Portada > Locales > Nota > 17/02/2013
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violencia de género

Los femicidios cometidos en 2012 revelan la falta de dispositivos que protejan a las víctimas

Desde la ONG La Casa del Encuentro revelaron que cuatro de las mujeres asesinadas el año pasado a nivel provincial ya habían denunciado al agresor y existían órdenes de restricción de contacto o captura

Cientos de mujeres son asesinadas cada año en el país por violencia de género. En Córdoba, se estima que durante 2012 se cometieron 15 femicidios. Lo llamativo es que cuatro de ellos ocurrieron a pesar de que las víctimas ya habían recurrido a la  Justicia y la policía para defenderse del agresor, que en todos los casos eran sus ex parejas.

Desde la asociación civil La Casa del Encuentro, que viene relevando estos crímenes en el país a través del Observatorio de Femicidios Adriana Zambrano, destacaron que los hechos ocurridos en Córdoba revelan la falta de dispositivos que protejan a las víctimas que buscan ayuda, aunque aclararon que esta situación también se repite en otras provincias.

Entre los femicidios destacados por la asociación civil por este motivo se encuentra el caso de Gilda Mariana González, una riocuartense de 33 años que fue  baleada por su ex pareja en febrero de 2012 y, tras horas de agonía, falleció en el hospital. Sobre el culpable de la agresión, el ex policía Carlos Ariel Bravo, pesaba una orden de captura por una golpiza brutal que le había dado a González días atrás.

De cualquier manera, a estos casos con desenlaces fatales se suman otros que también evidencian el desamparo que sufren las mujeres víctimas de violencia. Así lo demuestra, por ejemplo, la situación que enfrenta Julia, una mujer de la ciudad de Córdoba que había recibido custodia policial permanente por disposición de la Justicia debido a los ataques que sufría por parte de su ex marido. Pese a ello, la mujer fue apuñalada días atrás por parte de la ex pareja y actualmente se recupera en el hospital.

Algo similar, aunque de menor gravedad, ocurrió a nivel local el mes pasado: una mujer de barrio Alberdi que había realizado seis denuncias por violencia familiar y había logrado la disposición de una orden de restricción por parte de la Justicia, recibió una nueva golpiza por parte de su ex pareja.

En lo que va de 2013, al menos tres mujeres fueron asesinadas en la provincia por violencia de género, aunque se desconoce si las mismas habían denunciado su situación.


Sin respuesta


“Indudablemente, con el caos del incumplimiento de medidas cautelares, hay algún dispositivo que está fallando porque cuatro asesinatos con denuncias previas en un período de un año es mucho”, advirtió la presidenta de La Casa del Encuentro Ada Rico respecto de los femicidios a nivel provincial. Aunque aclaró que “Córdoba no es el único lugar donde pasa”.

Por su parte, la concejala Viviana Yawny, quien desde hace tiempo viene trabajando en problemáticas de género en Río Cuarto, señaló que los datos brindados por la Justicia demuestran una escalada importante en los hechos de violencia familiar. Y subrayó que a los femicidios se suman múltiples casos de mujeres gravemente heridas que por distintas circunstancias lograron sobrevivir.

Respecto de las causas que explican el asesinato de mujeres que ya habían recurrido a la policía o la Justicia, Yawny destacó: “No funcionan los estamentos que tienen que funcionar: la mujer tiene que andar de un lado a otro deambulando, contando su historia, volviendo a oficinas que están cerradas y enfrentando la falta de celeridad, que muchas veces tiene que ver con la poca conciencia institucional que hay sobre el tema”.

Y precisó: “En el verano hubo muchas consultas al 0800 de mujeres pidiendo ayuda y no las atendían, o iban a la comisaría y tenían que volver después para poder denunciar”.

En este marco, las especialistas subrayaron que es imprescindible la capacitación obligatoria sobre violencia de género para quienes trabajan en dicha temática e hicieron hincapié en la necesidad de concientizar a las fuerzas de seguridad, que son quienes deben finalmente hacer cumplir las medidas de protección dictadas por la Justicia.

