Portada > Locales > Nota > 12/12/2012
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Un barrio movilizado por una familia

Una orden de desalojo tiene en vilo a un matrimonio con 7 hijos

La parroquia, la vecinal, la escuela y una fundación del sector piden que las autoridades municipales y provinciales eviten que la familia Morán quede en la calle. Necesitan con urgencia conseguir un terreno

Cuando su cuñado le prestó la humilde vivienda de la calle Ranqueles al 600, a metros de la costa del río Cuarto, Gerardo Morán no imaginó que un año y medio después él, su esposa y sus siete niños quedarían en serio riesgo de quedar en la calle.

En esa situación los dejó el reciente fallo judicial que ordenó el desalojo debido a que la persona que les había prestado el inmueble lo vendió a otra persona.

Morán, un operario de 45 años que en los últimos 20 trabajó en frigoríficos y carnicerías de la ciudad, vio con desesperación cómo se conjugaba en este 2012 una suma de factores que lo dejaron en una situación límite: a mediados de año, el dueño de la vivienda le comunicó que acababa de venderla y que le daba dos meses para que la desocupara, pero en ese tramo de tiempo Morán sufrió un ACV hemorrágico que le generó una discapacidad motora y lo dejó sin posibilidades de continuar trabajando; a eso se le sumaron el robo del único medio de locomoción que tenían -una motocicleta con su documentación personal- , y la llegada de su séptimo hijo.

Mientras la nueva propietaria reclamaba en los tribunales su derecho a habitar la vivienda que acababa de comprar, en el sector donde vive esta familia numerosa se fue generando una cadena solidaria, con la idea de hallar un lote cercano que les permita a los Morán levantarse una vivienda y no tener que alejarse del lugar donde están arraigados.

Hoy el trabajo mancomunado de la Fundación Más Vida que se ocupa de mejorarles la calidad de vida a personas con discapacidad, de la parroquia Jesús Resucitado y de la escuela Mercedes del Niño Jesús logró el compromiso de numerosas personas para reunir los materiales necesarios para levantarles una casa, pero el mayor obstáculo sigue siendo la falta de un terreno.

“Muy cerca de donde viven ellos hay un lote muy grande que es fiscal; lo ideal sería que les destinaran un pequeño sector de ese lote o algún lugar en Banda Norte. En definitiva, queremos es que les den una solución a largo plazo y no un alquiler por unos meses”, dijeron en la fundación.

Los propios vecinos y las instituciones del sector se ocuparon de informarles a las autoridades de la desesperante situación de esta familia.
Contactaron al Ministerio de Desarrollo de la Provincia, y en la última sesión que los concejales hicieron en el Asilo San José los concurrentes pusieron el caso de la familia Morán en el tapete.

Por su parte, el abogado que los representa, Enrique Novo, hizo una petición al juez Guadagna para que cite a la Municipalidad de Río Cuarto y a las autoridades provinciales con el objetivo de que se evite por todos los medios que esta familia numerosa quede desprotegida.

Concretamente, pidió que mientras el Estado provincial y/o municipal no les dé una respuesta, no se concrete la sentencia de desalojo o se suspenda su ejecución.

En el escrito, Novo invocó un “leading case” de la Corte Suprema -caso Quisbert Castro- que obligó a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a otorgarles una solución habitacional a una mujer y a su hijo menor hasta que concluya su estado de necesidad.