Por Marcelo Irastorza
Alberto Fernández es presidente electo y ahora todo el mundo busca acomodarse a la nueva realidad política de la Argentina. Fernández ganó las elecciones a raíz de los errores del gobierno de Mauricio Macri y fruto también de la unidad del peronismo. Ahora Macri tiene dos objetivos por delante: llegar al 10 de diciembre para ser el primer gobierno no peronista en terminar el mandato y después convertirse en el jefe de la oposición. La diferencia de ocho puntos hará que haya un equilibrio de fuerzas en el Congreso de la Nación, lo que llevará a la búsqueda de consensos tan necesarios en este contexto de profunda crisis que vive la República Argentina. En tanto, de la mano del Frente de Todos, el peronismo vuelve al poder después de cuatro años de haber ejercido el rol de oposición. Enfrente tiene un panorama sumamente complicado desde el punto de vista económico. Todos los especialistas en la materia coinciden en que el año 2020 será muy duro en materia económica. La crítica situación que atraviesa el país no se resolverá de la noche a la mañana sino que requerirá de un tiempo para estabilizarla. Al respecto, el presidente electo deberá al principio acordar medidas de coyuntura, en base al pacto social que impulsó, para controlar variables complejas como el dólar, la inflación, las tarifas y la deuda. El segundo paso será sentar las bases para reactivar la economía en base a la producción y el consumo.



¿Cómo será la relación de Alberto F. con Juan Schiaretti? A Fernández no le gustó la prescindencia de Schiaretti durante la campaña. Sin contar al salteño Juan Manuel Urtubey, que iba como compañero de fórmula de Roberto Lavagna en el frente Consenso Federal, Schiaretti quedó como el único mandatario peronista que no apoyó públicamente al exjefe de Gabinete de Néstor y Cristina Kirchner. “Su neutralidad no suena neutral porque la neutralidad permite que las cosas sigan ocurriendo como ocurren y eso no es neutralidad”, expresó Alberto F. en una entrevista exclusiva con Puntal. Para el albertismo, la postura de Schiaretti fue funcional al macrismo que ganó en la provincia con el 61 por ciento de los votos. De todas formas aseguran que no habrá represalias con los cordobeses. Tras haber tenido una buena relación institucional con Macri, Schiaretti quiere ahora lograr lo mismo con el presidente electo. “De nuestra parte, como he dicho permanentemente, estamos a disposición del nuevo presidente para trabajar juntos, apoyándolo, así superamos la crisis”, declaró el mandatario cordobés días pasados. Según se sabe, el peronismo provincial apoyará la gobernabilidad. Pero trascendió que Schiaretti no quiere intermediarios, sino una relación directa con Fernández.



Los intendentes peronistas también se preparan para empezar en diciembre una nueva etapa política en la Argentina. Por ejemplo, el jefe comunal de Villa María, Martín Gill, dijo que si Fernández le ofrece un cargo a nivel nacional lo evaluará. El villamariense es uno de los referentes del albertismo en el plano provincial junto con el senador Carlos Caserio. Por su lado, el riocuartense Juan Manuel Llamosas también se pone a disposición del nuevo gobierno nacional, en línea con la posición adoptada por Schiaretti. “Quiero felicitar al nuevo presidente Alberto Fernández. Vamos a respaldar al nuevo presidente”, manifestó Llamosas, quien el año que viene irá por la reelección, en lo que será el primer test electoral de Fernández como presidente.

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