Distintos sectores remarcaron los precios entre el viernes y ayer. Sin embargo, hay intenciones de no trasladar los incrementos a los productos para no desalentar las ventas. Creen que podrían llegar nuevos reajustes.
Un relevamiento realizado por este medio refleja que hubo aumentos hasta del 35% en algunos sectores del comercio local, luego de la corrida cambiaria de los últimos días. 

En distintos rubros: alimentos, ropa, electrodomésticos, perfumería, repuestos de automóviles, pinturas, ópticas, relojerías, telas y artículos de bazar se remarcaron los precios desde un 5 a un 35 por ciento.

En algunos casos, como los productos de almacén, la nueva lista de precios que llegó ayer se trasladó directamente a los productos con aumentos de hasta un 15%. 

En otros, los comerciantes intentan absorber la suba para que no impacte en las ventas. “Si aumentamos los precios no vendemos, y si no vendemos no llegamos a pagar el alquiler”, comentó uno de los ópticos de la ciudad.

La misma receta aplicaron también otros vendedores para no alejar a los consumidores del mercado. Incluso, como algunos mantienen un stock, todavía no saben cuánto va a impactar el aumento del dólar en las listas de precios tras los nuevos pedidos. 

En otros casos, como en pinturerías y electrodomésticos, aplicaron las nuevas listas de precios y redujeron las bonificaciones. El sábado, algunas casas de venta de artículos del hogar remarcaron entre un 10 y un 12%.  Las pinturas sufrieron tres aumentos entre la semana pasada y ayer, de hasta el 20 por ciento. 

En el caso del rubro textil, la tela acrocel, utilizada para la confección de delantales y ambos, sufrió ayer un nuevo incremento que suma un 33% en los últimos quince días. 

Las casas de perfumería que venden productos importados, tales como maquillajes, crema y perfumes, aumentaron desde un 5% para “atajarse”, dijo una de las vendedoras. Además, señaló que cuando intentaron ingresar a la web de su proveedor para realizar un pedido, el sistema aparecía como “caído”. 

Un almacenero comentó también que una de las empresas que le provee café y té directamente no tomó pedidos durante el jueves y viernes pasados, mientras que los lácteos aumentaron un 15 % entre el viernes y ayer, y las golosinas un 5%. “Los aumentos fueron desparejos”, calificó. “Los sándwiches de miga aumentaron un 35%”, añadió.

En algunos bares céntricos de la ciudad, el café que costaba $ 50 el viernes, ayer se elevó diez pesos.

En tanto, el kilo de pan, que costaba $ 45, se consiguió a $60 en las panaderías del centro. 

Desde el Centro de Industriales Panaderos y Afines señalaron a Puntal que todavía no tienen el precio de los insumos, pero que al estar supeditados al dólar “seguramente va a haber variaciones la semana que viene”, explicó Bruno Prizzón. Además, comentó que los proveedores no están vendiendo mercadería. 

Una de las casas que distribuyen golosinas comentó a este diario que si bien los precios aumentaron entre el viernes y ayer un 20 por ciento, no lo trasladaron a las góndolas y mantuvieron las promociones.

Canasta alimenticia

El presidente de la Cámara de Almaceneros, Adrián Morales, indicó que ayer recibieron un nuevo listado de precios con aumentos de entre un 12 y 15%. Es el segundo en dos semanas.

“Es lo que habíamos calculado, más o menos en esos límites, por lo que no nos sorprendió”, comentó Morales. Hacia el final de la semana pasada, entre algunos mayoristas habían anticipado que se venía ese incremento.  

En tanto, Morales señaló que no hubo retención de ventas. “Hicimos un pedido el día jueves a un mayorista de Río Cuarto que tiene lista de ofertas quincenales, y nos mandaron la mercaderías, así que no hemos tenido problemas en ese sentido”, comentó.

Respecto a si se vienen nuevos aumentos, el presidente de los almaceneros dijo que sí. “Entendemos que van a tocar un poco más los precios porque no sé si las grandes marcas lo habrán tenido en cuenta, pero se viene un nuevo aumento de combustible”, afirmó.

Esperan que durante el transcurso de la semana y la que viene haya otros movimientos en las listas de precios. 

“Las medidas que anunciaron desde el Gobierno dejan satisfechos a grandes inversores, pero nosotros somos el últimos eslabón, poco tenemos que hacer, no participamos ni haciendo compra de dólares ni formando precios”, expresó. Además, dijo que “en el rubo almacenero no hay nadie en condiciones de absorber un aumento de estas características”. 

“Si vos no trasladás este porcentaje al precio de venta, te queda casi licuada la ganancia”, afirmó.

El comerciante del rubro alimentario indicó que entre costos, insumos e impuestos, el sector recibe entre un 16 y un 21% de ganancias. “Imaginate si le restás un 10%, es inviable”, argumentó.

Morales dijo que esta “carrera inflacionaria”, que se genera cuando los formadores de precios tratan de ganarle a la inflación “para que no les coma la rentabilidad”, tiene que frenar para que empiece el reacomodamiento de precios de los productos. En este sentido, explicó que para los almaceneros que tienen entre 4.000 y 5.000 artículos es “una locura” hacer un remarcamiento de precios. “Hoy nadie tiene tiempo, es una locura el tiempo que te absorbe acomodar los precios en las góndolas”, añadió.

Por último, aseguró que entre los socios del Centro de Almaceneros establecieron un techo del 15% de aumento. “Comercialmente hacemos esta cuenta: ‘Si la gente tiene la misma plata en el bolsillo y las cosas valen más, van a llevar menos productos’”.

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