Portada > Regionales > 23/04/2012 > Nota
|
Advierten que en las rutas todos los lomos de burro están en infracción
El abogado Ángel Medina dijo que Vialidad Nacional no contempla tal medida como medio reductor de velocidad. El organismo provincial si la autoriza, pero nadie cumple con los requisitos que se exigen
La construcción de lomos de burro tienen su razón de ser en la necesidad de obligar a reducir la velocidad de los viajeros en las rutas, fundamentalmente, en los tramos que atraviesan los ejidos municipales. Comenzaron a implementarse en la década del ‘80 y actualmente aparecen como una medida casi común a la mayoría de las poblaciones.

Pero muchas veces representan un dolor de cabeza para los conductores por la diversidad de formas, alturas y señalización que adquieren en distintos municipios de la zona.

Consultado por PUNTAL, el abogado riocuartense Ángel Medina es contundente en su opinión: todas las lomadas están en infracción porque no cumplen con la reglamentación vigente, o directamente, no están autorizadas.

- Tanto en rutas nacionales y provinciales, ¿existen normas regulatorias de la colocación de lomas reductoras de velocidad?

-La respuesta a esta pregunta debe desdoblarse. En referencia a las rutas nacionales, no está regulada la colocación de lomos atravesando el asfalto, obviamente que tampoco están homologados como medio idóneo para reducir la velocidad de los vehículos circulantes. Es decir que las que existen, están en infracción. En tanto, en las rutas provinciales se encuentran normadas, y es la resolución N° 1401, del año 1993, la que da directivas claras que deben seguirse en la construcción de este medio reductor de la velocidad, ello como pauta de prudencia general, para evitar el perjuicio de personas y vehículos circulantes.

- Según su afirmación, ¿todas las lomadas existentes en rutas nacionales han sido colocadas en infracción con la ley?

-En efecto, no está previsto en la normativa de Vialidad Nacional este medio reductor de velocidad, pero los municipios que lo colocan hacen caso omiso a las quejas de los que transitan y del organismo de control, y expresan que en ejercicio del poder de policía que les compete dentro del ejido municipal, pueden incorporarlo. Conozco la existencia de juicios iniciados en contra de municipios ubicados sobre la ruta nacional que une el tramo Villa María con San Francisco, a fin de que retiren las lomadas construidas, aunque no se el resultado de estas acciones judiciales.

-¿Y cuál es el marco normativo provincial?

-La Provincia ha dejado establecido en forma clara las pautas para la construcción de las lomadas reductoras de velocidad. Primero, los municipios interesados en implementar este sistema sobre rutas provinciales que atraviesan sus zonas urbanas deben solicitar autorización previa y la supervisión de las tareas de construcción a la Dirección Provincial de Vialidad. Luego, este organismo debe dictar en consecuencia del pedido del municipio, una resolución aprobatoria de la construcción de lomadas. Y por último, las lomadas deben construirse siguiendo los lineamientos de un plano que forma parte de la resolución apuntada, que establece -en forma prudente- un trazo extendido en superficie de 4 metros que hace que el contacto de los neumáticos sea progresivo evitando el impacto y los posibles daños de las unidades vehiculares circulantes.

-¿Cómo se procede en caso de accidentes?

-Se debe analizar el caso concreto y determinar la incidencia que tiene el obstáculo reductor en la producción del accidente y, por otra parte, los otros factores que participan también como causales del siniestro, por ejemplo, la velocidad del automotor, señalización vertical y horizontal de la lomada, entre otras cosas. Conozco casos en los que la lomada, por sus características de construcción, altura y acceso a la misma, constituyen una situación de peligro por sí mismas, consecuentemente, la responsabilidad del municipio es exclusiva. En otros casos la conducción del vehículo puede considerarse culposa y participa en algún grado de responsabilidad en la producción del evento.

Una medida que se repite


Allá por mediados de la década de los años 80, se inició la construcción de lomadas en la ruta 36 en inmediaciones de la ciudad de Almafuerte y posteriormente en la localidad de Las Bajadas. Estos obstáculos fueron creados con la finalidad de atenuar el ímpetu con que los conductores circulaban en las zonas urbanizadas. En todos los casos Vialidad Nacional se mantuvo aparte de estas iniciativa. Con el correr de los años se registraron casos de accidentes fatales en Almafuerte, Holmberg, Alcira Gigena, entre otros donde peatones y ciclistas, fueron atropellados por vehículos a alta velocidad.

Otras poblaciones implementaron la instalación de semáforos. Una de las localidades que primero los instaló fue Sampacho en la ruta 8 en dirección a las regiones de San Luis. Se sumó luego Los Cóndores, Reducción, General Cabrera y General Deheza quienes poseen semáforos, pero en aquellos años eran extremadamente peligrosos porque no todos respetaban los equipos de prevención.

Las lomadas que se instalaron en ruta 36 se implementaron en localidades como Coronel Baigorria, Alcira Gigena, Elena, Berrotarán, Almafuerte, San Agustín y Las Bajadas.

En ruta provincial 5 se construyeron en Embalse; en la ruta provincial 30 se construyeron en Achiras para frenar en una pronunciada pendiente que existe en el cruce con el camino a Sampacho. En ruta provincial E 86 las lomadas se sitúan en Bulnes, Coronel Moldes, San Basilio y Adelia María. En ruta 150 hubo serios inconvenientes por la altura de las lomadas en Carnerillo.

Otro de los obstáculos que se instalaban para frenar en las zonas urbanas fueron las tachas, pero los reclamos de los vecinos se hicieron sentir por cuanto la vibración de los neumáticos con estos cabezales redondeados, producían grietas en las zonas linderas.

Las lomadas son cada vez más riesgosas por el pésimo estado de conservación. Los ejemplos más claros son en Sampacho y Holmberg, por ruta 8, y en Elena, por ruta 36.
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores, sobre quienes pueden recaer las sanciones legales que correspondan. Además, en este espacio se representa la opinión de los usuarios y no de Puntal y puntal.com.ar. Los textos que violen las normas establecidas para este sitio serían eliminados, tanto a partir de una denuncia de abuso por parte de los lectores como por decisión del editor.