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Juan Palandri, director técnico de Estudiantes, se refirió al significado de haberse quedado con el título de campeón del año de la Liga Regional, tras vencer en la final a Belgrano de Vicula Mackenna
“Esto es una mezcla de alegría personal y con la de los chicos por todo el sacrificio que hicieron para llegar a esto”. La frase pertenece a Juan Palandri, tras la consagración de Estudiantes como campeón anual de la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto, éxito que consiguió luego de vencer por tiros penales a Belgrano de Vicuña Mackenna.

“El compromiso de estos chicos que entrenaron durante más de un mes sin saber cuál era el rival que nos iba a tocar. Lo hicieron con las mismas ganas que mostraron cuando nos tocó asumir el desafío de dirigir la primera”, enfatizó el director técnico que cosechó su primer título en la categoría superior del fútbol regional.

“Además de la alegría que significa para ellos es un título más para la institución y fundamentalmente  un logro para la confianza de los chicos”, añadió. 

“Para mí es una caricia al alma en un año complicado en lo personal. Sufrió pérdidas muy fuertes que me causaron mucha tristeza, de dos personas muy ligadas al fútbol y a Estudiantes como mi hermano y mi viejo. Mi viejo estaba pendiente de mí, era el primero que me preguntaba cómo había sido el partido, como había jugado el equipo. Me hubiese gustado que en este me preguntara qué tal fue el partido. Pero es la vida que te va dando todas estas cosas. Está en uno seguir por lo que le gusta y te hace sentir feliz. A mí lo que me hace sentir feliz es dirigir lo que sea en Estudiantes”, resaltó.

El DT dijo que desde que le tocó asumir en Primera -para el torneo Clausura- “lo que noté es que el mensaje que bajamos con Andrés (Aimar) y todos los que trabajábamos en inferiores de AFA se hizo realidad”.

“Nuestro mensaje es que la posibilidad está y que si te toca tenés que aprovecharla. Ese mensaje fue constante. Por eso cuando asumí en Primera muchos esperaron para ver si era verdad. Agarré la posta de la cuarta que dejó Franco (Chiaretta) que perdió la final y jugaron todos. Sólo había que darle confianza de partidos”, expresó.

Continuó diciendo que “desde que agarré hasta hoy aparecieron muchas piedras y problemas, cuestiones de la Liga. Hubo que acostumbrarse a distintos partidos, a jugar en el Candini o en el predio. Ir a canchas en la que no hay buena iluminación, en partidos que te cobran diecisiete posiciones adelantadas en contra y sólo una a favor. Es un aprendizaje dentro del camino que es un solo y que es llegar a jugar en la Primera Nacional”.

Al analizar las finales destacó la categoría del rival que tuvieron en frente. “Lo primero que quiero destacar es enfrentamos a un equipazo. Siempre se los dije a los chicos que no existe nadie que pueda lograr algo subestimando al otro, hay que saber a qué te vas a enfrentar, en cualquier orden de la vida. Sabíamos qué hacía Belgrano, las cartas que tenían ellos y las nuestras”.

“Sabíamos que teníamos que hacer dos planteos diferentes en cada partido. En nuestra cancha nosotros teníamos a favor la parte física y la técnica, pero no la experiencia que si tienen ellos. Los chicos lograron lo que propusimos, estuvieron a la altura de la final”, explicó.  

Finalmente el entrenador dijo que “el proyecto está armado para continuar y es a largo plazo. Se cerró seguramente el mejor año de la historia de Estudiantes. Ahora es momento de tomarse un tiempo para disfrutar y después planificar par lo que viene. Tenemos la plataforma del que va a ser el año que viene y sabemos lo que pretendemos”.





José Luis Debernardi

TEMAS: futbol
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