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Jesús, el niño que en sulky y con su petiso reparte agua en Del Campillo

Le dicen "Purpurina" y con sus 8 años recorre las calles del pueblo en el carro que le armó su papá para diversión. A su vez, los vecinos le encargan la tarea de ir a retirar los bidones a la planta potabilizadora

Se llama Jesús Barroso, pero todos lo conocen por “Purpurina”. Con sus 8 años, recorre casi a diario las calles de Del Campillo arriba de un carro tirado por su petiso. Se encarga de repartir agua a los vecinos y casi sin querer ayuda a la economía familiar.

Con boina de paisano y camiseta del futbolista francés, Mbappé, “Purpurina” se dirige a la planta de agua del pueblo a recargar bidones. Luego es hora de llegar a los hogares con el vital líquido purificado.

Su historia trascendió las redes en las últimas horas cuando Noelia López, una joven también de Del Campillo y amiga de la familia del niño, decidió publicar las imágenes del pequeño en su cotidiana tarea y a quien acompañó en uno de sus recorridos.

“Me quedo con las cosas simples, con las personas de corazón grande como Purpurina, que me llevo en su carrito con el que reparte agua”, señala Noe López, la joven cantante que cosechó en pocas horas decenas de comentarios.

Según relató Noe a Cabledigital, son dos hermanitos, Jesús y Mateo, de condición muy humilde. Ambos están escolarizados y viven en Del Campillo, el papá, Rudecindo Barroso, trabaja en el campo como peón rural.

En tiempos de pandemia, las cosas se hicieron más difíciles para todos y en este contexto es que “Jesús decidió ayudar a su padre, se les ocurrió el reparto de agua. Para esto se armó un carro con dos ruedas de bicicleta que es tirado por un petiso, con el cual recorre las calles del pueblo y reparte agua por encargo”, señala Noelia, conmovida por la historia de vida de Purpurina.

Consultado sobre este emprendimiento y la decisión del pequeño de ayudar a la familia, el papá comentó: “El sulkicito se lo armé yo, a Mateo Nicolás y a Purpurina, como le decimos nosotros a Jesús. Es como para que anden en el día. Como yo me dedico a los caballos nomás. Trabajo con el marido de Noelia en los caballos de polo. Y bueno se me dio la idea de hacer este sulky. Lo hicimos con un amigo, con Rubén Quiroga”.

Y agrega que los vecinos son los que cuando los chicos salen a dar una vuelta, les dan los bidones para que se acerquen a la planta potabilizadora y les traigan los envases. “No es que se dediquen a eso, porque no los hago trabajar. Yo se lo hice para que no anden en la calle”, dice Rudecindo con orgullo. “Esa es mi idea. Mis padres me han enseñado eso”, precisa a Puntal.

Jesús (8) tiene tres hermanos; Mateo (10), que lo acompaña en la tarea, Bianca y Clara.

El papá dice que el sulky es usado por los dos hermanos varones, que gustan de participar de las actividades con caballos, y en ocasiones lo acompañan a la cancha de polo. “Les da vueltas a los chicos que están ahí. Se divierten todos”.