Además, Rico explicó: “La mujer necesita estar segura de que van a entender lo que está reclamando. A una víctima de violencia le cuesta mucho enfrentar lo que le está pasando, perder la vergüenza, el miedo, la culpa. Y si ella va a buscar asesoramiento y la recibe alguien sin capacitación, esa mujer puede llegar a retroceder en lo que está por hacer. Y en eso está en juego su vida y la de sus hijos”.


Actuar a tiempo


Frente a este escenario, tanto Rico como Yawny señalaron la importancia de que la violencia de género adquiera más visibilidad en la agenda pública y sea abordada a través de políticas integrales.

La capacitación de la fuerza policial y los organismos encargados de recibir denuncias, la articulación en red de la problemática, la creación de hogares refugio y la implementación de botones antipánico son las principales medidas que proponen desde La Casa del Encuentro para ayudar a prevenir los femicidios en la provincia y el país.

En primer lugar, Rico advirtió que cuando los agresores incumplen la orden de restricción de contacto la policía debe detenerlos e iniciar un sumario, dado que con estas actitudes ya se está cometiendo el delito de desobediencia a la autoridad. Según la especialista, los cuatro femicidios que se cometieron el año pasado pese a las denuncias realizadas demuestran que este procedimiento no se está llevando a la práctica en la provincia.

Por otro lado, señaló: “El botón antipánico sería importante como medida de protección para la mujer que ya realizó la denuncia y tiene la medida de no acercamiento del agresor porque al apretar el botón va a venir inmediatamente la policía”.

Según anunció el Gobierno provincial, esta medida, denominada Sistema de Alerta para Víctimas de Violencia Familiar, está comenzando a implementarse. Así, durante los próximos meses, 300 botones serían distribuidos a víctimas que vivan en la ciudad de Córdoba y después de julio el sistema llegaría al interior.

La creación de hogares de refugio es otro pilar esencial para proteger la vida de las mujeres que sufren violencia en sus casas. Estos espacios tienen como objetivo recibir a las víctimas y sus hijos luego de que denuncian al agresor, así como brindarles protección y contención hasta que puedan resolver su situación.


Mujeres que buscaron ayuda


Entre las mujeres que fueron asesinadas en el último año en la provincia por violencia de género, al menos cuatro acudieron a la Justicia o la policía para buscar ayuda y evitar el desenlace fatal que finalmente ocurrió.

-Gilda Mariana González, 33 años, Río Cuarto. Fue baleada el primero de febrero por su ex pareja y, tras horas de agonía, falleció en el hospital. El culpable de la agresión, el ex policía Carlos Ariel Bravo de 35 años, se entregó 24 horas después del ataque, acompañado de su abogado. Sobre Bravo pesaba una orden de captura desde el día 30 de enero. Esa orden era por una golpiza brutal que le dio a González.

-Paola Nievas, 31 años, Villa del Rosario. El 29 de agosto fue asesinada de cuatro balazos por su ex pareja, Miguel Zamparini, delante de sus cuatro hijos. Posteriormente, el agresor se suicidó. Casi dos meses antes, Paola había denunciado a Zamparini por violencia en la comisaría de la ciudad, por lo que se dictó una orden judicial de restricción de contacto. Según la familia, antes del asesinato el hombre ya había sido denunciado por violar la medida judicial dispuesta.

-Mariana Soledad Torres, 31 años, Córdoba. Fue asesinada por su ex novio el 5 de octubre en su departamento de Nueva Córdoba. Luego, el agresor se quitó la vida.  El hombre tenía una orden de exclusión y había estado detenido por violar esa medida. Doce días después de quedar libre, mató a Mariana.

-María José Urbaneja, 23 años, Villa del Totoral. María José Urbaneja fue asesinada de varias puñaladas el 26 de noviembre por Cristian Peralta (27), su ex pareja y el padre de su hija de dos años.   Trece días antes, la víctima había denunciado al agresor por amenaza de muerte. Sin embargo, no se habría dictado una orden de impedimento de contacto y la joven no contaba con protección.

-Julia, 47 años, Córdoba. Afortunadamente, Julia logró sobrevivir y se recupera favorablemente tras ser apuñalada por su ex marido el 8 de febrero de este año. El agresor había sido denunciado en varias ocasiones, estuvo preso y tuvo al menos tres órdenes de exclusión del hogar, por lo que a la mujer se le había asignado custodia policial permanente.