Plasticar es un emprendimiento local promovido por cuatro jóvenes estudiantes de la carrera de arquitectura dedicado a la fabricación de mobiliario y productos de arquitectura a partir del reciclaje de plástico que se recupera de lo que se conoce como “el consumo lineal” de la sociedad.

La iniciativa tomó buena repercusión en la sociedad a partir de la alianza que los vincula con el sector público, debido a que toman como materia prima el plástico que la gente deposita en los distintos puntos verdes de la ciudad -como así también de empresas e industrias-, integrando a recuperadores urbanos en la logística de transporte.

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Así, los jóvenes emprendedores Juan Octavio Ferreyra, Pedro Aldecoa, Juan Pablo Tavecchio y Facundo Albert, trabajaron en conjunto con la planta de recuperación de Río Cuarto, que es lugar donde se tritura y se separa el material, para luego acercarlo a su la fábrica que es en donde finalmente se transforma en los listones Plasticar que constituye la base de distintos productos de diseño y arquitectura.

A comienzos de este mes, esta iniciativa fue seleccionada por el Gobierno provincial como beneficiaria del programa Córdoba Emprende INNdustria, que busca potenciar proyectos de base tecnológica e industrial, y en ese mismo contexto, obtuvieron el reconocimiento al mejor proyecto de Economía Circular.

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“Nos reconocieron por generar un producto en base al residuo que actualmente genera el sistema lineal de consumo. Nosotros lo reincorporamos a la cadena y cerramos el ciclo, obteniendo producto reciclado y sustentable”, señala Juan Octavio Ferreyra, uno de los impulsores de la iniciativa.

La distinción implica que el gobierno provincial designará una “empresa madrina” que hará un aporte económico de hasta $ 360 mil que le permitirá al emprendimiento local incorporar maquinaria para incrementar la capacidad de producción, lo que redundará también en generación de nuevos puestos de trabajo y mayor capacidad de reciclaje. A la vez, esta empresa madrina brindará asesoramiento administrativo que permita un crecimiento ordenado en la producción.

En contrapartida, el Estado provincial retribuye en eximiciones de impuestos en un porcentaje mayor a lo aportado a esta “empresa madre”.

Más productos arquitectónicos

Ferreyra cuenta que en sus comienzos, Plasticar se dedicaba a la fabricación y venta principalmente de mobiliario, por la capacidad de producción y por el hecho que les permitía un rédito más inmediato comparado con lo que significan trabajos de envergadura arquitectónica.

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Asimismo, confía que con este nuevo impulso económico se podrá reforzar todo lo que concierne a la producción de elementos para la arquitectura, tales como decks, pisos, revestimientos, parasoles, cerramientos y pérgolas, entre otros.

“Estamos diseñando y fabricando elementos específicos todo hecho a base del listón, que es nuestro producto inicial y que podemos luego cortar con una sierra y utilizarlo como si fuera de madera”, explica el emprendedor.

Y agrega: “Es decir que, al producto ya lo tenemos, y esto nos permite agrandar la capacidad de producción para poder fabricar más listones mensuales y por ende abarcar más proyectos de escala arquitectónica. Nuestro objetivo a mediano plazo es poder llegar a construir un espacio que demuestre lo que se puede llegar a hacer reciclando plástico y que se puede utilizar por la comunidad para hacer diferentes actividades de utilidad social”.

¿Qué es la economía circular?

El emprendimiento local logró el primer premio en esta categoría. ¿Cuáles son sus fundamentos y cómo el diseño se adapta a esa modalidad?

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El objetivo de la Economía Circular no es otro que la producción de bienes y servicios de la forma más eficiente posible, a la vez que se reduce al máximo el consumo y desperdicio de materias primas, agua, fuentes de energía y otros residuos. Este concepto deja a un lado el sistema “lineal” utilizado hasta ahora para asumir su carácter “circular”, es decir cerrar el ciclo de vida de los materiales, residuos, agua, energía y otros servicios.
Con la adopción de la economía circular por parte del sector de la construcción se puede lograr un cambio transformador. Un ejemplo es la tecnología de diseño generativo, que permite explorar y elegir materiales reciclados y reciclables para sus diseños, realizar comparaciones de materiales, medir cómo estos impactan y otras tantas alternativas que colaboran en la toma de decisiones de un equipo. Para reducir el costo de fabricación, construcción de viviendas o diseño de ciudades enteras es deseable pensar en los materiales desde una perspectiva diferente para obtener una ventaja económica como la capacidad de crear cosas a partir de un flujo de residuos. Este concepto se basa en la idea de conseguir que todo forme parte de un ciclo circular cerrado, es decir, pensar en el suprarreciclaje, práctica que garantiza la reutilización de los materiales que usamos en nuestros productos a fin de crear uno nuevo.
El costo es el motivo por el cual la circularidad, la energía y los materiales son importantes para los clientes. Esto va a suponer un gran impulso comercial y un motor económico para empresas de todos los sectores.

Fuente: Autodesk