El único imputado por la muerte de Karina Abba se presentó ayer en Tribunales de Huinca Renancó. Familiares y amigos custodiaban el ingreso y hubo un enfrentamiento
Ayer, cerca de las 11 de la mañana, se esperaba la presencia de Mario Omar Ruiz Díaz en la sede de Tribunales de Huinca Renancó. El hombre, único imputado por el  homicidio de Karina Abba, permanece alojado en el penal de Bouwer en la capital cordobesa y fue trasladado para declarar ante el fiscal de instrucción de la ciudad al sur provincial. 

Ante su inminente llegada, familiares y amigos de la joven asesinada el domingo en cercanías de Villa Huidobro comenzaron a reunirse frente a la sede judicial. La Policía local preparó un vallado para evitar que las personas tomaran contacto con el vehículo que trasladaba al imputado. 

Minutos antes de las 13 ingresó el auto a la zona custodiada por los oficiales y decenas de huevos comenzaron a estrellarse contra el móvil desde la vereda de enfrente. Además, hermanas de Karina Abba y algunas amigas lograron traspasar la custodia de las fuerzas de seguridad y se acercaron al coche para increpar al acusado, quien permanecía con la cabeza baja.

Durante el par de horas que el hombre permaneció en el interior de Tribunales, la tensión comenzó a crecer en la calle. Cientos de personas custodiaban la salida de Ruiz Díaz. Esta vez, los proyectiles que comenzaron a volar eran piedras. También hubo empujones y enfrentamientos con la policía. 

En medio del caos, la mamá de Karina Abba, María Margarita Lucero, apareció para intentar calmar la situación. “Basta, quiero que se vayan”, dijo. “Hay una mujer ahí adentro que está sufriendo, que es mi hermana (madre del imputado)”, expresó. “Váyanse”, repitió, y pidió que “dejen actuar a la Justicia”. Con estas palabras llenas de dolor, la situación se logró apaciguar.

Finalmente, el vendedor de leña acusado de matar a su prima regresó ayer a la tarde a Bouwer luego de prestar indagatoria ante el fiscal. Sin embargo, al cierre de esta edición no se pudo constatar qué sucedió en el interior del Palacio de Justicia.



Dolor  



El matrimonio Abba tiene cinco hijas. Karina era la cuarta y vivía junto a su padres.  

Pedro Abba, el papá, prefirió evitar a la prensa porque se sentía muy conmovido. Según una de las hermanas de la joven, ella era “su preferida”. 

En cambio, la mamá de la joven, que estuvo en la puerta de Tribunales cerca del mediodía y luego, en horas de la tarde, fue abordada por un grupo de periodistas, soltó entre lágrimas algunas palabras: “Quiero que se haga justicia y que no salga nunca mas. Pido la pena máxima para él. Ella todo el día estaba escuchando música. Nunca molestaba a nadie. Era una joven alegre. No podemos entender lo que pasó, ella tiene un hijo de 3, que tomaba la teta todavía, y él lo sabía. Yo digo que hay otra persona más que lo ayudó, porque él solo no podría haberlo hecho”. 



 Matar para encubrir 



En cuanto a la investigación que está en curso, el fiscal de instrucción múltiple, Marcelo Saragusti, dialogó con este medio y explicó que la causa está bajo la carátula de homicidio calificado criminis causae porque la hipótesis es que previo al asesinato se cometió un delito contra la integridad sexual en grado de tentativa. Además, el fiscal consideró que “no es femicidio porque entre la víctima y el imputado no había una relación sentimental previa, por lo cual no corresponde a la tipificación del código penal”. 

Respecto a la posibilidad de una segunda persona implicada en el caso, no brindó determinaciones. 



Aumentan las denuncias 



El comisario inspector Christian Murialdo explicó que en los últimos años creció la cantidad de denuncias por violencia de género en la ciudad. “Hay muchos factores que influyen. Las mujeres tienen muchos canales para denunciar, como las propias fiscalías, las comisarías, los jueces de paz en cada lugar y las áreas de atención a la mujer. Se ha abierto un abanico muy grande de oficinas que pueden atender la problemática”. 

Además, señaló que gracias a la difusión a través de los medios, “es uno de los principales delitos  y temáticas que tenemos que afrontar día a día”.

En tanto, Lucía Bolaño, secretaria de Desarrollo Social del municipio, dijo: “Han sido días de mucho dolor, mucha tristeza. La comunidad esá consternada, no es algo que ocurra con frecuencia gracias a Dios. Huinca es una comunidad pequeña donde nos conocemos todos. Conocemos a los papás de Karina, a su hijo, sus hermanas, por lo que duele mucho más”.

La funcionaria contó que vienen trabajando con un equipo interdisciplinario sobre la violencia de género. “Hemos ido cambiando el abordaje, no sólo talleres sino que contamos con otros medios, como las redes sociales, para llegar a todos los sectores porque se piensa que la violencia sucede sólo en el nivel más vulnerable económicamente”. 

Y resaltó las actividades que realizan con niños: “Creemos que la violencia no es algo innato y debe trabajarse desde temprana edad”.



Magdalena Bagliardelli.  Redacción Puntal

 

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