Por Marcelo Irastorza
En medio de la crisis, Juan Schiaretti prefiere optar por la cautela. Él es testigo de muchos descalabros económicos que vivió el país y de cómo ellos terminan golpeando fuerte a los sectores más vulnerables. La Argentina ya tiene vasta experiencia en situaciones caóticas. Desde la hiperinflación hasta el corralito pasando ahora por la crisis financiera, cada una de ellas deja su propia huella en los bolsillos de los argentinos. Cíclicamente se repiten en la historia del país distintos vaivenes económicos que sacuden las estructuras institucionales y  generan inestabilidad política. Mientras se aguarda el encuentro de mañana entre el presidente Mauricio Macri y los gobernadores, para definir el Presupuesto 2019, Schiaretti recorre el interior provincial. En cada arribo, inaugura obras de gas natural, el proyecto clave de su gestión, y entrega aportes de los programas Banco de la Gente y Vida Digna como una malla de contención para las familias que la están pasando mal. El gobernador visita distintas localidades pero no hace declaraciones a la prensa. Sólo se limita a decir que espera que el gobierno nacional acierte con las medidas que ha tomado para salir de la crisis. Sabe que cualquier dicho rimbombante puede entorpecer la negociación que la Casa Rosada viene encarando con los ministros de Finanzas de las provincias. La expectativa está centrada en la cumbre con el Presidente para acordar el presupuesto.



Macri necesita la foto con los gobernadores para enviar una señal política a los mercados y al Fondo Monetario Internacional. Si logra pilotear esta crisis, el primer mandatario podrá pensar en su reelección en el 2019. Ahora: ¿irán todos los mandatarios provinciales? Ya el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, avisó que no concurrirá. “No quiero ser socio del ajuste”, dijo. Por su parte, el puntano Alberto Rodríguez Saá señaló que no va a avalar el presupuesto del FMI: “El Presidente nos ha convocado a una reunión el martes. Yo creo que está instalado que los gobernadores vamos a ir a avalar el Presupuesto y que ya sale. No es así”. ¿Y Schiaretti? Según trascendió, el mandatario provincial estará presente en la cita de mañana siempre y cuando se acuerde un proyecto de gastos y recursos equilibrado, esto es que el ajuste no recaiga todo en las provincias. Schiaretti quiere ser reelecto el año que viene y para ello necesita que sus finanzas estén calzadas a los fines de no tener sobresaltos de acá a las elecciones provinciales. En los corrillos políticos cordobeses se dice que el gobernador adelantará los comicios para evitar ser arrastrado por una eventual ola amarilla como pasó en la contienda anterior. Su apuesta será la obra pública.



En Cambiemos, Ramón Mestre busca erigirse como el principal rival de Schiaretti con miras al 2019. En el acto de asunción como titular del Comité Provincia, el intendente capitalino habló con tono de candidato. Entre otras cosas, llamó a ampliar el espacio político del que forma parte para construir un “Cambiemos a la cordobesa” con vistas a las próximas elecciones. La idea de Mestre tuvo inmediata repercusión en otras fuerzas políticas de la oposición. Por ejemplo, el legislador de Encuentro Vecinal Córdoba Aurelio García Elorrio se mostró receptivo a la convocatoria de construir un frente para destronar a Unión por Córdoba. ¿Se podrá lograr una gran coalición opositora para romper con la hegemonía del peronismo en la provincia de Córdoba? Por ahora, la crisis preocupa y ocupa a los gobernantes de turno.

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