Las jornadas organizadas por la Fundación Santiago Yuni convocaron a establecimientos educativos en la plaza central, donde pidieron por una ciudad sin limitaciones arquitectónicas ni simbólicas.
Se llevó a cabo el cierre de la 5ª Semana de la Esperanza, jornadas organizadas por la Fundación Santiago Yuni con las que se busca concientizar sobre la importancia de la accesibilidad. Esta última actividad se hizo con una concentración en la plaza central, con música y un recorrido en el que se pidió por una ciudad accesible para todos. 

El lunes habían empezado las actividades con el reconocimiento de quienes trabajan por la accesibilidad y el miércoles, en el Salón Blanco de la Municipalidad, brindó una charla el automovilista Juan Nimo, quien tiene una lesión medular. 

Verónica Pipino, presidenta de la ONG, señaló tras el desarrollo de la 5ª Semana de la Esperanza: “Observamos que nuestro mensaje fue bien recibido por la sociedad, las comunidades educativas, y vemos muchos avances en la ciudad con un compromiso social que se ha generado sobre accesibilidad”. En este sentido, destacó: “Se ha pensado no sólo en las personas con discapacidad, sino en todos, y es algo que vemos en acciones concretas en referentes de la ciudad”.

Explicó, en tanto, como reflexión que surge de estas jornadas: “Debemos seguir trabajando mucho, porque cuesta el cambio social, que la gente tome conciencia, pero de a poco se logran cosas”. Luego de 5 años de la convocatoria, consideró que “ya está instalado el tema en la sociedad, ya se sabe que accesibilidad no es solamente una rampa”.

- En este último día de actividades salieron a la calle con los participantes de la jornada, ¿tuvieron algún tipo de respuesta de la ciudadanía?

- Sí, sobre todo de las personas mayores, que se acercaron y nos manifestaron la necesidad de contar con veredas en buen estado; quienes se pusieron en contacto con nosotros hicieron referencia a la infrastructura de los edificios y la accesibilidad en las veredas. 

- En la actividad de cierre tuvieron su lugar los más chiquitos, ¿cuánto ayuda concientizar en niños pensando en el futuro de la accesibilidad de la ciudad?

- Hay jardines maternales que vienen trabajando sobre la accesibilidad y desarrollando actividades concretas con la integración desde sus salas. Casualmente una  alumna con movilidad reducida acompañó la marcha en Plaza Roca con mucho entusiasmo, de ella y de su familia. En estos espacios es donde más se multiplica el mensaje, porque los chicos trasladan lo aprendido a sus familias. Es bueno trabajar con distintas edades y diferentes públicos para buscar un Río Cuarto más accesible.



Desde la educación



Por su parte, Gabriela Comugnaro, directora del colegio Santa Eufrasia, recordó que Santiago Yuni fue alumno de la institución de la que ella está a cargo. “Eso te hace ver muchas cosas y creemos que la educación es el motor del cambio, para entender que si en un colegio hay 700 chicos, hay 700 necesidades distintas”, sostuvo.

En este sentido, precisó que desde hace 5 años acompañan las jornadas organizadas por la ONG local, “al comienzo se tuvo que instalar el tema, porque existía un gran desconocimiento, pero de a poco se fueron modificando algunas cosas”, dijo y completó: “Estamos esperanzados de que se siga avanzando en esta línea”.

- Se han sumado muchos colegios con esta iniciativa por la accesibilidad, no sólo en cuanto a infraestructura, sino también con las currículas. 

- Nunca hay mala voluntad, sino que se debe dedicar tiempo y ampliar la mirada. El edificio en el que estamos es viejo y tuvimos que hacer modificaciones, pero el nuevo ya cuenta con un diseño 100% accesible. Sabemos que escuelas pares están haciendo lo mismo, suelen ser pequeños cambios que con poco pueden facilitar el alcance a todos.

Finalmente, Comugnaro resaltó que “muchas veces hay propuestas que uno piensa para la mayoría, pero no debe trabajarse en ese eje, cada cual debe ser contenido y tener su espacio”.



Redacción Puntal

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