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En exclusiva desde Guayaquil, Matías Oyola dialogó con Puntal sobre el presente de su equipo, la actualidad del fútbol ecuatoriano, Estudiantes y su futuro a los 37 años, manteniendo aún la ambición ganadora con el club
El caso de Matías Oyola es emblemático por donde lo miremos. Una carrera realmente extraordinaria, no sólo por haber vestido camisetas como las de River o Independiente, sino también por todo lo logrado en Barcelona de Guayaquil, el equipo más popular de Ecuador, el símbolo junto con Emelec del futbol ecuatoriano. 

El apellido Oyola significa muchísimo para Barcelona. Hablando con colegas o viendo por redes sociales, lo que se dice del Pony es por de más elocuente, en términos de una profesionalidad y una conducta que lo ponen en consideración como el gran capitán de un equipo importante como lo es el suyo. En diálogo exclusivo con Puntal, así se manifiesta el riocuartense.

-Contanos, ¿cómo ha sido este comienzo de año para vos?

-Estoy contento, con mucha expectativa. El año anterior no fue tan bueno, eso acá es no salir campeón, porque más allá de eso llegamos a semifinales de la Copa Ecuador y en el torneo fuimos segundo y perdimos los playoffs en cuartos de final. Ojalá este año sea todo lo contrario que fue el 2019 y podamos levantar alguna copa.

-Hemos observado un cambio de imagen de la Federación Ecuatoriana, desde algo simple como tener un escudo nuevo hasta la llegada de Jordi Cruyff como seleccionador. ¿Qué te  parecen estos nuevos tiempos?

-Es un cambio que se produce en varios órdenes. Con la selección pasada no se pudo ir al Mundial de Rusia, sumado a algunos conflictos dirigenciales. Ahora, con gente nueva y con una idea parecida a lo que hacen algunos clubes acá en Ecuador, como Independiente del Valle, que viene de ser campeón de la Sudamericana y tiene un técnico español, Emelec y Delfín (equipo de la ciudad de Manta), que también tiene un DT europeo, se están abriendo a esas ideas y con la selección se hizo lo mismo. Era un hecho la llegada de Jürgen Klinsmann y terminó arreglando Cruyff, pero manteniendo la misma línea. Siempre eran sudamericanos, en especial colombianos o argentinos. Deseo que esta nueva idea dirigencial venga acompañada de resultados, tengo muchos compañeros en el club que son convocados y desde afuera siempre les deseo que les vaya bien.

-Da la impresion de que hay una brecha que se amplía entre los grandes equipos de Brasil y Argentina en Sudamérica, ¿coincidís con eso?

-Siempre ha sido así. Argentina y Brasil son los favoritos en cada competición internacional. Pasa por una cuestión de presupuesto, los clubes grandes de estos países están muy bien y marcan la diferencia. Por ejemplo, Flamengo en el último año llevó muchísimos jugadores que triunfaron en Europa  y fueron a jugar ahí. Así se nos hace difícil competir a nosotros. Eso habla de la economía diferente que hay; si bien en Argentina hoy la situación es más complicada, siempre los equipos contratan a los mejores, sumado a que se trabaja en inferiores de muy buena manera. En River, por ejemplo, está la situación de Palacios, que saltó a un grande de Europa. Acá en esa cuestión estamos bastante por debajo de lo que pasa en Argentina o Brasil. Más allá de eso, como lo decía anteriormente, está el caso de Independiente del Valle, que con el campeonato de la Copa Sudamericana logró algo histórico que no suele suceder. Había pasado con Liga de Quito en 2008 y 2009 y nunca más o nosotros llegando a semifinales de la Libertadores en 2017. Para Ecuador las copas internacionales son muy difíciles, por eso siempre van a estar los argentinos y brasileños en las instancias finales. No creo que se agrande la brecha, pero sí hay una diferencia entre estos países y el resto.

-¿Cómo tomás el hecho de ser tan referente, tan ídolo en Barcelona, cómo lo llevás? 

-Lo tomo con normalidad y no considero que sea tan así, es más que nada por la magnitud que genera un club como en el que estoy. Los jugadores somos pasajeros y la trascendencia te la da el club al cual pertenecés, con los referentes de Emelec pasa lo mismo. Acá en Ecuador la mayoria de hinchas son de Barcelona, a diferencia de allá, donde hay mucha más paridad entre Boca o River en cuanto a hinchas. Acá es diferente, la mayoría es hincha de Barcelona y después le sigue Emelec. Uno puede salir tranquilo a la calle, no pasa que la gente te moleste, todo lo contrario.

-Veíamos en el Sudamericano Sub-20 de 2019 una buena camada de jugadores que llegaron a semifinales del Mundial, ¿en qué situación están los juveniles ecuatorianos?

-Hay buenos proyectos muy talentosos. De por sí el ecuatoriano posee una genética por la que la mayoría son fuertes y rápidos y eso hay que mejorarlo, de la parte psicológica fundamentalmente, ahí es donde el argentino marca diferencia, con un mayor profesionalismo, y eso todavía es algo que tiene que mejorar el futbolista ecuatoriano. Fue histórico lo que consiguió esa Sub-20 con la semifinal del Mundial y con el título en el Sudamericano de Chile, nunca una selección pudo ganar algo oficial, eso te marca la pauta de que hay una generación buena y se busca trabajar en función de ello para que Ecuador a nivel selección pueda progresar.

-Te pregunto por Estudiantes de Río Cuarto. Tu familia política es muy hincha, ¿lo seguís en la Primera Nacional?

-Sí, lo sigo mucho, no sólo por la familia de mi esposa (Agostina es nieta de Antonio Candini), en mi grupo de amigos son todos hinchas de Estudiantes. José Mancinelli, que es muy amigo mío, es el entrenador de arqueros. Siempre estoy pendiente deseándole que le vaya muy bien; cada vez puedo veo los partidos, siempre buscamos la forma de hacerlo y estamos pendientes.

-Vuelvo a Barcelona, ¿el título que logran en 2012 después de 15 años fue lo más lindo que te tocó vivir en el club?

-Fue hermoso, hacía desde 1997 que no podía ser campeón y nosotros lo logramos. Para un club grande estar tanto tiempo sin ser campeón era impensado. Haberlo conseguido después de tantos años, para nosotros y sobre todo para la gente, que lo disfrutó mucho, fue algo magnífico. Es uno de los mejores recuerdos y vivencias que tengo en Ecuador, esperemos que este año pueda repetirse.

-Por último, en cuanto a tu futuro en Ecuador, ¿qué nos podés decir?

-En estos 10 años hemos encontrado un estilo de vida hermoso fuera del fútbol. Nos gusta compartir con amigos que tenemos acá, hasta el día de hoy no tenemos cien por cien decidido si nos quedamos o nos volvemos. 



Javier Albarracín

TEMAS: futbol
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