las ART tienen ganancias muy importancias y con altos márgenes en Argentina; luego las empresas por la segunda ola reformista de 2012 están libradas de todo juicio y luego la alícuota que pagan los empleadores por los seguros de riesgo en promedio es el 3,41% de la masa salarial, cuando las ART atienden no sólo prestaciones dinerarias sino también las prestaciones médidas por los accidentes. Y de lo que no se habla, cuando se habla de los juicios habilitados por la jurisprudencia de la Corte, es el nivel de la siniestralidad por el fracaso de la prevención y el fracaso de los controles de las aseguradoras y del Estado. En el sector formal, reconocido por la propia Superintendencia, hubo 660 mil siniestros en 2015, a lo que hay que agregarle un 35% más en el sector informal, por lo que sumarían más de 900 mil. Si por año se suman, como dicen las aseguradoras, 100 mil o 120 mil juicios, no alcanzan al 20% del total de los hechos. Pero además, hay un infra-registro de las enfermedadades laborales. Del total de los 660 mil casos del sector formal sólo se reconocen 20 mil enfermedades; no alcanza al 2%. La OIT reconoce que el 38% de la accidentología corresponde a enfermedades laborales.

¿La nueva ley avanza en materia de prevención?

De prevención no hablemos. La ley plantea reparación. La prevención no es un problema normativo. La ley en ese sentido existe y es muy buena, lo que no hay es control, como todo en la Argentina. Hay una ley de Higiene y Seguridad que es muy buena. Las ART no controlan porque son 21 y aseguran a 10 millones de trabajadores y 900 mil establecimientos en todo el país. ¿Cuántos preventores tienen? Pero además, ¿el Estado ha sido desligado de esa función de control? Evidentemente no, aunque no lo ejecuta tampoco. Entonces se habla de la litigiosidad, pero no se habla de la siniestralidad.