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del dia 11 de Octubre
de 2006
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11/10/2006 - a fines de 2008 deberÍan desalojar el edificio actual

Rins comprometió su ayuda para que el Santa Eufrasia tenga su sede

Con 1.330 alumnos, es el colegio con mayor crecimiento en los últimos años, pero llamativamente la Congregación del Buen Pastor se desligó de la escuela y habría negociado la manzana céntrica para construir un shopping

Oficialmente, los directivos del Santa Eufrasia no tienen ninguna certeza sobre el destino que se le dará al edificio donde funcionan desde hace décadas, pero no paran de circular los rumores que indican que la dueña de la manzana de calles María Olguín, Colón, Santiago del Estero y Moreno -la Congregación del Buen Pastor- negoció el lugar con un grupo económico que traería un nuevo shopping a Río Cuarto.
La incertidumbre frente al llamativo comportamiento de la Congregación, que en los últimos tiempos evita todo contacto con el colegio, y la alta probabilidad de que no les renueven el contrato de alquiler que vence en 2008 llevó a los directivos de la escuela a movilizarse para conseguir la sede propia.
Ayer, volvieron a reunirse con el intendente municipal para avanzar con la idea de adquirir un terreno dentro de la jurisdicción.
Benigno Antonio Rins les reafirmó el compromiso del municipio de donarle al colegio el terreno, pero aún debería definirse la ubicación porque el sitio que sugirieron los directivos no estaría al alcance de la Municipalidad.
Graciela Molayoli, directora del nivel primario, Silvia Friedli, vicedirectora, y el representante legal del colegio, el doctor Sergio Saleme, hablaron con PUNTAL antes de entrar al despacho del intendente.
“Venimos a plantear nuestra preocupación como centro educativo. Oficialmente, no sabemos nada. Los titulares del edificio nunca nos comunicaron fehacientemente cuál va a ser el destino del inmueble, pero conocemos que habría idea de afectarlo a un fin distinto”, comentaron.
El Santa Eufrasia es un colegio público de gestión privada que ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos años, alcanzando una matrícula de 1.330 estudiantes este año y con proyecciones de seguir incrementando su alumnado porque el año que viene incorpora el sexto año dentro del ciclo de especialización.
Pero a la par del exitoso emprendimiento educativo la congregación veía con impotencia cómo el número de vocaciones religiosas descendía en forma alarmante. “En el año 2000, las hermanas deciden levantar la casa de Río Cuarto y la trasladan a Córdoba porque carecían de personal, sólo quedaban 3 o 4 hermanas muy mayores. Es entonces cuando los docentes más antiguos deciden formar una asociación civil sin fines de lucro, con el aval de la congregación y pagándole un módico alquiler por el edificio”, comentó la vicedirectora del primario, Silvia Friedli.

La parábola de las hermanas

Hasta el año 2001, las hermanas de la Congregación avalaron y representaron legalmente al colegio, sin intervenir en lo pedagógico ni en lo económico, pero a partir de la decisión de levantar el convento las relaciones fueron enfriándose hasta tornarse prácticamente inexistentes.
Un informe institucional elaborado por el colegio refleja el curioso comportamiento de la Congregación: “A comienzos del año 2004 se presenta la hermana provincial (máxima autoridad de la Congregación del Buen Pastor), acompañada por un grupo de trabajadores y “destruyen” la Capilla del convento, produciendo un importante daño moral y afectivo a la comunidad educativa. A partir de ese momento, comenzaron los rumores de la posible venta de la manzana”.
Frente al peligro de quedarse sin su sede, la escuela Santa Eufrasia les ofrece a las hermanas adquirirles el inmueble por medio de un fideicomiso, pero nunca obtuvieron una contestación.
“Hoy sabemos que este terreno está siendo requerido por un importante grupo inversor. Por ello solicitamos a nuestras autoridades (municipales, provinciales, nacionales, educativas) ayuda y asesoramiento para la obtención de un terreno y la construcción de un edificio donde poder continuar, junto a nuestra gran comunidad, el proyecto educativo”, dijeron.
Los directivos agradecieron la buena voluntad del intendente. Pero la tarea que tienen por delante no es menor. En un par de años deben encontrar un lugar y edificar una sede para uno de los colegios más numerosos y con una oferta educativa ampliamente reconocida.
Es de esperar que el municipio, los concejales, las autoridades educativas de la provincia y por qué no, el grupo inversor dispuesto a ocupar la manzana y asuman como propio el desafío del Colegio Santa Eufrasia.