En la Fiscalía de Instrucción de Corral de Bustos señalaron que profundizarán la investigación de la denuncia que estaba paralizada. Adelantaron que el denunciante Mauricio Ruybal será llamado a testificar
Después de haber permanecido durante cinco años dormida, la causa Ruybal empezó a desperezarse esta semana.

Así lo confirmó ayer a este diario el fiscal de Corral de Bustos, Pedro Guerra, quien, en las últimas horas, ordenó una serie de medidas probatorias para profundizar la investigación. Con estas directivas buscará determinar si en mayo de 2012 el sacerdote a cargo de la parroquia San Roque de esa ciudad cordobesa abusó sexualmente de Mauricio Ruybal, un hombre que hoy tiene 39 años y se encuentra en tratamiento psicológico a raíz de un estrés postraumático.

Una de las medidas inminentes será la citación del denunciante para que amplíe en la sede judicial las declaraciones que a comienzos de 2014 efectuara en los Tribunales de Corral de Bustos, según confiaron en la fiscalía a cargo de Guerra.

Cuando se le preguntó al funcionario por qué transcurrió tanto tiempo sin que se registraran novedades en una causa tan delicada, Guerra explicó que se trata de un expediente que se abrió antes de que él asumiera en esa jurisdicción y recalcó que la única fiscalía de instrucción que existe en Corral de Bustos permaneció dos años vacante hasta que finalmente Guerra cubrió el cargo que había dejado el riocuartense Gustavo Zuchiatti, cuando se jubiló.

“Desde que asumí hemos estado reorganizando la tarea de la fiscalía, estamos reactivando varias denuncias de abuso, una de ellas es la que presentó el señor Ruybal, a quien seguramente estaremos volviendo a citar en los próximos días”, recalcó el fiscal.

Guerra dijo que estuvo atento a las publicaciones periodísticas del caso, pero aclaró que su modo de proceder se basa en todas las actuaciones que se radican en la Justicia, por lo tanto pedirá al denunciante que precise detalles puntuales que hoy no estarían en el expediente.

Dos semanas atrás, Ruybal -acompañado por el asesor letrado Luis Virraruel- presentó un pedido formal para conocer los avances de la causa desde que presentó la denuncia. Guerra confirmó este dato, aunque aclaró que no existe un pedido formal para constituirse como querellante.  

Antes de acudir a la Justicia, Ruybal puso al tanto de las autoridades eclesiásticas las presuntas irregularidades que observó mientras trabajó como maestranza de la parroquia San Roque. Sin embargo, el obispado de la Villa de la Concepción que estaba a cargo de Eduardo Martín archivó la denuncia.

Lejos de encontrar argumentos para tomar algún tipo de medidas o sanción, la Iglesia le concedió el traslado a Estados Unidos  a uno de los sacerdotes mencionados por la denuncia, y al más complicado por la denuncia lo designó a cargo de un templo de Río Cuarto y le dio una misión dentro del obispado.

Frente a la conmoción que generó el caso, la diócesis hoy a cargo de Adolfo Uriona emitió un comunicado en el que relativizó la contundencia de la palabra de Ruybal  con el argumento de que se negó a firmar el acta que se labró cuando denunció los hechos. 

En el escrito, la curia se puso a disposición para colaborar con la Justicia.



Alejandro Fara.  Redacción Puntal

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