NOTA
CELESTE PALACIOS "Cuando era chica me pasaba horas dibujando lo que veía a mí alrededor"
Desde pequeña sabe que el arte es una parte muy importante en su vida y, aunque en muchas ocasiones decidió caminar otros caminos, la vida, por obra de la causalidad, la hizo regresar al mundo del dibujo y la pintura, encontrando allí un sinfín de posibilidades para expresar sus más intensas emociones, sensaciones y delirios.
Celeste Palacios es una talentosa artista plástica que, a través de sus obras, es capaz de estimular con creces, la imaginación de cualquier espectador que se atreva a explorar el cúmulo de sensaciones que esta mujer retrata en ellas, con el objetivo de otorgarle libertad a quienes observan sus cuadros y reinventan constantemente nuevos significados…
Esta joven artista nació en Resistencia, Chaco, pero vivió parte de su adolescencia en Buenos Aires y Córdoba, donde estudió el Profesorado de Artes visuales en la Academia Superior de Bellas Artes. Con el paso de los años fue presentando diversas muestras en diferentes lugares del país, hasta que decidió viajar a Europa para nutrirse de otras experiencias a nivel personal y artístico. Actualmente reside en Alemania, pero regresa cada tanto para exponer sus talentosas creaciones en Córdoba y Buenos Aires.
¿Cómo es un día en la vida de Celeste Palacios?
Uhh… Normalmente comienza muy temprano. Se reparte entre el tiempo que dedico a mi nueva serie de cuadros, las horas de estudio de idioma (asisto todos los días a una academia donde estudio alemán), y alguna actividad extra que realizo cuando puedo, como visitar un museo o una galería, dar un paseo por el parque, o hacer un viajecito corto. El día puede terminar temprano viendo una película en la cama con mi pareja, o quizás a la madrugada si me quedo leyendo o pintando
¿Cómo vislumbraste tu vocación por la pintura?
A los 11 años vivía en Buenos Aires con mis padres y abuelos. A mi abuela le gustaba pintar. Fue ella quien me apoyó y educó para que pintara. Me enseñaba técnicas y me compraba materiales, témperas y lápices. Yo era una niña bastante solitaria y me pasaba horas dibujando lo que veía a mí alrededor. Leer y dibujar era lo que más me gustaba hacer.
Quizás ahí comenzó todo, desde niña. Yo pinto en gran medida para mí, para sentirme contenta conmigo misma.
¿Sobre qué materiales trabajás?
La mayoría de mis obras son pinturas sobre lienzo u otros soportes como papel o madera. Mi técnica preferida es el acrílico. Disfruto de pintar de manera clásica, con pinceles y caballete. Pero, como soy muy inquieta, últimamente he estado experimentando con la fotografía y la gráfica, las que utilizo para los diseños de mi marca particular de T-Shirts.
¿Cómo fue tu experiencia artística en otros países?
Muy buena, con una repercusión que nunca hubiera imaginado. Mi primera exposición importante se llevó a cabo en la ciudad de Würzburg (Alemania) en la Galería Milchhof. El día de la inauguración de la muestra, la galería estuvo colmada de gente. Para mí fue una experiencia inolvidable.
¿Sobre qué temáticas versan tus obras y qué tanto hablan acerca de vos?
En mis obras conviven lo inocente y lo terrible; hablan de aquéllo que me es ajeno y lo que es cercano. Intento reflejar de una manera honesta la realidad que me rodea y al mismo tiempo me atraviesa, ya que no soy solamente un espectador pasivo. Por ello es casi inevitable que en ellas se revele parte de mí. En la serie “Pasión Santoral” plasmé todas aquellas memorias de mi niñez en el Litoral de Argentina, donde las expresiones religiosas populares como el Gauchito Gil y la Difunta Correa formaban parte de lo cotidiano en la gente. Viajé hasta los santuarios en Corrientes y San Juan para realizar una experiencia vivencial de lo que quería representar en mis pinturas; esa mixtura que forman las características culturales posmodernas, aquella imagen que fue un ícono de devoción, puede transformarse hoy en un objeto de consumo masificado.
