Por Marcelo Irastorza
La elección municipal no será a mediados de año, como se vino haciendo en los últimos tiempos. Esta vez se adelantará para los primeros meses del año próximo. Al principio se hablaba de marzo y, posteriormente, de abril. En el oficialismo dicen que quieren cerrar el ciclo de votaciones que arrancaron con las provinciales del 12 de mayo y concluyeron con las nacionales del 27 de octubre pasando previamente por las Paso. Pero, más allá de ese argumento, existe una razón de fondo que tiene que ver con la percepción que poseen los riocuartenses de la gestión de Juan Manuel Llamosas. En otras palabras: el intendente y su gobierno tienen una alta consideración entre los ciudadanos y esa circunstancia quiere ser aprovechada por el llamosismo para asegurar las chances de una victoria cuando se lleven a cabo los comicios del 2020. Cada vez que tiene que hacer un balance de su gestión, Llamosas saca a relucir los principales logros: la pavimentación de la Colombres, los dispensarios de 24 horas, el Portal de Datos Abiertos, el Centro de Gestión Municipal de Banda Norte, el Presupuesto Participativo, la remodelación del Palacio Municipal y de otros edificios públicos, la terminación de las viviendas y las luces led, entre otras realizaciones. Y ahora su sueño pasa por asfaltar la Buteler y crear un nuevo CGM en otro punto de la ciudad, por citar algunos de los proyectos que están en carpeta y que se convertirán en promesa de campaña.



“Hemos hecho mucho pero nos falta mucho por hacer”, suele decir Llamosas aunque no larga prenda de cuándo serán las elecciones municipales. ¿Está esperando cerrar el frente interno para no tener sorpresas a futuro? Ya hay algunos peronistas que se han lanzado y otros que amagan con hacerlo aunque no descartan una negociación con el llamosismo. Entraron a la pista el excomisario Oscar Zuin y el extitular del Pami José Ojeda y también se impulsa al exjefe de la Anses Sergio Rivarola. En el tramo final de su gestión, y sobre todo tras la muerte de José Manuel de la Sota, Llamosas se recostó en la figura del gobernador Juan Schiaretti. Una muestra de ello es que ha seguido a rajatabla los lineamientos políticos impartidos desde El Panal en torno del pasado proceso electoral y hasta ha incorporado al schiarettista Marcelo Bressan en la estratégica Secretaría de Políticas Sociales. ¿Pero qué pasará con el delasotismo? Hoy por hoy tiene el Emos en la persona de Pablo Salinas, la jefatura del bloque de Unión por Córdoba liderada por Leticia Paulizzi y la presidencia del Tribunal de Cuentas con Ariel Bathauer. Habrá que ver cómo se lo contiene a este sector interno que se encuentra bajo la conducción de Adriana Nazario.



En paralelo a este armado, la oposición está haciendo el suyo. En Juntos por el Cambio no todos van por el mismo camino: mientras el candidato radical Gabriel Abrile junta ideas superadoras a las del gobierno de Llamosas, Eduardo Scoppa y Miguel Besso están conformando una tercera alternativa que posiblemente cuente con la participación del Frente Cívico que conduce Humberto Benedetto. A todo esto hay que ver cómo impactará en las chances electorales de Pablo Carrizo la denuncia en su contra por violencia de género. ¿Qué hará el macrista Manuel Betorz? Sin embargo, no serán los únicos. Para las municipales seguramente jugarán el Partido Socialista, el Frente Despertar, el Frente Nos, el FIT Unidad, Encuentro Vecinal Córdoba y Unidad Popular.

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