Mientras la preparación de la nueva campaña navega en un mar de dudas por aspectos climáticos y económicos, una buena noticia para la agricultura provincial se conoció ayer. Con un total acumulado de 40.342.980 toneladas de granos, Córdoba cerró la segunda mejor cosecha de su historia, de acuerdo a las estadísticas procesadas y dadas a conocer por la Unidad Ministerial del Sistema Integrado de Información Agropecuaria (UMSIIA), dependiente del Ministerio de Agricultura y Ganadería. Estos números solo son superados por una sola campaña, precisamente la inmediata anterior que significó el récord absoluto, con 41.591.221 toneladas.

Esta segunda posición de la recolección correspondiente al ciclo 2019/2020 se obtiene de la sumatoria de los seis cultivos principales que se producen en territorio cordobés: maíz, soja, maní, sorgo, girasol y trigo. De esta forma, se superaron las expectativas de los primeros meses de este año, cuando en las proyecciones se apuntaba a llegar a los 40 millones totales.

Para que esto fuera posible, al igual que el año pasado se dio una conjunción de factores, como las buenas condiciones climáticas al momento de la siembra, del desarrollo y de la cosecha de los granos, el paquete tecnológico utilizado por los productores, y la decisión de estos últimos de apostar al maíz en sus campos. En esta nueva campaña, otra vez este cultivo resultó ser la estrella, al obtener 19.475.460 toneladas.

“Con estos números el sector agropecuario cordobés continúa demostrando su potencial. Que en dos años seguidos hayamos obtenido el récord de recolección de granos y la segunda mejor campaña habla a las claras de que nuestros productores saben hacer las cosas, pero fundamentalmente que las saben hacer bien: porque generan, pero además lo hacen de manera sostenible; el programa de Buenas Prácticas Agropecuarias es una muestra de ello”, expresó el ministro Sergio Busso en una conferencia de prensa realizada de manera virtual con periodistas del sector.

La soja fue el segundo grano que sumó de manera significativa para quebrar la barrera de los 40 millones de toneladas en el último ciclo al aportar 14,6 millones. Es decir que entre los dos principales cultivos sumaron 34 millones de toneladas lo que implica el 85% del total.

Más atrás se ubica el trigo con 4,35 millones de toneladas el año previo, el maní con casi un millón, el sorgo con 829 mil y finalmente el girasol con un aporte marginal de 74.570 toneladas.

Valorando los números alcanzados por la provincia en el último ciclo, el ministro Busso remarcó también las complicaciones a las que se enfrenta la nueva campaña, tanto desde lo climático como desde lo económico, con un “contexto de mucha incertidumbre para los productores”.

En ese sentido, Marcos Blanda, secretario de Agricultura, fue el encargado de repasar el balance de cada uno de los cultivos y trazar un panorama sobre lo que se espera hacia adelante. Anticipó que lo más probable es que se de un período de Niña leve, con algo menos de lluvia que lo histórico para Córdoba, pero que tendería a volverse neutro hacia el verano. Allí hizo mucho hincapié en el valor que tendrá la condición del suelo y la fecha de siembra que tomen los productores. De esas dos variables va a depender mucho el resultado del ciclo que está comenzando. Por último, el funcionario destacó la buena relación entre oleaginosas y gramíneas que hay en Córdoba.

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El trigo se prepara para una caída importante

El trigo tuvo durante el último ciclo también un buen desempeño en Córdoba, más allá de que la provincia no sea una de las principales productoras del cereal en el país. Sin embargo, se habían sembrado 1,5 millones de hectáreas que terminaron aportando 4,35 millones de toneladas. Una muy buena marca que quedó en segundo lugar en la última década detrás de la de 2016/17.

Sin embargo, este año no será igual. El período seco de otoño e invierno condicionó la apuesta de los productores por este cultivo y terminó recortando casi 300 mil hectáreas con respecto a la campaña 2019/20.

“Estimamos que podemos estar alrededor de 2,8 o 3 millones de toneladas de trigo para la próxima cosecha, pero el número es cambiante porque hoy tenemos 40% de los lotes en situación regular por falta de humedad. Si llueve pueden mejorar”, dijo Marcos Blanda.