Por Marcelo Irastorza
Se viven días de gran revuelo político en la Argentina. La causa de los cuadernos de la corrupción causó un fuerte impacto en el mundo político y también empresario. Desde que saltó el escándalo a la luz pública se produjo un incesante desfile de hombres de negocios por el banquillo de los acusados del juez Claudio Bonadio. Al gobierno de Mauricio Macri le vino como anillo al dedo que se ventilara este caso para que los avatares económicos no siguieran siendo título de las primeras planas de los principales diarios del país. “Necesitamos que la Justicia nos diga si es verdad y que no haya impunidad”, dijo Macri sobre el particular. Precisamente, ¿irá a fondo la Justicia con este tema o será simplemente una cortina de humo más? Frente a los embates de una economía que no puede ser domesticada, se lanzaron desde la Casa Rosada distintos ejes temáticos de debate a manera de ensayo para ver cuáles de ellos prendía en la consideración popular. Y el de la legalización del aborto caló en la opinión pública. Pero no fue suficiente. La realidad económica se llevó puesta toda pantalla de humo que se quisiera imponer. La disparada del dólar, el alza en las tarifas y la escalada inflacionaria formaron un cocktail explosivo que le estalló en la cara a la administración macrista.



En el kircherismo dicen que se puso en marcha una suerte de “Lava Jato” para salvar a Macri de la sucesión de errores políticos que está cometiendo su gobierno y evitar así que se vaya antes de que termine su mandato, como le pasó a Fernando de la Rúa. La Operación “Lava Jato” es la investigación que puso al descubierto el mayor escándalo de corrupción en la historia de Brasil. Por esa pesquisa el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva se encuentra preso. ¿Correrá la misma suerte Cristina Fernández de Kirchner? La exmandataria tiene que declarar hoy ante Bonadio en el marco de la causa que investiga una presunta red de sobornos que existió durante el kircherismo. Por Twitter, confirmó que irá pero le pidió a la militancia que no se movilice. Y aprovechó para pegarle al gobierno nacional al que calificó de “verdadera catástrofe económica y social”. ¿Podrá terminar el Presidente su mandato? En el PJ evalúan la posibilidad de que haya un final anticipado de la gestión de Macri. Es más: trascendió que Miguel Pichetto se propone para ser presidente vía Asamblea Legislativa, al estilo de lo que sucedió con Eduardo Duhalde tras la crisis del 2001. Como se recordará, Duhalde fue elegido primer mandatario para pilotear el caos que reinaba por entonces en el país. El que también sueña con ser un presidente de transición es José Manuel de la Sota, quien es crítico del gobierno nacional. El exgobernador se ha reunido con Máximo Kirchner y ahora con Facundo Moyano a los fines de rearmar el peronismo incluyendo al cristinismo. “Hay que ganarle a Macri, no a Cristina”, suele repetir De la Sota.



¿Cómo seguirá la sociedad política entre De la Sota y Juan Schiaretti? El gobernador repite cada tanto que espera que a Macri le vaya bien y agrega que el kirchnerismo es un ciclo concluido. Al respecto, los otros días el “Gringo” se mostró con su par salteño, Juan Manuel Urtubey, quien aspira a ser presidente por el PJ Federal, como una forma de diferenciarse del “Gallego” y su acercamiento con los K. Es evicente que De la Sota y Schiaretti no piensan lo mismo. Pero en el peronismo cordobés dicen que dicha sociedad no se romperá.

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