Por Marcelo Irastorza
A menos de tres semanas de las elecciones, ¿las cartas ya están echadas?

Los politólogos coinciden en que la diferencia a favor de Alberto Fernández por sobre Mauricio Macri se ampliará. Hablan de 20 a 22 puntos. Por ejemplo, el consultor Gustavo Córdoba hizo a Puntal la siguiente reflexión:  “Si uno se detiene en la campaña de Mauricio Macri y se la aísla del contexto, se está viendo la campaña de un candidato opositor”. Y en torno del candidato del Frente de Todos añadió a continuación: “Pareciera que es oficialista. Fernández ya recibe tratamiento de presidente electo”. En su mirada sobre la primera vuelta, Córdoba vaticina lo siguiente: “Lo que ha hecho la sociedad argentina el 11 de agosto es cambiar el liderazgo en medio de la crisis. Le ha dicho con mucha claridad a Macri que ya con él no quiere seguir y que va a seguir a partir del 27 de octubre con Fernández”. Por su parte, el consultor Mario Riorda opina que la campaña de Macri “es difícil que hoy pueda ser efectiva, más allá de retener votantes”, y agrega que la de Alberto F. está plantada no en la Argentina electoral sino “en la Argentina poselectoral”. Los especialistas aseguran que la ciudadanía ya se decidió por un cambio de gobierno y, haciendo referencia a la denominada “nube de palabras”, sostienen que hoy por hoy Fernández representa “esperanza” para una sociedad castigada por la crisis.

De cara al domingo 27, Macri va en busca de un milagro. Intenta forzar un balotaje con Fernández que obligue a ir nuevamente a las urnas el 24 de noviembre próximo. Matemáticamente no es imposible, dicen en el macrismo. Por estos días, ha circulado un análisis matématico, difundido por Juntos por el Cambio, que indica que para que Fernández no supere los 45 puntos debería ocurrir que obtenga los mismos votos de las Paso, que el porcentaje de votantes sea mayor al 81 por ciento y que el nivel de votos en blanco no supere el 3 por ciento. Y en caso de que Alberto F. no llegue al 45 por ciento y para que la diferencia sea menor a 10 puntos tendría que suceder, según el estudio matemático en cuestión, que no haya corrimiento de los votos de Roberto Lavagna o Nicolás del Caño a favor del Frente de Todos y que los nuevos votantes lo hicieran sólo por el Presidente si la participación superara el 80 por ciento o la distribución de los nuevos electores fuera 80 a 20 a favor de Macri si el nivel de participación fuera superior al 83 por ciento. El primer mandatario encabeza una cruzada que tiene como objetivo principal remontar la abultada diferencia que le sacó Fernández en las Paso y que fue de 16 puntos. Para ello, lanzó las marchas del “Sí se puede” por distintas ciudades del país. El miércoles 16 le toca el turno a Río Cuarto.

Fernández tiene que atravesar primero la prueba del 27 del corriente pero ya se mueve como presidente electo. “Alberto tiene la cabeza puesta en el 10 de diciembre y en lo que viene después de esa fecha”, afirman en su círculo íntimo. Cree que finalmente va a ganar y entre sus planes figuran conformar un gobierno de coalición y hacer un pacto social con empresarios y gremialistas que le permita desandar una transición que será tan dura como compleja. Siguiendo a los consultores, Macri parece más un candidato opositor, buscando ganar la calle y prometiendo el oro y el moro, y Fernández un candidato oficialista que se siente ganador y que ya prepara su nuevo gobierno. Aunque hay que esperar el veredicto de las urnas.

Comentá esta nota

Noticias Relacionadas