Mariela Mentucci reside hace poco más de un año en la ciudad de Xi’an, provincia de Shaanxi. Es docente de idioma en una escuela que recibe a sus alumnos de lunes a lunes.
Mariela Mentucci es de Achiras y desde hace poco más de un año se desempeña como docente de inglés en una escuela de la ciudad de Xi’an, en China, y descubre una cultura totalmente distinta a la de esta región del Occidente.

El título de profesora de inglés alcanzado en la Universidad Nacional de Río Cuarto le sirvió para entablar varios contactos, entre ellos, con una mujer residente en Georgia, Estados Unidos, que fue clave para buscar futuro en el país asiático. 

“¿Sabés que hay muchas oportunidades y son muchos los que se van a trabajar a China?”, le dijo su amiga estadounidense para luego brindarle toda la información necesaria para iniciar las gestiones en tal sentido.

A través de una organización internacional, encontró una oferta laboral atractiva en China, en donde se alistó para trabajar en la enseñanza de inglés, lo que reconoce como “una de sus grandes pasiones”. 

Disfrutando por estos días de un merecido descanso en Achiras junto a su familia, los encuentros con amigos le sirven para reencontrarse con la calidez propia de nuestra cultura que en el país oriental experimenta con mucha menos frecuencia.

“Acá estamos acostumbrados a abrazarnos y a los niños les damos un beso, pero allá eso no sucede. A poco de llegar y sin conocer aún sus costumbres, me equivoqué cuando quise saludar a un niño con un beso y se quedó mirándome tieso”, dice entre risas.

Antes de emigrar al extranjero, Mariela había trabajado como docente en Río Cuarto en la Escuela de Agronomía y en el nivel terciario, en la Escuela de Enfermería. 

Fue a través del sitio Horizoneslchina.com que se postuló a una propuesta docente y desde el 3 de agosto del año pasado se desempeña como docente de inglés en el colegio EF English First de la ciudad Xi’an, un conglomerado urbano de la provincia de Shaanxi donde residen unos 12 millones de habitantes, emplazado en la zona central del gran país asiático. 

 

Diferencias culturales 



Mientras relata a Puntal pormenores de su profesión en China, comenta que los niños que allí asisten concurren al colegio de lunes a lunes.

Con emoción, recuerda que el recibimiento fue muy bueno y que sus mismos compañeros le hicieron todo más fácil de lo que esperaba. 

Los alumnos viven en proximidades del establecimiento, pero esta docente achirense reside a una distancia que le implica unos 50 minutos de viaje en metro.

En la escuela a la que concurre los chicos cursan el jardín y la primaria de lunes a viernes, pero de-sarrollan otras actividades educativas los sábados y domingos. 

Mentucci indica que se observan conductas diferentes de parte de los alumnos con respecto a la educación en Argentina. 

La actividad diaria se inicia por la mañana y se extiende hasta las cuatro de la tarde. Los fines de semana un equipo de unos 15 profesores sigue dictando clases a unos 1.300 alumnos que asisten a otros cursos.

Mariela regresará pronto a Xi’an para continuar su labor de docente en el gigante asiático. 

En este tiempo se ha permitido recorrer sitios emblemátios de China, admirando su historia y su cultura. 

Dijo estar muy cómoda, aunque reconoce que extraña su familia y su pueblo por más que la tecnología de hoy permite acercar imágenes y voces de los seres queridos, que por estos días disfrutan de su presencia en casa.



Héctor Amaya

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