Portada > Nacionales > Nota > 13/09/2017
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Un gendarme admiti贸 que le peg贸 con una piedra a un manifestante encapuchado

Apuntan a que podr铆a ser Santiago Maldonado, desaparecido desde el 1o de agosto tras una protesta en la ruta 40 en Chubut.

El testimonio del gendarme Neri Armando Robledo, quien admitió haber golpeado con una piedra en la espalda a un manifestante encapuchado el 1° de agosto cuando corría hacia el río Chubut en tierras del Pu Lof en Resistencia de Cushamen, se sumó a la declaración de otros tres efectivos ayer en el Juzgado Federal de Esquel sobre su participación en el operativo en el que testigos vieron por última vez a Santiago Maldonado.

En una jornada en la que se vivieron dos breves momentos de tensión entre policías y manifestantes, los gendarmes Juan Carlos Peloso, César Peralta y Walter Ruiz Díaz declararon ante el juez Guido Otranto y la fiscal Silvina Avila, en el caso investigado hasta ahora en dos expedientes separados, uno originado en recursos de hábeas corpus y otro con la hipótesis de desaparición forzada de Maldonado.

Persecución

En un informe que el Ministerio de Seguridad de la Nación aportó en los últimos días a la causa judicial, se sostiene que, en la persecución a integrantes del Pu Lof en tierras de la comunidad, parte de los gendarmes llegaron hasta el río Chubut, donde Robledo hirió de una pedrada a un miembro de esa comunidad mapuche.

Aunque nada se informó oficialmente sobre la comparecencia de los tres gendarmes, cabe suponer que declararon y fueron interrogados sobre lo narrado en ese informe.

De acuerdo con trascendidos, en el sumario administrativo Robledo dijo que durante el operativo del 1° de agosto hirió con un piedrazo a un manifestante de la comunidad mapuche que intentaba cruzar el río Chubut, mientras que Peralta y Ruiz Díaz (que eran cocineros) lo escucharon relatar ese mismo hecho. En tanto Peloso fue uno de los que persiguió a los manifestantes pero por otro lugar.

Mientras las declaraciones se sucedían dentro del juzgado, decenas de manifestantes se concentraron frente a la sede judicial en Esquel con pancartas y carteles en los que reclamaban la "aparición con vida" del joven artesano de 28 años, cuya presencia en el Pu Lof el 31 de julio y el 1° de agosto confirmaron los testigos.

Entre los manifestantes -tanto de Esquel como prodecedentes de Barioloche y El Bolsón-, se hallaban integrantes de la comunidad mapuche de Cushamen, como el testigo de la causa Matías Santana, la vocera Soraya Maicoño y Andrea Millananco, pareja de Facundo Jones Huala, el encarcelado lonko (máxima autoridad) del Pu Lof en Resistencia.

Los incidentes se produjeron en dos momentos: el primero, cerca de las 13, cuando manifestantes golpearon un vehículo en el que suponían que salían los tres gendarmes, aunque quien se retiraba del lugar era la fiscal Silvina Ávila.
Poco antes, había arribado una camioneta con miembros de la Policía Federal que ingresó a la sede judicial y, al salir, poco después, recibió golpes de puño y patadas de parte de algunas personas, convencidas como la mayoría de los presentes, incluidos periodistas, de que en el vehículo se retiraban los gendarmes.

Cerca de las 14.30, los forcejeos entre policías y manifestantes se repitieron con más virulencia cuando el juez Otranto abandonaba el edificio por una puerta lateral sobre la calle San Martín. Según pudieron constatar los reporteros gráficos que cubrieron el suceso, los tres gendarmes que fueron a declarar aprovecharon las corridas y forcejeos para abandonar el juzgado disfrazados de policías federales.