Deportes | liga | bicampeonato | torneos

Ticino sigue reinando en la Liga

Atlético Ticino derrotó 1-0 a Hipólito Yrigoyen con gol de Ayrton Páez, de penal, en "La Caldera" tiopujiense. Había vencido 2-0 en el partido de ida, con goles de Ayrton Páez y Lautaro Monje. Un campeón indiscutido

Atlético Ticino se consagró por quinta vez en la historia de la Liga Villamariense de Fútbol, y se adjudicó el primer bicampeonato.

Precisamente en enero, el mes que más lo vio dar vueltas olímpicas, y en el año en el que celebrará su 90 Aniversario, el mejor equipo de la historia del pueblo ofrendó otra clase magistral de fútbol para mantener su reinado en la Liga.

Derrotó 1-0 a Hipólito Yrigoyen, ahora en Tío Pujio y con gol del máximo artillero y gran figura del campeonato, Ayrton Páez.

La hidalguía de Yrigoyen, un gran subcampeón al que le jugó en contra estar parado 40 días para afrontar esta final, permitió que la diferencia fuera mínima en el marcador, porque en el juego fue mucho más clara.

Es que Atlético Ticino jugó mejor que en su casa (donde había ganado 2-0), manejó más la pelota, y tuvo mayor precisión, calidad y cantidad de arribos, convirtiendo al arquero Montiel en figura de la cancha desde el primer tiempo.

El título está en buenas manos, la copa viajó a Ticino como en 2020. Después de 2 años atravesados por la pandemia, en la que debieron disputarse 4 torneos locales, pero a duras penas finalizó uno, el campeón es indiscutido.

El ritmo de competencia fue la gran diferencia de estas finales, pero anoche quedó demostrado que la precisión, la velocidad y la calidad de jugadores de mitad de cancha hacia arriba, es digna de un elenco histórico.

Será difícil quitarle la corona, porque defensivamente es muy sólido, y lo reflejó al no recibir goles, y sufrir apenas un par de arribos del local. Quizás, no le hubiese sido tan fácil a los de Pablo Suárez retener la corona que habían ganado con Germán Vicario, si Santiago Vicario hubiese conseguido darle potencia a su acertada definición ante Fantino 7’, cuando Bergese salvó al caída de su arco.

Fue una de las 2 jugadas de riesgo que creó Yrigoyen, contra una decena de oportunidades de un Atlético que nunca pensó en ceder el protagonismo, y como en la primera final, antes de los 15’, Páez ya había probado con dos tiros libres a Montiel, que respondió.

“La idea es que nada cambie”, declaró Ayrton Páez. Y nada cambió. Burello intentó con la técnica de Vicario por el lateral derecho Sabugo, y arriesgó al otorgarle a Caciorgna toda la franja derecha, por donde Bergese lo controló.

La intención del local fue saludable, y tácticamente interesante, porque jugó con 3 defensores al igual que su rival, pero agregar un hombre más al mediocampo no le otorgó el manejo del balón.

Allí estuvo la clave de esta segunda final, porque Atlético Ticino (perdió por lesión a Bettiol, pero Acosta lo reemplazó muy bien en defensa) dispuso de Rodrigo Fassi, envió a Bianchi a la derecha, y Bertola y Coria jugaron en un nivel de excelencia. Bien rodeado, Páez recibió mucho el balón, y sólo la estupenda actuación defensiva del “diablo rojo” y de su arquero privaron de una diferencia en la etapa inicial, en la que el local procuró con fricción detener el juego rival, pero no tuvo con qué responderle.

El gol de todos los partidos

Si en el primer tiempo ya la visita merecía una ventaja, el complemento fue casi un monólogo. Yrigoyen no pudo cortar sus circuitos de juego, y maniatado, apeló a defender con uñas y dientes.

Lo consiguió. Un Páez endemoniado en “La Caldera”, hizo explotar a la parcialidad visitante cuando el ingresado Gaspar Becchero se llevó el balón en una contra rápida, que continuó en el “10”, que en el área fue derribado por Gómez.

Una perfecta ejecución dejó sin opción a Montiel (30’), que era el gran responsable del 0-0, pero que claudicó ante los pies “divinos” de Páez, que cerró otro campeonato inolvidable. No se guardó nada Yrigoyen. Pero estuvo lejos de poder quitarle la corona a un campeón que sigue reinando, porque tiene más juego y más solidez que el resto. Pero además tiene un “dios aparte” llamado Ayrton Páez.

ticino equipo bicampeón.jpg