En un fallo unánime, los jueces Lelia Manavella y Carlos González Castellanos desestimaron el agravante. Lo mismo opinaron los 8 jurados populares. Rosa Sabena y el fiscal Rivero casarán el fallo
En un fallo que sorprendió a todos, la Justicia condenó a Juan Ramón Villar  por el homicidio de Camila Carletti, pero desestimó la acusación de femicidio que había planteado el fiscal de Cámara Julio Rivero. El tribunal y los jurados populares fueron unánimes. Al final, el único imputado por el crimen de la joven adeliamariense recibió una pena de 20 años de cárcel. En tanto, la abogada Rosa Sabena adelantó que recurrirá la sentencia.  

Después de una maratónica audiencia, con testimonios y alegatos, el tribunal integrado con jurados populares sorprendió a todos con un fallo unánime. Las partes y la prensa escuchaban en silencio, pero desde afuera se colaba el barullo de la manifestación de las agrupaciones feministas, que hacían guardia abajo, en la calle Deán Funes. 

Los jueces y los jurados resolvieron lo siguiente: 

“Declarar a Juan Ramón Villar autor penalmente responsable del delito de homicidio simple, imponiéndole, para su tratamiento carcelario, la pena de 20 años de prisión, accesorias de ley y las costas del proceso”.  

Por otro lado, deja constancia de que, una vez quede firme la sentencia, se remita “copia certificada de la misma al señor fiscal de instrucción que por turno corresponda, ante la posible comisión de un delito de acción pública por parte de los testigos Renzo Sosa e Hilda Mabel Clavero”. 

Lo anterior, en base al pedido de la abogada querellante, Rosa Sabena, para que se los investigue por venta ilegal de drogas recetadas, falso testimonio y facilitación de la prostitución. 

Ni bien se conoció la noticia, las manifestantes feministas entraron en ebullición, con una mezcla de tristeza, desilusión y bronca. Los cánticos y gritos, que se hacían oír cada vez con más fuerza, alcanzarían su punto más alto cuando Villar salió de Tribunales para ser trasladado a la cárcel. 

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Ante tamaña novedad, se imponía sólo una pregunta: ¿por qué no fue femicidio? Los miembros del jurado evitaron la guardia periodística y esa inquietud quedó flotando en el aire. 

Recién el viernes 30 de este mes,  cuando se proceda a la lectura integral de la sentencia, se podrá develar ese interrogante.  



“Llama la atención la unanimidad”



Ante esto, el fiscal de Cámara Julio Rivero se mostró contrariado por el fallo, sobre todo por la unanimidad de criterio entre jueces y jurados populares. 

“Me llama mucho la atención la unanimidad, porque eran dos jueces técnicos y ocho jurados populares, no hubo uno que haya acogido la cuestión que planteábamos con la doctora Sabena, que era el elemento normativo del femicidio y la violencia de género”, apuntó minutos después de conocer la sentencia. 

Por otra parte, adelantó que recurrirá el fallo “ni bien empiecen a correr los plazos legales”. 

“A esto lo va a decidir la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba. Creo que, dentro de un año, cuando resuelva, vamos a hablar del precedente Villar. Esperemos que revea esta cuestión y recoja los argumentos que expusimos en los alegatos”, amplió el magistrado. 

Finalmente, dio su opinión sobre los efectos de un fallo que no considera del todo justo. “Las partes tenemos que ayudar a que los jueces dicten sentencias formalmente legales y moral o necesariamente justas. Y para que sea justa, la sentencia tiene que traer alivio. Me parece que este fallo no trajo alivio”, aseguró. 

Más temprano, en la larga tarde de alegatos de ayer, el fiscal había expuesto los argumentos por los cuales el hecho debía considerarse un femicidio. 

“Villar quería acallar a Camila, y ahí entra la violencia de género. Sería femicidio por ejercicio de una actividad estigmatizada, como la prostitución. Esto la transformaba en una persona vulnerable”, señaló Rivero. 

Además, sostuvo que la prostitución es una relación mediada por la violencia de género, donde hay una asimetría de poder. Claramente es violencia de género y fortalece la desigualdad de poder entre el hombre y la mujer.

“Villar la mata por la frustración de no lograr que Camila adecuara su conducta a lo que él esperaba de ella”, agregó el magistrado. 

No obstante, no logró imponer ese criterio en el tribunal ni en los jurados populares.



“Prevalece el machismo”



Por su parte, la abogada de la querella, Rosa Sabena, no ocultó su desacuerdo con el veredicto. 

“En sintonía con el doctor, pensé que habíamos sido convincentes con nuestros alegatos y con las pruebas que así lo demostraban. Para mí fue toda una sorpresa, y en particular por la unanimidad. Sigue prevaleciendo el machismo, y eso es muy grave, porque día a día nos están matando a las mujeres”, sostuvo. 

“Creo que falta formación en los jueces. Tenía cierta esperanza de que, siendo un tribunal integrado por dos mujeres, todo iba a ser diferente. Evidentemente, ellas son objetivas, y si llegaron a esta decisión tendrán fundamentos. En base a éstos, vamos a realizar una casación”, adelantó Sabena.  



“Villar actuó bajo amenazas”



A su turno, la defensora oficial, Ivana Niesuta, sostuvo que la figura de femicidio no aplica para la muerte en el ejercicio de la prostitución, y recordó que los dos fiscales de instrucción descartaron el femicidio. “No mató por violencia de género, sino en el contexto de una fuerte amenaza de Camila”, aseguró.

“No hay ningún elemento para que no sea homicidio simple. Camila estaba queriendo sacarle dinero bajo presión, bajo amenaza de delatarlo con su familia. Fue Camila la que estaba en una situación de superioridad, porque se refería a él como tonto. A Villar lo habían catalogado como el palmeta, el paganini, el que paga por nada. Clavero dijo que Camila lo veía a él como un tonto”, expuso la asesora letrada. 

En la misma línea, aseguró que Villar mató a Camila porque la estructura de su personalidad le impedía ver con claridad ante la extorsión de ella. “Nadie puede negar que Villar es una persona vulnerable”, dijo.

En otro párrafo de su alegato, Niesuta recordó la dura historia de vida del acusado. Dijo que Villar “vivió con su mamá y su padre lo golpeaba, que luego pasó al cuidado de una mujer hasta los 10 años, pero tuvo un altercado y lo enviaron al instituto de menores, y después pasó a vivir con dos familias más, hasta los 21 años”. 

“A Villar le violaron el derecho a la alimentación, a la salud, al esparcimiento, a un ambiente sano y afectivo”, aseguró. Al final, pidió para él la pena mínima por homicidio simple, pero más tarde la Justicia le daría 20 años por ese hecho. 

TEMAS: camila crimen
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