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El intendente de la capital provincial y presidente de la UCR indicó que los postulantes deberían salir por consenso o por una interna abierta. Señaló que después de 20 años de gobierno justicialista hay dominación y que esa situación favorece la corrupción
Ramón Mestre asumió hace pocos días como presidente del radicalismo provincial. Desde allí espera construir su candidatura a gobernador para enfrentar el año próximo a Juan Schiaretti. Mientras tanto, prepara el terreno: postula  un Cambiemos más amplio, rechaza la posibilidad de que el postulante opositor se defina a dedo desde Buenos Aires y dice que las opciones son el consenso o una interna abierta.

El intendente de Córdoba habló con el programa Entre Líneas, que se emite por Canal Quatro y Cablevisión los jueves a las 21.30. Opinó sobre las elecciones de 2019 y le reclamó a Schiaretti que muestre las cartas. 



P - ¿Qué lectura hace de lo que ocurrió el domingo en Marcos Juárez? ¿Qué importancia fuera del ámbito de esa ciudad puede tener la elección?

R - Ha sido una elección muy importante para Pedro Dellarossa y su equipo. Ellos han llevado adelante una gestión con obras y mucho sentido social. Ahí fue hace cuatro años la cabecera de playa de la construcción de lo que después ha permitido que Cambiemos llegue al gobierno nacional. Sin dudas que para nosotros es un resultado importante no sólo porque es cabecera de departamento sino porque tiene toda una historia detrás y también porque creemos sinceramente que estamos ante una circunstancia muy importante de poder continuar con el cambio. Hay que profundizar el cambio más allá de las dificultades. La Argentina no puede vivir con 70 años seguidos e ininterrumpidos de déficit fiscal. El camino es duro, difícil, pero me parece que es el que debemos transitar.

P - Cuando usted asumió  como presidente del radicalismo dijo que debe apostarse por un Cambiemos a la cordobesa, más amplio, con más actores. ¿En qué armado está pensando?

R - Soy de los que creen que hay que construir con un sentido plural, con mucha generosidad. En nuestra provincia está intergrada por el Frente Cívico, la Coalición Cívica, el Pro y la Unión Cívica Radical. En estos tiempos me toca la responsabilidad de conducir el Comité Central de la Provincia de mi partido. Creo que hay muchas cosas para cambiar en la provincia. Son 20 años del mismo gobierno. Creo que no es bueno que estén tantos años al frente de la administración. Ustedes saben que la base de la democracia está en las posibilidades de que se produzca alternancia, de que no sean siempre los mismos. La verdad es que en Córdoba eso no pasa. También hay una cuota de responsabilidad nuestra porque no hemos sido capaces de armar una alternativa con propuestas y con ideas que    enamoren a la sociedad. Cuando uno dialoga con otras organizaciones, otros partidos políticos y ciudadanos se encuentra con que hay una gran voluntad de llevar adelante ese cambio y si abrimos la base de sustentación vamos a ser mucho más competitivos y podemos lograr que haya alternancia. Porque cuando no hay alternancia hay dominación. Después de 20 años hay dominacion en distintos sectores de los factores de poder en la provincia y cuando hay dominación las sospechas de corrupción están muy cerca.

P - Cuando habla de ampliar la base de sustentación a qué sectores específicamente piensa incorporar.

R - Es que no está planteado para alguien en particular. Estamos teniendo diálogo con distintos sectores de la vida política e institucional, con muchos peronistas que no están en absoluto de acuerdo ni se sienten respresentados por los peronistas que gobiernan esta provincia hace 20 años. Porque dicen que están alejados de la justicia social, que tenemos una pobreza que  supera el 35 por ciento en la provincia, porque la presión fiscal es récord, porque incrementaron la planta de personal de los 69 mil empleados que había cuando mi padre dejó la gobernación en el 99 a 180 mil empleados publicos en tan sólo 20 años. Es decir, es verdad que hay obras y es importante. Nos parece muy bien. Pero las obras maquillan estas otras cosas también. El gobernador Schiaretti va a quedar en la historia por haber nombrado a 4.300 agentes por año en su primer mandato. Fíjense si no hay cosas para cambiar. Por eso decimos: ¿alcanza con Cambiemos solamente? Por eso creemos en una convocatoria general.

