Portada > Agro > Nota > 20/05/2008
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Cómo grabaron el rostro de Cristina sobre la soja

El jefe de Arte del diario Uno y un agrimensor lideraron el proyecto usando herramientas de campo. "Ella es el eje del conficto" expresaron.

Cristina en el campo se puede ver mejor desde el cielo. El retrato de la cara de la Presidenta se hunde entre la soja que crece en el rico suelo entrerriano y marca el sello que el jefe de Arte del diario Uno de Entre Ríos, el diseñador gráfico Gonzalo Rodríguez, le puso al conficto entre el campo y el Gobierno.

Sobre un campo de 300 hectáreas cercano a la localidad de Paraná, el artista usó a la tierra como lienzo y a los cotizados brotes como brochas. La jefa de Estado fue la musa porque "es el eje principal del conflicto", sintetizó el pintor en diálogo con criticadigital.com.

"La idea surgió a partir de las constantes protestas que se producen en mi ciudad con relación al problema del campo y su disputa con el gobierno", explicó a criticadigital.com el autor. "Es una manifestación artística dle problema", añade el dibujante y jefe de arte del diario Uno de Entre Ríos.

“Pensé que algo debíamos hacer, una manifestación artística con este tema y fue ahí cuando recordé los famosos círculos en los campos, de inmediato me contacté con amigos agrimensores para explicarles lo que quería hacer. Me dijeron que se animaban y empezamos a buscar el campo y el avión para retratar el trabajo”, recuerda Rodríguez.

Define la experiencia como "inigualable". Nunca había realizado ese tipo de obra y junto a diez colaboradores estuvieron trabajando desde las ocho de la mañana del sábado 17 de mayo. A las 16 tenían terminado el dibujo.

Fue una tarea dura. Rodríguez no tenía experiencias previas y comenzó a trabajar con herramientas rudimentarias como palas, picos y rastrillos para correr la soja y producir mayor contraste con la tierra. Junto a sus ayudantes tuvo que pedir la ayuda de un tractor para realizar el pelo de la Cristina Fernández de Kirchner. Fue la parte más difícil del retrato y requirió un cuidado casi exclusivo, como la atención que la propia Presidenta le presta a su peinado diario.

El dibujo tiene una extensión de 100 por 60 metros y mientras lo hacía, Rodríguez se subía a su jeep para tener perspectivas y referencias: “Eso no lo logramos hasta el final del dibujo. Recién con la fotografía (de Juan Ignacio Pereira, fotógrafo y compañero de Gonzalo en el diario) nos dimos cuenta de que había salido bastante bien”.

Fuente: Crítica Digital