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Con un triplete de Sepúlveda, el Celeste le ganó 3 a 1 a Deportivo Morón a domicilio, después de ir perdiendo por un tanto de Gissi. El equipo de Vázquez  alcanzó a Atlanta en la cima de la tabla de posiciones de la zona A
En la semana, en estas páginas se escribió que una de las marcas registradas del Estudiantes de Marcelo Vázquez era la de dar vuelta los partidos, y en esta última fecha de la primera rueda de la zona A, el Celeste lo volvió a demostrar. El León derrotó 3 a 1 a Deportivo Morón, luego de ir abajo en el marcador y se subió a la punta. Bruno Sepúlveda, uno de los hombres más significativos del ciclo del mendocino, marcó los tres tantos del conjunto de la avenida España.

Además de estas cualidades clásicas, el triunfo del Celeste se cimentó en un buen andar colectivo, durante casi todo el encuentro. Excepto por algún tramo del complemento, el León estuvo cómodo en el juego y fue superior a su rival.

La victoria le permite ser puntero junto con Atlanta y seguir en puestos de clasificación a playoffs. Fue el mejor cierre para un 2019 de puras sonrisas para los de la avenida España.

Estudiantes jugó un buen primer tiempo en la cancha del Gallo. Siendo simple, el equipo de Vázquez no se complicó y mereció haberse ido en ventaja al descanso. Como le sucedió en Caseros, el equipo de Vázquez se sintió cómodo jugando sin la responsabilidad de ser el dueño de casa.

Siempre dio la impresión de ser un equipo que tenía más claro el plan de juego. A diferencia del Gallo, el León tenía más orden para recuperar la pelota y más criterio a la hora de manejarla. Además, presionó muy bien la salida del rival y nunca lo dejó moverse con tranquilidad.

Dos nombres se destacaron por sobre una buena actuación colectiva. Uno fue Maximiliano Zbrun, que marcó presencia en la mitad de la cancha a la hora de ordenar a sus compañeros y recuperar el balón. El otro fue Yair Arismendi, que desequilibró bastante por su sector a la defensa local y se asoció bien con Sepúlveda en las pocas ocasiones de gol que tuvo el encuentro.

Vester y Bottino no tuvieron inconvenientes con los dos delanteros grandotes del equipo de Sialle, y los carrileros, esos que en este certamen han sido una llave de gol para el local, no desnivelaron en ningún momento por las bandas.

Excepto por un cabezazo de Gissi que obligó a Peralta a hacer una gran atajada, esa que siempre tiene el Chupa en todos los partidos, el Celeste no pasó sobresaltos. Del otro lado, tuvo varias oportunidades que pudieron haber terminado en gol, pero a los de Vázquez les faltó puntería para vencer al arquero Salvá. Zbrun tiró por encima del travesaño un envío desde el punto del penal y a un remate cruzado de Formica le faltó centímetros para convertirse en el 1 a 0.

Para irse más tranquilo al descanso, al Celeste sólo le faltó el gol. Por lo demás, en esa primera etapa, el equipo de Marcelo Vázquez cumplió el plan a la perfección.

En el complemento, Morón se adelantó unos metros en el terreno y empezó a ganarle la pelea por la posesión a Estudiantes. Cuello y Cabrera perdieron influencia en el trámite del partido, que se desarrollaba en el campo del Celeste.

Vázquez mandó a la cancha a Peralta por Cuello, buscando ganar peso ofensivo y más dinámica en ataque. Pero Morón se siguió viniendo sobre el arco de Peralta y pasados los 20 minutos, el Gallo se puso arriba en el marcador. Fue a través de la combinación de sus delanteros. Akerman hizo una buena jugada en la derecha, mandó el centro y Gissi le ganó a Bottino en el área chica para meter el primer gol del encuentro.

Estudiantes sintió el impacto del tanto del local y no terminaba de reaccionar. El equipo de Vázquez no tenía claridad y su único recurso eran los pelotazos. Pero, cuando todo se complicaba, apareció el goleador que ha tenido Estudiantes en este 2019. Sepúlveda picó perfecto para recibir un lateral largo de Suárez, ganó con el cuerpo y definió perfecto para empatar el encuentro y darle tranquilidad al León, de cara a los últimos 15 minutos de juego.      

Pero el Fino no se quedó ahí, unos minutos más tarde apareció con toda su clase, para desparramar rivales en el área de Morón y definir perfecto, para decorar una gran jugada colectiva del León y poner arriba al Celeste.

El gol fue un impacto tremendo para ambos. El local quedó atónito, sin entender lo que había pasado, y los de Vázquez se sintieron más cómodos que nunca.

Por eso no sorprendió que Sepúlveda completara su triplete, con una volea precisa que se clavó contra el palo derecho de Salvá. Ese fue el cierre perfecto para un gran triunfo del Celeste como visitante, que volvió a demostrar que no tiene problemas en empezar perdiendo los partidos, porque le sobre capacidad para darlos vuelta.  

Sepúlveda cerró el campeonato como lo empezó, siendo la principal carta ofensiva del equipo y su goleador indiscutido. El Fino necesitaba una actuación así, después de algunos partidos sin encontrar su mejor nivel.

Estudiantes hizo los deberes, alcanzó a Atlanta en la cima de la zona A y si el Bohemio pierde con Platense, el equipo de Vázquez cerrará el semestre como uno de los líderes. Ahora será tiempo de balances y descanso, para arrancar nuevamente en febrero del año que viene. 

TEMAS: futbol
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