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Todo lo que das, vuelve

Alumni le ganaba al campeón 2-0 con goles de Manuel López y Julián Cecchini, pero Atlético Ticino le devolvió la gentileza, y le empató agónicamente con conquistas de Ayrton Páez y Agustín Ostera. Ambos equipos dieron todo

El final dejó sabor amargo para Alumni, y cierta felicidad en el actual campeón Atlético Ticino, que logró empatar 2-2 en “El Fortín” a los 49’.

Sin embargo, a los 51’ Jonathan Scalzo le tapó un mano a mano a Matías Bianchi, que le hubiese otorgado el triunfo a la visita.

Caliente de principio a fin, el duelo de los “albirrojos” deparó un reparto de puntos que parecía impensado cuando los dirigidos por Marcelo Santoni se imponían 2-2, por un golazo de Manuel López en la primera etapa, y otro de Julián Cecchini a los 6’ del complemento.

Los dos pibes justificaban por su calidad y efectividad una diferencia que rápidamente disminuyó, cuando Ayrton Páez descontó de penal a los 8’. Y el 2-1 permitió ver lo mejor y lo peor de ambos, porque Alumni pudo liquidarlo, pero se lo empató el pibe Agustín Ostera, y casi lo pierde con el tiro del final, que tapó magistralmente Scalzo.

Por la intensidad, por lo friccionado (11 amarillas y 1 roja), por los empujones y las amenazas al concluir el duelo, pareció una final.

Sin embargo, fue apenas la segunda fecha. Habrá que bajar un cambio y manejar lo emocional, pero mantener intactas las ganas.

Esa pasión que “Chelo” Santoni y “Perro” Arbarello (¡qué bueno es verlos otra vez juntos en una cancha!) transmiten a su equipo, se vio energizada por el público de Alumni, que apoyó al equipo.

Si Alumni volvió a ser el equipo de la ciudad, Atlético es el orgullo de Ticino. Ambos dieron todo, para que vuelva al final del torneo.

Estuvieron a la altura de la expectativa, porque tanta energía le jugó en contra al “fortinero”, que no hizo pie en los primeros 10’. La visita manejó la pelota con criterio, buena circulación, al compás de Bianchi, con los buenos pies de Bertola y Maldonado más las apariciones fantásticas de Páez, haciendo ancha la cancha con dos pibes que juegan lindo: Favalli y Delmo Becchero (sin Fassi, desgarrado, pero potencia arriba).

Los dirigidos por Pablo Suárez demostraron que el campeón está intacto, pero faltó punch. Alumni guapeó para escapar del fondo con la fiereza de Villagra y Ferreyra, más el aporte de Rojas y Depetris adelantándose por los costados para equiparar el duelo. Hizo pie Kranevitter, y comió el mediocampo, cuando Lutterini se lesionó y Molina le tapó la salida a Bianchi. Allí aparecieron las ganas de Alumni.

Porque el “10” puso a dos “10” (Cecchini y Galleguillo), pero por los costados, con ciertas obligaciones en el retroceso. Entonces el equipo tiene orden y equilibrio. Alumni instaló el duelo en campo rival, pero el juego para que Gayoso y López desequilibren, apareció cuando los “10” se liberaron.

Fue parejo, friccionado y aburrido hasta los 35’, porque no llegaban. Alumni insistía con pelota detenida, pero Bettiol salvó con la espalda un tiro libre de Galleguillo.

Los arqueros se lucían, hasta que pifiaron los dos a los 36’. Con los puños falló Rodríguez, que debió jugarse su integridad ante Molina en el área, y en la contra pifió con el pie pifió Scalzo, pero el árbitro detuvo el juego para atender a un jugador rival (le quedó a Bergese).

El gol no parecía cercano, pero el que empujaba era Alumni. Y tuvo premio cuando uno de sus “10” (Cecchini) aportó un gran pase para Manuel López, que escapó a Monje y ante el arquero definió con clase. 1-0 (37’).

Alumni justificó la mínima diferencia porque fue el único que llegó en el primer tiempo (Páez elevó el tiro del final a los 49’), y cuando el otro “10” (Galleguillo) habilitó con otro gran pase a Gayoso, el delantero superó al arquero y definió apenas desviado.

El campeón procuró adelantarse en el complemento, pero Alumni le respondió con otro gol. Kranevitter (figura de la cancha) recibió limpio de Rojas y con un misil hizo volar a Rodríguez hacia su derecha, pero otorgó rebote, y Julián Cecchini demostró que es el más rápido mentalmente de su equipo, y definió cruzado. 2-0 (6’).

¿Partido terminado? No. El campeón respondió con sus pibes. Taco exquisito de Delmo Becchero para Lucas Favalli, que enganchó en el área y Ferreyra lo chocó. Al penal lo convirtió después de 2’ de protestas Ayrton Páez (10’).

A empezar de nuevo. Alumni no se quedó a resistir la embestida de Ticino, que resignó a Bertola (llegó con lo justo, tras un desgarro) y agregó a un punta: Gaspar Becchero. El banco de Suárez, plagado de pibes, tiene crédito para probar y ganar mucho en el futuro.

A eso apunta Atlético Ticino. Si el equipo campeón funciona, te gana, y si le tapan los caminos a Páez, y al mejor jugador de la Liga lo “atienden” todo el partido, habrá tiempo y lugar para pibes.

Si los pibes de Alumni le dieron el 2-0, los de Ticino lo empataron.

Es que Suárez apostó por Ostera y Martín Favalli, que le dieron oxígeno y profundidad en el final, cuando parecía que Alumni había dispuesto de suficientes situaciones para liquidarlo, pero no hizo. Gayoso fue indescifrable para la defensa del campeón, pero desvió una mediavuelta (23’), López le rompió el pecho a Rodríguez, tras quitar la pelota en la salida (26’); y Rodríguez voló y le tapó un cabezazo a Depetris (28’).

Santoni le dio mucho a Alumni, y Páez se lo está dando a Ticino. Y como los del “Chelo” lo dieron todo (se la jugó con Delsole, pero al excluir a Gayoso y Cecchini, el rival dejó hasta los ahorros por el empate) y 2 goles, lo que das vuelve. Páez apareció con su pegada y buscó la cabeza de Ostera, que se la bajó a Becchero, pero cabeceó a las manos de Scalzo (41’). Fue el anticipo, porque luego de la expulsión de Ferreyra (lo “atendió” a Bianchi), Páez volvió a buscar la cabeza de Ostera, que empató a los 49’. Y Scalzo decretó el empate ante Matías Bianchi (51’). Dieron un gran espectáculo ayer.

Y lo que das, siempre vuelve.