¿Hubo alguien que te ayudó a reafirmarte como artista y a tomar la decisión de comenzar a mostrar tus pinturas públicamente?
Seguramente se debió a diferentes razones: el diálogo con otros artistas, la opinión de los seres queridos, y pienso que sobre todo fue producto de la necesidad, una necesidad interna de decir lo que pensaba a través de mis obras.
¿Cuál es la impronta más evidente que caracteriza a tus creaciones?
El pilar central es el color plano dentro de una escena centrada en lo básico de las imágenes figurativas representadas, imágenes muchas veces delimitadas por líneas que dan uniformidad y fundamento al campo temático. Definitivamente mi intención es decir lo mayor posible con la menor utilización de recursos.
Cuando comenzás una obra: ¿tenés algún bosquejo o idea de lo que vas a expresar o simplemente dejas que tus manos actúen?
Mucho influye el estado de ánimo que me acompaña. El proceso creativo es siempre diferente, depende de las vivencias, de los recuerdos, de las emociones que me inspiran. A veces un trazo, un color, una imagen, pueden llevarme de manera espontánea directamente a realizar una obra. Otras veces, como por ejemplo en estos momentos, estoy pintando una serie de cuadros sobre la temática y la problemática en América Latina. Este trabajo nació de una idea previa sobre la cual realicé muchos bocetos y apuntes.
¿Creés que en toda persona hay un potencial artístico o sólo algunos
están dotados para ello?
El arte está en todas partes, se respira en todos lados, en cada uno de nosotros. Todos somos potencialmente artistas, sólo hay que tener ganas de explorar dentro de uno mismo.
¿Sufrís la insatisfacción que sienten muchos artistas respecto de sus propias obras?
En el taller, delante de la tela, al principio vivo una crisis y una ansiedad constantes, que luego se transforman en alegría y placer. Al finalizar la obra, siento satisfacción por la tarea cumplida y a la vez un gran pudor porque pienso que lo podría haber hecho mejor…Supongo que si algún día me abandona ese sentimiento dejará de interesarme el pintar.
¿Tenés algún referente artístico en el que te inspirás cuando comenzás a pintar?
Difícil la pregunta, a decir verdad soy una apasionada del arte. En los diferentes viajes que tuve la posibilidad de realizar por Europa y América Latina, no dejé un museo sin conocer, leo mucho sobre arte y asisto a muestras con asiduidad. Claro…las influencias externas son inevitables, pero eso no significa que en el momento de pintar mi admiración por un artista determine o inspire mi obra.
¿Hubieras hecho otra cosa en tu vida que no fuera ser artista?
De pequeña cuando me preguntaban decía: azafata o arqueóloga….hoy no me quedan dudas, solo respondería artista.
Lograste muchas cosas en un lapso de tiempo muy corto. ¿Qué sentís que aún te falta por alcanzar artísticamente?
Si, es verdad. El 2006 fue un año de gran impulso para mi trabajo artístico. Haber quedado seleccionada en el Concurso Nacional de Artes Plásticas “Premio Platt” fue un logro muy importante; además de haber tenido la oportunidad de realizar exposiciones en Buenos Aires y en Córdoba, lo cual siempre es un placer y un crecimiento en lo personal.
Mi presente, artísticamente, lo estoy construyendo dentro del ámbito de Europa Central. Vivir en Colonia es interesante en este sentido ya que es una ciudad clave (junto a Berlín) dentro de Alemania y Europa en lo referente al Arte. En Colonia se llevan a cabo prestigiosas Ferias de Arte, como “Art Cologne” que comenzó el 18 de Abril y cuenta con una cantidad significativa de Galerías. Mi objetivo hoy es lograr una proyección y un desarrollo sólido de mis obras dentro de ese ámbito, progresar y seguir aprendiendo.
¿Cuál es el sentido y el deseo más profundo que moviliza cada porción de tu vida?
¡La curiosidad!




