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Alejandro Roca: sorprendió a su padre con el primer tractor de la familia

Don Pedro Bovetti (91) llegó hace 53 años, persiguiendo el sueño de tener su propio campo. Fueron décadas de duro trabajo para hacer productivas las tierras. Su hijo Hernán decidió homenajearlo y le restauró su histórico tractor

Sentado en la sala de su casa y junto a su compañera de vida, don Pedro Tomás Bovetti vio aparecer un tractor. Parecía un flamante y remozado modelo John Deere. Pero grande fue la sorpresa al descubrir que era ese “su viejo tractor”, el que en 1967 lo trajo hasta Alejandro Roca, tras el sueño de tener su tierra propia.

Alentado por María Oliveira (82), su mujer, y las nietas que fueron cómplices de la sorpresa, don Pedro se levantó de la silla y a paso desconfiado comenzó a avanzar hacia el tractor.

Algo incrédulo, y repitiendo “yo tenía uno parecido”, el hombre se acercó. Y allí alguien que le dice: “Te trajo un tractor nuevo el Hernán. Andá que es tuyo”. E inmediatamente, su esposa María que se acerca y le repite a Pedro: “Es el tractor con el que trabajabas vos antes”. “El papi lo restauró”, agrega una de sus nietas.

Y allí Pedro, entre aturdido y emocionado, cayó en la cuenta de la sorpresa que su hijo Hernán, junto a sus hermanos Marcelo y Daniel, le habían preparado.

El desvencijado tractor que en la última década parecía dormir el sueño del olvido tras ser desplazado por los modernos equipos agrícolas, revivió para arrancarle una lágrima de emoción al hombre.

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El tractor estaba abandonado en un galpón.

El tractor estaba abandonado en un galpón.

Para Hernán Bovetti, el hijo mayor, y fin de esta idea fue sólo “hacerle un regalo al viejo”. Pero para el hombre de 91 años fue volver a repasar toda su historia de trabajo y sacrificio. En ese tractor pasó cientos de horas arrastrando algún arado para abrir un surco en una tierra que parecía hostil, pero que Pedro supo hacerla productiva.

Este acontecimiento familiar es ahora una noticia viralizada en redes. Es que en tiempos de tecnología, los nietos, amigos y conocidos se encargaron de compartirla.

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En diálogo con Puntal, Hernán brindó detalles de esta iniciativa que es reconocimiento al esfuerzo de su padre. “Él se vino a Alejandro en el año 1967, con mi mamá. Vinieron con el tractor, un rastrojero viejo y una casilla de madera. Con eso arrancó, y armó la empresa familiar que somos hoy”, detalla.

Con ese tractor, Pedro y su esposa recorrieron 280 kilómetros desde Ferré (Buenos Aires), hasta llegar a este rincón del sur cordobés.

La restauración

Sobre la idea de restaurar el tractor, comenta: “No era nada programado. Estábamos charlando con mis hermanos, Marcelo y Daniel. Y les dije que le iba a restaurar el tractor al papá”.

La tarea no era sencilla. El tractor estaba “tirado” en un rincón de un galpón. Hernán puso manos a la obra y se contactó con Mariano Molinero, un vecino de La Carlota, que ayudó a restaurarlo. Encontrar las piezas precisas y mantener el diseño original era la meta.

Fue en abril de este convulsionado 2020 que comenzó esta aventura. Después de 7 meses de trabajo, la maquinaria quedó como nueva. Y el pasado viernes finalmente el tractor renació.

Sorpresa para Don Pedro en Alejandro Roca

“No nos pusimos tiempos ni grandes metas. Que saliera lo que saliera y cuando sea. Y el viernes finalmente lo llevé en un transporte hasta el campo”.

“Lo guardé en el galpón que está a unos 200 metros de la casa. Programamos con mis hijas para que estuvieran con los celulares activados. Él estaba en la casa con mi madre y las chicas y mis hermanos. Se lo puse en marcha y lo ubiqué en el parque. Al principio no se acordaba, sólo decía que tenía uno parecido”, relata detalladamente Hernán.

Aunque para este hijo fue sólo un pequeño gesto, para la familia y para todos quienes se hicieron eco de la historia resulta ser un reconocimiento a la labor de este hombre que deja un legado de trabajo y perseverancia.

Aquellas pocas hectáreas trabajadas por Pedro se convirtieron en cientos, y hubo otras inversiones en otros lugares. Son los hijos y algunos de los nietos mayores quienes hoy siguen el legado del padre y abuelo.

“Es un tipo que siempre laburó”

Hernán dice estar asombrado por la dimensión que tomó el gesto que tuvo para con su padre. “Yo no tengo redes sociales, imaginate. Sí mis hijas, y también Mariano (restaurador), que lo compartió. Nosotros sólo queríamos hacer algo por un tipo que como otra gente, de la que capaz ya no hay tantas, que solamente laburó y les pregunta a los nietos ‘cómo les va en el trabajo o en el estudio’. Es lo único que quiere saber. Un tipo (su papá) que arrancó sin nada e hizo de su trabajo una empresa familiar”.

Al tiempo que agrega Hernán: “Nosotros aprendimos a manejar y a trabajar arriba de ese tractor. Teníamos 10 a 12 años y ya estábamos trabajando. Fue el tractor, pero podríamos haber restaurado la casilla de madera que trajo, que era una cosita de nada, que se desvencijó y no sé dónde quedó”.

El tractor no saldrá al ruedo, pues la competencia es demasida. Pero quedará como el símbolo de trabajo y esfuerzo de don Pedro.