arquitectura | región | ciudad

Estructura sismorresistente: esqueleto de una arquitectura segura

Una serie de sismos registrados días atrás reavivaron la inquietud respecto de saber cómo estamos preparados en materia edilicia ante la acción de estos agentes externos.

Días atrás, una serie de sismos con epicentro principalmente en Chile y una vasta región del Oceáno Pacífico tuvieron algunas réplicas que llegaron a percibirse en la provincia de Córdoba.

Una de ellas se sintió fuerte en la zona de Sampacho donde una falla geológica convierte a la localidad en un sector expuesto a movimientos sísmicos recurrentes. Con la reedición de tales fenómenos naturales renace nuevamente la inquietud respecto de saber cómo estamos preparados en materia edilicia ante la acción de este tipo de agentes externos.

La arquitecta Adriana Guisasola es titular de la cátedra de Estructuras 4 de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Mendoza, con sede en la ciudad de San Rafael. No solo su formación profesional la convierte en voz autorizada al momento de hablar de estructuras sismorresistentes, sino también el hecho de vivir en una provincia como Mendoza, que junto a San Juan, constituyen las regiones del país más expuestas a fenómenos de este tipo.

image.png

En diálogo con Puntal ADC, Guisasola resalta la importancia de que el profesional de la arquitectura tenga al menos nociones básicas de diseño estructural y cálculo estructural, algo que en la gran mayoría de los casos resuelve el profesional de la ingeniería civil.

“Es desde el momento en que uno está logrando una buena idea volumétrica de cualquier edificio que es bueno saber cómo se va a sostener. Ya sea por su propio peso, que es lo que tiene que soportar, y frente a cargas accidentales como nieve, viento y sobre todo los sismos, que constituyen la acción más exigente que puede tener una obra de arquitectura”, considera la profesional, que acumula en su haber la publicación de varios libros sobre la temática.

Y añade: “Mientras uno más conoce de estructuras, más amor le toma a la arquitectura. Porque uno sabe qué es lo que está diseñando, de manera consciente para luego trabajar con el ingeniero y realizar el cálculo final de la obra. Es muy común que el arquitecto termine su proyecto de arquitectura y le envíe los planos al ingeniero. Y el ingeniero tiene que acomodar la estructura de la manera menos invasiva posible en los espacios. El resultado final, no siempre es eficiente”.

image.png

Guisasola explica que en la definición de la estructura de un proyecto intervienen muchas variables. Conocer la composición geológica del terreno, la región sismológica donde se encuentra, el tipo de obra a construir y los materiales a implementar, son algunos de los factores de gran utilidad al momento de cuantificar la estructura de una obra.

“El terreno es el primer material de construcción a tener en cuenta al momento de pensar una obra de arquitectura. Por eso es importante realizar previamente el debido estudio de suelo donde descargará una estructura”, señala la profesora.

Para finalizar: “A los futuros arquitectos les parecerá útil reflexionar sobre algunos conceptos aquí expuestos: ‘Pues aún cuando pueden confiar el cálculo de una estructura a un especialista, primero deben ser capaces de inventarla y darle proporciones correctas. Sólo entonces habrá nacido una estructura sana, vital y, en lo posible, hermosa. Para inventar una estructura y darle proporciones correctas, se debe seguir tanto el camino intuitivo como el matemático’. Sabias palabras del maestro Pier Luigi Nervi”.

El sur de Córdoba

El ingeniero en Construcciones e Ingeniero Civil, Daniel Pagano, es profesor en Río Cuarto de la cátedra de Estructuras 4 de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño, de la Universidad de Mendoza.

Respecto a la realidad del sur provincial cordobés, considera que nuestra ciudad y la zona presentan cierto peligro sísmico asociado a la localización de dicha región sobre lo que geológicamente se conoce como la placa continental sudamericana, que presenta un número importante de fallas geológicas.

image.png

“Dichas fallas son rupturas de la roca que forma la corteza, con desplazamientos de los bloques a ambos lados de la falla, acumulando energía que al sobrepasar la resistencia de la roca se libera repentinamente en muy poco tiempo, generando los terremotos. Estas fallas activas son denominadas del tipo superficiales porque se encuentran muy próximas a la superficie terrestre y representan un peligro para aquellas ciudades que se encuentran próximas a las mismas”, sostiene Pagano, quien además es especialista en Patología y Control de Calidad de Estructuras Sismorresistentes.

Y agrega: “En el caso particular de la ciudad de Río Cuarto debemos tener en cuenta que las fallas vinculadas a la formación Sampacho con actividad sísmica reconocida en tiempos recientes, son potencialmente peligrosas, como la falla Las Lagunas, ubicada entre las localidades de Sampacho y Achiras, junto a otras fallas más de la misma formación”.

En el caso particular de la ciudad de Río Cuarto debemos tener en cuenta que las fallas vinculadas a la formación Sampacho con actividad sísmica reconocida en tiempos recientes, son potencialmente peligrosas, como la falla Las Lagunas, ubicada entre las localidades de Sampacho y Achiras, junto a otras fallas más de la misma formación. En el caso particular de la ciudad de Río Cuarto debemos tener en cuenta que las fallas vinculadas a la formación Sampacho con actividad sísmica reconocida en tiempos recientes, son potencialmente peligrosas, como la falla Las Lagunas, ubicada entre las localidades de Sampacho y Achiras, junto a otras fallas más de la misma formación.

El profesor universitario comenta que desde un tiempo a esta parte, en Río Cuarto se exige el cumplimiento del diseño, cálculo estructural y el control en la ejecución de las obras, de acuerdo a la normativa nacional vigente, Reglamento INPRES-CIRSOC 103, de aplicación obligatoria para la ciudad, fundamentalmente en edificios en altura y emprendimientos de envergadura.

Pero advierte que no observa la misma rigurosidad en lo que son edificaciones privadas de hasta dos niveles, como es el caso de las viviendas.

“Todo indica que hay casos en los que no se estaría cumpliendo con tales exigencias, lo que hace más vulnerables a estas construcciones ante determinados sismos, al igual que las construcciones antiguas existentes en la ciudad sin previsiones estructurales sismorresistentes. No obstante esta realidad puede diferir con otras comunas de la región”, expresa a Puntal ADC.

Al momento de tener que encarar un proyecto, tanto Guisasola como Pagano resaltan la importancia de recurrir a los servicios de profesionales idóneos en la temática, ya sea arquitectos como ingenieros civiles, aplicando en todo la normativa vigente y especialmente con estricto control en la ejecución de los trabajos de construcción por parte del profesional y también de la autoridad de aplicación.