EL CRIMEN DE NORA DALMASSO
Usaron el celular de Nora 9 horas después de muerta
El celular que fuera hallado en la habitación donde fuera asesinada Nora Dalmasso, fue utilizado unas nueve horas después de que la mataran, según se confirmó en fuentes ligadas a la investigación.
Un informe preliminar -corroborado recientemente por la empresa de telefonía móvil- indicó que el sábado 26 de noviembre a las 12.35 el teléfono fue utilizado para leer un mensaje de texto.
Este hecho se mantenía en estricta reserva, ya que la mujer, según los médicos, murió en horas de la madrugada de ese sábado.
Todo indica ahora que el homicida o una persona implicada en el crimen ingresó pasado el mediodía del sábado hasta el cuarto donde la mujer había sido asesinada, tomó el celular (si es que no lo tenía de antemano en su poder), leyó uno de los mensajes y luego lo colocó en una cómoda al lado de la cama donde Nora Dalmasso yacía muerta.
El mensaje llegó desde
Punta del Este
Es más, se pudo conocer ayer que el mensaje pertenece al contador Albarracín, y que fue enviado desde Punta del Este.
Siguiendo con la hipótesis policial, el mensaje llegó luego de que la mujer estaba muerta, aunque habría también algunos otros mensajes que no fueron abiertos, tarea que realizaron los investigadores.
La confirmación del dato causó inquietud entre los investigadores policiales, quienes sostienen nuevamente que se trata de un crimen pasional y que mostraría que el homicida regresó a la casa y que hasta pudo haber acomodado la escena del crimen.
¿Entró alguien
más al lugar?
Otra versión indica que quizás no haya sido la única persona que entró al lugar, ya que hay un fuerte rumor que señala que una amiga podría haber llegado a la casa ese sábado a la tarde y cuando se comunicó posiblemente con otra persona, ésta le dijo que se mantuviera al margen del hecho.
Lo cierto es que el mensaje fue leído cuando la mujer estaba muerta y quien lo hizo no es ajeno al hecho, ya que no dio ningún tipo de aviso a la policía dando cuenta de que la mujer estaba muerta.
Dentro de esta hipótesis vuelve a cobrar fuerza una de las tantas versiones que existen sobre el caso, y que sostiene que entre el vecindario habría quienes comentaban el domingo a la mañana que “algo raro” habría sucedido en la vivienda de Nora Dalmasso.
El cuerpo de la mujer fue hallado oficialmente el domingo aproximadamente a las seis de la tarde por un vecino que acudió porque los familiares de Nora no se podían comunicar con ella y querían saber cómo se encontraba ya que había quedado sola el fin de semana. Su esposo, cabe reiterarlo, se encontraba en Punta del Este jugando al golf con otros riocuartenses y sus hijos estaban fuera de la ciudad.
La policía insiste más que nunca en que se trata de un crimen pasional y que el ADN develaría el misterio.
Un círculo que sería muy chico
El asesinato de Nora Dalmasso, quien fue muerta luego de mantener relaciones sexuales en su casa, tiende a marcar cada vez más que se está ante un caso pasional y en un círculo muy chico de posibles autores.
Ayer se continuó con la citación de testigos, y entre otros concurrió un ex compañero de trabajo con quien compartió tareas en la sucursal del banco de Córdoba de la desaparecida oficina de la esquina de Cabrera y San Martín.
Un ex empleado de este lugar fue citado a declarar ya que del entrecruzamiento de llamadas surge que habitualmente hablaban por teléfono.
Los investigadores le consultaron ayer por la tarde cuál era la relación que tenía con la víctima.
Desde la fiscalía se indicó que éste como otros testigos brindan su versión acerca de los lazos que los unían, y luego, toda la información que ellos vuelcan, debe ser corroborada por la policía.
Los investigadores se muestran optimistas, pero a la vez observan que el caso “sólo podrá resolverse con un patrón genético de ADN”.
“Tenemos a varias personas como sospechosas de que pudieran cometer el homicidio, pero sólo un análisis de sangre que haga coincidir los ADN será lo que lleve a imputarlo”, coinciden todos.
Si bien los cruces de llamados son un elemento a tener en cuenta como indicio leve, no llevan a situar en ningún caso al supuesto homicida en la escena del crimen, ya que no hay testigos de lo sucedido, al menos que se conozca hasta el momento.
El asesino tampoco dejó huellas en el lugar, sólo el semen y algunos cabellos que son motivo de estudio por la oficina del FBI en los Estado Unidos.
Dentro de este panorama, el motivo de un crimen pasional aparece como la principal hipótesis.
Y ahora, con la lectura del mensaje de texto, todo indicaría que el homicida volvió a la escena del crimen y tendría que tratarse de alguien de su círculo íntimo, alguien que posiblemente viva en el barrio y que hasta hubiera observado que nadie lo miraba cuando ingresaba a la casa al mediodía para ir hasta su habitación.




