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Supervielle, el banco que genera más quejas y reclamos de la gente

El año pasado se iniciaron en la Defensoría 450 expedientes por planteos de la gente; del total, 122 se iniciaron por el Banco Supervielle, donde se les paga a los jubilados. "Se propicia un trato indigno, vejatorio", dijo Rins.

Durante todo el año pasado, 450 riocuartenses iniciaron un reclamo formal en la Defensoría del Pueblo por algún problema que tuvieron en el sistema bancario. Reclamos por descuentos indebidos, por seguros o servicios que nunca tramitaron, por créditos que ni siquiera se dieron cuenta que sacaron cuando fueron al cajero.

De ese total, de los 450 expedientes activos, 122 corresponden al Banco Supervielle, que tiene especial relevancia, porque es una entidad en la que cobran los jubilados. Y hay un largo historial de descuentos, créditos, mala atención que se repiten incansablemente.

El 2020, con la pandemia a cuestas, no fue la excepción. El Supervielle acaparó el 27,1 por ciento de las quejas que se formalizaron.

“El problema con el Supervielle arranca desde el principio, desde la atención. El trato que se propicia en el banco es indigno. Tratan de manera indigna a la gente. Incluso cuando les hacen tomar distancia en la fila a los jubilados incurren en un trato vejatorio. Y hay que tener en cuenta que se trata de población vulnerable”, manifestó Ismael Rins, defensor del Pueblo.

Y agregó: “Hay una gran cantidad de denuncias por el Supervielle. Nosotros mismos hemos hecho presentaciones ante el Banco Central. Tiene imputaciones. Pero sigue siendo agente de pago y no tiene mucha explicación. Hay que pedirle a Anses que no ponga más a esa entidad como banco de pago”.

El defensor del Pueblo indicó que hay problemas con el sistema bancario en general, con la lógica de funcionamiento, pero que en el Supervielle esas complicaciones se potencian. “Tienen una casa de crédito dentro del banco para que la gente tramite esos préstamos y compre electrodomésticos. Es inaudito. Eso no puede ser de ninguna manera”, manifestó Rins.

Lo que está contabilizado en la Defensoría son los trámites formales, es decir, los expedientes que se inician. Pero Rins agregó que tantas o más quejas se hacen telefónicamente y que después no tienen un correlato formal, pero que igual sirven para dimensionar un problema que la gente tiene en su vínculo con los bancos.

Los casos más habituales incuyen reclamos por descuentos indebidos en las cuentas, por servicios que nunca tramitaron, créditos que se sacaron accidentalmente en un cajero y que no pueden anular. Pero en 2020, con la intensificación de los trámites online con motivo de la pandemia, hubo una considerable cantidad de planteos que se generaron por estafas online.

En ese punto, para Rins lo criticable es que los bancos no se hacen cargo de los inconvenientes que tienen sus clientes, que les responden que no pueden responsabilizarse si la gente expone sus datos personales en cuentas o páginas que no son las oficiales. Lo que explica el defensor del Pueblo es que, en ocasiones, los sitios web de los bancos están hackeados y que terminan siendo instrumentos para que los estafadores puedan engañar a la gente.

“No se trata de un caso aislado, son muchos y no se están tomando medidas en serio para evitar que ese tipo de situaciones se sigan produciendo y para generar mecanismos de seguridad que minimicen los riesgos”, declaró Rins.

Banco por banco

Según el relevamiento interno que existe en la Defensoría con respecto a los casos que se presentaron el año pasado, el Supervielle generó 122 expedientes con reclamos formales; detrás se ubica el Banco de Córdoba con 89 (hay otros tres reclamos de la sede de Banda Norte), 35 corresponden al Banco Macro y la misma cifra al Banco Nación; también 35 reclamos corresponden al Galicia.

El Santander Río generó 20 expedientes, 19 el Banco Patagonia, 15 el Banco Hipotecario y 13 el Banco Ciudad. El resto de las entidades que han provocado quejas de los clientes tienen menos de diez planteos durante el año pasado.

¿Qué pasa cuando una persona se siente maltratada o estafada por un banco y pretende, por ejemplo, dejar de cobrar la jubilación en una entidad específica que le ha sido asignada? ¿Puede pedir un cambio de banco o está cautivo?

Rins detalló que los clientes pueden tramitar un cambio de banco pero cuestionó las dificultades a las que se ve sometida la gente para poder concretar ese trámite.

“Los clientes se pueden ir, pero para poder irte el trámite no es sencillo. Te podés cambiar de banco pero demora 60 días, a pesar de que hoy cualquier trámite bancario se concreta muy rápidamente. Hay que hacerlo llamando al 130 del Anses o recurriendo a la plataforma digital.

No obstante, en estos casos, volvemos sobre la situación de la brecha digital: se deja a población vulnerable afuera de la posibilidad de hacer el trámite para cambiarse de banco, cuando el criterio debería ser precisamente el contrario: hay que cuidar a la población vulnerable”, declaró el defensor del Pueblo.