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La autopsia determinó que recibió fuertes golpes con palos y ladrillos. El hermano de la víctima fue herido de un puntazo
Un interno de la cárcel de Villa María murió ayer luego de recibir una feroz golpiza por parte de otros presos.

Se trata de Carlos Alberto Otín, de 33 años, quien falleció en la madrugada de ayer luego de permanecer algunas horas en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Pasteur, debido a la gravedad de sus lesiones -traumatismo de cráneo con doble hematoma subdural-, mientras que su hermano Juan Javier, como consecuencia de la gresca, solamente sufrió heridas leves y fue asistido en la misma cárcel.

El hecho ocurrió el lunes pasado cuando a los hermanos Otín, que habían sido trasladados al pabellón de los condenados, los atacaron los casi cuarenta internos que había en el lugar.

A través del sistema de cámaras de seguridad se pudo identificar a cinco personas que participaron de la reyerta, aunque habría otras diez que estarían a un paso de ser identificadas, indicaron fuentes de la investigación judicial. 

"Homicidio en riña" sería la calificación legal del acontecimiento.

La investigación está siendo llevada a cabo por la Fiscalía de Instrucción del Segundo Turno, que está a cargo de Juliana Companys. 

Este diario también pudo saber qué elementos fueron utilizados en el suceso a partir de los resultados que figuran en la autopsia.

Dos golpes en el cráneo y una cantidad innumerable de contusiones en el cuerpo constituyen la causa eficiente de la muerte de Carlos. Y no sólo eso, sino que esas lesiones fueron producidas por el uso de palos y ladrillos, que son empleados por los internos para calentarse. En este sentido, es importante resaltar que no fue lastimado por ningún tipo de arma blanca.

Por otra parte, un objeto punzocortante fue el elemento con el que hirieron a Juan Javier, quien -según trascendió- dijo que no se trató de un cuchillo común, sino de un arma tumbera.

 

Antecedente



Cuando se habla de los Otín, en el pasado reciente es inevitable retrotraerse a lo que ocurrió en los Tribunales de Villa María en marzo del corriente año. 

Es preciso recordar que ambos fueron condenados en un juicio que se llevó a cabo en marzo de este año y que estuvo vinculado al intento de homicidio de Maximiliano Mercado, ocurrido en febrero de 2016. No es menor detallar que los distintos acusados fueron sentenciados por múltiples delitos, además de los mencionados.

Durante aquella audiencia, por ejemplo, Juan Javier había recibido una pena de 6 años de prisión por dispararle al exboxeador Diego “Rocky” Giménez.

Hay que señalar que, en mayo de 2017, otro de los hermanos Otín (Lucas) fue asesinado por presos en el penal de Cruz del Eje.

Companys está trabajando para dejar definidos cuáles fueron los factores que iniciaron la riña y quiénes fueron los agresores de los hermanos Otín, por lo que el testimonio de Juan es importante, ya que se espera individualice a quienes les proporcionaron la paliza que recibieron y que terminó con la vida de su hermano menor.

La fiscal llevó adelante también una inspección en el pabellón, tras la cual admitió que se “secuestraron diferentes elementos de prueba”. 

Un dispositivo de seguridad especial se montó ayer durante el velorio de Otín, ya que varios presos de la cárcel villamariense fueron a despedirlo. El despliegue policial llamó la atención de los vecinos de la ciudad.

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