Portada > Locales > Nota > 20/01/2008
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una inversión de 1.700.000 pesos

Granja Siquem: un tambo y una nueva escuela para niños en riesgo

Este año estará terminado el colegio al que concurrirán casi 100 niños y adolescentes derivados por la Justicia o entidades sociales. También inaugurarán un tambo que abastecerá a comedores barriales.

En el primer semestre del 2008 inaugurarán obras en la Granja Siquem por más de 1 millón 700 mil pesos, con el objetivo de profundizar la tarea educativa y asistencial de niños y jóvenes en riesgo. Lo confirmó en diálogo con PUNTAL Manuel Schneider, coordinador del centro de contención.
El más ambicioso de los proyectos, que tiene un alto avance de construcción, es el de la escuela que recibirá a un centenar de chicos de la ciudad y la provincia derivados por la Justicia, la Municipalidad y organismos sociales.
La construcción implicó 1 millón 500 mil pesos que fueron aportados en 10 cuotas de 150 mil pesos por el gobierno provincial. La Diócesis de Río Cuarto actuó de garante ante el Estado para recibir los fondos.
El emprendimiento inicial era más amplio y costoso pero fue adaptado a los recursos que finalmente comprometió la Provincia.
El centro educativo dispondrá de 7 aulas, 4 de ellas para el aprendizaje en talleres productivos, a las que concurrirán alumnos desde los 9 años. En total, serán 20 los docentes que dictarán los contenidos y colaborarán en el proceso de reinserción comunitaria.
Actualmente, son 70 los chicos que concurren cada jornada a la Granja pero el crecimiento promedio de la población estudiantil supera los 10 por año. Son niños y adolescentes que cometieron delitos –algunos muy graves, como homicidios o asaltos calificados- o que están inmersos en un contexto de alto riesgo social y exclusión.
En los casos más graves existe un “alto grado de efectividad en la recuperación”, según precisaron desde el Juzgado de Menores. Aun cuando se trata de situaciones altamente traumáticas -como el asesinato de una persona-, la tarea de socialización en grupo de pares, con trabajos productivos y la formación en educación primaria y secundaria, permite facilitar la integración comunitaria de los afectados.
“No es fácil porque son situaciones muy conflictivas para quien comete el hecho y para la víctima. Tratamos de dar la mayor reserva posible y asistir en una recuperación que en la mayoría de los casos se cumple. Esto permite, por ejemplo, que el joven no sea sancionado penalmente con el cumplimiento de una condena porque el Tribunal advierte que efectivamente se ha rehabilitado”, precisó Schneider.
Este año, la Granja también contará con la inauguración del tambo en el que se producen miles de litros de leche que son distribuidos a comedores y hogares sociales de toda la ciudad.
En el lugar, que implicó una inversión superior a los 200 mil pesos, los alumnos realizan el proceso de pasteurización y envasado en sachets de la leche que obtienen en la propia Granja.

Trabajo y contención

Sólo 20 del total de jóvenes residen en forma permanente en la Granja Siquem. Para darles mayor contención, el año pasado fue inaugurada la Casa de los Niños en la que conviven diariamente los más pequeños.
Los menores derivados al predio comunitario provienen de Río Cuarto, San Agustín, Córdoba, General Deheza, Villa General Belgrano y otras ciudades o pueblos del interior provincial. Schneider destacó que “no todos los chicos que van a la escuela tienen internación completa”.
“El objetivo no es atacar el problema sino las causas. Muchas veces una familia se fractura por la pobreza y la desocupación pero podemos ayudar a través de proyectos productivos para que pueda unirse y los chicos continúen bajo el resguardo de sus padres”, consideró.
El trabajador social manifestó que “la clave está en un fuerte trabajo en los barrios, aportando en el esfuerzo de microemprendimientos a través del Banco de la Buena Fe o de otras alternativas asistenciales”.
Manuel Schneider evaluó que “la posibilidad de que los chicos trabajen y estudien permite que tengan un espejo donde mirarse y encuentren una referencia diferente a la violencia de la calle”.
“En la Granja realizamos talleres vinculados a la producción agroalimentaria como la elaboración de leche y derivados de la carne y verduras. Además, hay enseñanza de carpintería y albañilería para que los alumnos puedan mantener las instalaciones donde conviven a diario”, precisó.
Schneider admitió que “los chicos llegan esposados y custodiados por la Policía pero se reinsertan, en todas sus facetas, a la propuesta comunitaria”.