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Red de prostitución infantil

"Me encerraron con candado y me pasaban comida por una ventana"

La chica de 15 años que estuvo un mes desaparecida denunció en la Justicia que querían venderla a un cafishio mendocino a cambio de 3 mil pesos. Los supuestos responsables siguen en libertad

Daniela Rodríguez denunció ayer en el Juzgado de Menores que la misma mujer que, junto a su pareja, quiso venderla como prostituta en Mendoza, la tuvo cautiva durante una semana y en condiciones infrahumanas, en una vivienda ubicada a la vuelta de su casa, en el barrio Obrero.
Esa vecina la habría tenido amenazada todo ese tiempo mientras reunía el dinero para pagarle el pasaje.
Relató que Luisa Bravo, junto con su novio de alias Mendocino, la condujeron en colectivo hacia la ciudad de Mendoza donde la ofrecieron en dos prostíbulos.
La adolescente de 15 años estuvo desaparecida desde el 2 de enero hasta el 2 de febrero, cuando una comitiva integrada por el jefe de la División Juveniles, un chofer policial y la madre de la menor, Delia Petrona Ríos, viajó a Mendoza y logró traerla de regreso.
En ese lapso, Daniela pasó por un calvario que, con el paso de las horas, se va animando a reconstruir.
“Me tenía encerrada con candado en una piecita sin luz. Me pasaba el agua y la comida por una ventana, y como no tenía baño me daban un balde para que hiciera ahí”, le contó a PUNTAL.
Dijo que cuando Bravo consiguió el dinero para viajar, “me metió de los pelos en un remis me puso un bolso arriba para que no me vieran y fuimos a la terminal donde tomamos un colectivo hasta San Luis”.
Agregó que junto a ellas también iba una tía suya de 24 años que practica la prostitución.
Cuando llegaron a San Luis, su tía se quedó, y Bravo se reunió con su novio El Mendocino.
Según el testimonio de Daniela, la pareja la llevó a Mendoza donde la ofrecieron en dos casas de citas.
“A toda costa querían conseguirle unos documentos falsos para ofrecerla como mayor de edad, pero no pudieron”, apuntó su madre.
El dueño de un sauna la rechazó por su edad, pero eso no habría amilanado a sus captores. La habrían ofrecido a un segundo prostíbulo y hasta habrían acordado un precio (3.000 pesos,1.500 pesos para cada uno).
“En un momento, El Mendocino dice “dejé la puerta abierta, se me va a escapar”, y entonces mi hija salió corriendo”, agrega su madre, quien estuvo presente cuando Daniela testimonió en la Justicia.
Tal como publicó PUNTAL en su edición dominical, la adolescente dijo en Tribunales que en un momento alcanzó a abrir la puerta del prostíbulo, vio a niñas de 12 a 15 años que gritaban y eso le dio coraje para intentar la huida.
Otra vez juntas, madre e hija sienten que lo peor ya pasó, pero no pueden recuperar la tranquilidad porque, la misma persona a quien la adolescente señala como responsable de su desaparición sigue en libertad y, está expuesta a cruzársela en cualquier momento porque vive a la vuelta del Pasaje Uriarte 1046.
Ayer, a las diez de la mañana Daniela y su mamá dieron un rodeo para llegar a Tribunales sin tener que pasar cerca de la peligrosa vecina.

Alejandro Fara
afara@puntal.com.ar