el homicidio de nora dalmasso
El testigo clave es influenciable y está al borde del retraso mental
Carlos Curiotti, el testigo cuya declaración terminó siendo clave para detener Gastón Zárate por el homicidio de Nora Dalmasso, tiene una personalidad vulnerable, es susceptible a las presiones y está al límite del retraso mental.
Esa es la conclusión más relevante de la pericia psiquiátrica que Gustavo Zanlungo presentó ayer ante el fiscal Walter Guzmán, que investiga si Curiotti contó la verdad o si incriminó a Zárate por la presión que los investigadores policiales ejercieron durante más de 5 horas.
El informe del perito psiquiátrico es un golpe para los investigadores del caso Dalmasso, que consideran el testimonio de Curiotti como una prueba de peso contra Zárate. Carlitos, como le dicen, fue quien relató ante los policías cómo el pintor le había confesado ser el autor del crimen de Nora. Su declaración provocó que los fiscales ordenaran la detención del sospechoso.
Según fuentes vinculadas a la causa, la pericia psiquiátrica señala que Carlos Curiotti tiene un coeficiente intelectual de 70, muy cerca del retraso mental. “Su capacidad intelectual es fronteriza. Cualquier persona normal tiene un coeficiente que oscila entre los 90 y los 110 puntos. Entre los 70 y los 90 no es una persona deficiente pero su capacidad intelectual es muy baja. Por debajo de 70 se trata de un deficiente mental leve. Curiotti tiene 70, por eso se dice que es fronterizo. Está cerca de un retraso leve. A eso se suma que es extremadamente tímido y tiene una personalidad vulnerable”, indicó una fuente vinculada a la causa.
Esto indica que Carlitos podría haber inculpado a Zárate por las presiones ejercidas por los investigadores. El padre había denunciado a dos policías ante la fiscalía de Guzmán por coacción e instigación al falso testimonio.
El resultado de la pericia tiene incidencia directa en el caso Dalmasso. El fiscal principal, Javier Di Santo, confirmó que los datos del estudio psiquiátrico revelan que Curiotti tiene un coeficiente intelectual de 70 y que es vulnerable a las presiones. “Es normal, aunque la pericia señala que tiene una personalidad susceptible. Podemos inferir, rápidamente, que lo pueden afectar las presiones tanto de uno como de otro lado”, indicó Di Santo.
Agregó que el testimonio de Curiotti no es la única prueba que existe en contra de Zárate, que hay elementos variados para mantener al pintor como el principal sospechoso.
Sin embargo, su testimonio fue clave para ordenar la detención que derivó en una marcha popular.
Lo que señala la pericia es que Curiotti es normal sólo en apariencia pero que, ante situaciones de presión, cede fácilmente. “Tiene 20 años pero su capacidad intelectual es inferior a la de un chico de 12”, reveló una fuente vinculada a la causa.
Ahora, los abogados de Curiotti tratarán de demostrar que no sólo Carlitos fue presionado sino que otros testigos sufrieron los mismos apremios.
Para los próximos días, los fiscales esperan la pericia psicológica que les podría confirmar que su testigo clave tiene la mente de un niño.
Marcos Jure
mjure@puntal.com.ar