P - Recién hablaba de cuestiones de dominación y que eso genera un contexto propicio a la corrupción. ¿Cree que el eje de la corrupción va a ser importante en la campaña que se avecina en Córdoba?

R - Hay un dato de la realidad, que surge de los cuadernos en la causa que se está ventilando ante el juez Bonadio y el fiscal Stornelli en Buenos Aires. Sin duda que eso repercute a lo largo y a lo ancho de nuestra Argentina y repito: hay sospechas porque llevan muchos años y, tal vez, algunos no se animan a plantearlo y por eso la dominación y la esconden bajo la alfombra. No tengo pruebas para decirlo abiertamente, si no hubiera recurrido a la Justicia, pero las escucho y escucho a muchos que opinan lo mismo. Y de una vez por todas tenemos que lograr que nuestros representantes sean decentes, honestos.

P - ¿Cómo cree que se puede resolver la candidatura dentro de Cambiemos porque hay distintos actores de los partidos que conforman Cambiemos que han expresado su interés por integrar la fórmula que competirá por la gobernación?

R - Estamos convencidos de que la idiosincracia de Córdoba tiene que ver con la construcción local de Cambiemos. No creemos que sea lógico o bueno que los candidatos se elijan a dedo o que alguien intente llevar adelante un plan distinto al que tenemos. Nuestra preocupación es que haya un plan B en relación con la situación de la provincia. Por eso creemos que los dirigentes que componemos los distintos partidos de Cambiemos tenemos que dejar de mirarnos al ombligo, trabajar con mucha grandeza, tener nada de egoísmo y tratar de buscar consensos para poder armar las listas. Si eso no es posible, y ustedes saben que soy un hombre de diálogo, siempre es posible una interna abierta. Fíjense que una de las grandes falencias que tiene este gobierno de Unión por Córdoba es que ni siquiera le ha permitido a la oposición poder decidir a través de una interna abierta la selección de candidatos de los distintos partidos. Siempre se negaron a esa discusión en la Legislatura. Nosotros, a pesar de que no tenemos la interna abierta por ley, si los partidos nos ponemos de acuerdo en un reglamento y acordamos de qué manera llevarlo adelante, nos presentamos ante el juez electoral con compentencia en esta provincia y hacemos una interna abierta igual. Repito, buscamos el consenso, queremos que surjan del consenso los candidatos, pero ante la imposibilidad está la interna.

P - ¿Sospecha que el gobierno provincial podría adelantar las elecciones para sacar alguna ventaja, mientras Cambiemos busca organizarse?

R - La verdad es que, desde mi nuevo rol como presidente del radicalismo, pieza clave de Cambiemos, tenemos que ser capaces de construir esa alternativa que Córdoba necesita después de 20 años de Unión por Córdoba. Estoy confiado en que vamos a poder llevarlo adelante en términos de los consensos que recién planteaba y que eso va a significar poder cambiar los paradigmas de la pobreza estructural, de la inseguridad y también el manto de sospecha al que hice alusión. No es que         nosotros adelantemos los tiempos. Creo que por los trascendidos que hay, inclusive por propios dirigentes del peronismo oficial, han manifestado que es posible que la elección sea en distinta fecha con respecto a la nacional. Por lo tanto, si llegan a adelantar como lo han hecho en las últimas tres elecciones, creo que tienen que dar a conocer el calendario electoral. Pero, lo que es más grave, debería coincidir con algunos de los turnos electorales. Por una cuestión de ahorrar recursos, de no molestar a los ciudadanos con tantos turnos electorales, se podrían poner los comicios en fechas comunes. Y nosotros, lejos de estar pensando en una campaña, también tenemos que decir que estamos casi en el último tramo del año y los tiempos corren. Si se les ocurre llamar a elecciones en junio o julio,      nosotros en febrero o marzo tendremos que estar poniendo los candidatos. Si pensamos en una interna, no puede sostenerse la falta de previsibilidad.



Gonzalo Dal Bianco y Marcos Jure

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