El sitio Marca Informativa reveló cómo era la contabilidad clandestina de Gustavo Arce y las sucesivas creaciones de firmas para evitar las acciones judiciales. El empresario fue detenido la semana pasada en Córdoba. 
A cinco días de la detención de Gustavo Fabián Arce Villalba, creador de Agustino Cueros, se descubrió una trama montada por el empresario para llevar adelante las maniobras evasivas que ahora son investigadas por la Justicia Federal de Córdoba.

El sitio MarcaInformativa.com compartió una investigación en la que revela la contabilidad clandestina de Arce, que en el año 99 ya había recibido una condena en la provincia de Mendoza por estafas reiteradas.

Cumplida una pena de diez años de prisión, el empresario reincidió en las maniobras fraudulentas y la semana pasada el juez federal Ricardo Bustos Fierro ordenó, por pedido del fiscal Gustavo Vidal Lascano, una serie allanamientos que culminó con la detención del impulsor de Agustino.

Cuando se habla de Gustavo Arce, se lo relaciona inmediatamente con una razón social que ya se halla inactiva desde hace años: Agustino Cueros. Las razones tienen que ver con la gran cantidad de irregularidades que ha ido sumando Arce en las distintas empresas que dio de alta y de baja sucesivamente, siempre con la intención de escabullirse de las demandas civiles (de sus proveedores, socios, contrapartes, etc.) y laborales (de sus empleados), consigna el informe del periodista Adolfo Ruiz en Marca Informativa.

En la publicación advierten que las irregularidades en Agustino, llevaron a Arce a gestar diferentes firmas que fueron activadas o desactivadas en función de acciones judiciales que iban surgiendo. Así nacieron Tendencias Group, Doménico, Curtido Vegetal, Caminos del Rey, RA Group SRL, Argos Group SRL, Tendencias Group SRL, Rosolma SRL y Adrina SAS, enumeró.

Una de esas empresas, Tendencias Group, figura a nombre de Josué Altamirano, un joven de 30 años. Accionista mayoritario.

Altamirano tiene domicilio en una muy sencilla vivienda de barrio General Arenales, en los suburbios de Córdoba, y aparece en los listados de empleados de Arce en calidad de troquelador (es decir, dedicado al trabajo en el cuero).

Algo muy similar sucedía con Humerto René Manattini, histórico tesorero de Arce. Su nombre también figura como accionista y gerente de Tendencias Group. Vivía en una casa de clase media en Matienzo, y su fallecimiento en 2017 obligó a una urgente reingeniería para volver a acomodar los papeles de la empresa, que era la sucesora de Agustino Cueros.

El carpintero, el testaferro

Otro de los testaferros de Arce es Horacio Fiatti, quien aparece como accionista y gerente en la empresa Camino del Rey. Esa firma es la titular de la franquicia de una tienda de ropas en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

La firma de Fiatti aparece al pie de los contratos del personal eventual, y también de las cartas documento, en su mayoría contestaciones a requerimientos de blanqueo, reencuadre de personal o pedidos de corrección en las liquidaciones.

Horacio Fiatti es señalado como uno de los testaferros de Arce. (Foto: Marcainformativa.com).



Pero Fiatti está domiciliado en una casita de barrio Müller, un barrio considerado “zona roja” en Córdoba capital, y en realidad no es gerente ni accionista, sino simplemente el carpintero de Gustavo Arce.

Incluso esta labor está cerciorada por documentación que el propio Arce presentó en Aeropuertos Argentina 2000, cuando extendió autorización para que Fiatti ingresara a trabajar en el acondicionamiento del local, y allí describe su rol: “Carpintero”. Y para no perder la costumbre: también en los registros de la empresa se consigna que su vínculo laboral es “en negro”.

Contabilidad creativa

Además de esta compleja estructura de empresas de cambios permanentes en su composición societaria y también en muchos casos de vida fugaz, Gustavo Arce también montó un aceitado mecanismo para evadir de manera sistemática el pago de impuestos al fisco.

Esto lo llevó a generar fabulosas subfacturaciones, con diferencias de hasta el 81% entre lo real y lo declarado.

En 2013, por ejemplo, el total de ventas acumuladas superó los 58,3 millones de pesos. Pero sólo se declararon 11,9 millones. Los restantes 46,3 millones fueron declarados "con máscara de presupuesto", según consignan documentos internos de la propia firma.

En 2014 no fue muy diferente. Se vendió por 76,9 millones pero se declaró sólo 16,2 millones. Un poco más prudente para evadir, en 2015 el total de ventas fue de 89,2 millones, pero se declararon sólo 27,5 millones.

Estiman que Arce declaraba 2 de cada 10 pesos que recaudaba. (Foto: MarcaInformativa.com).



Estos datos provienen de lo secuestrado durante un procedimiento judicial en octubre de 2016, también dispuesto por el juez Bustos Fierro.

Llamativamente, llevó más de tres años procesar esa información que era profusa en detalles y que dejaba expuesto lo burdo del procedimiento, se observó en la publicación periodística. El 27 de noviembre último Arce fue detenido en Córdoba, acusado de evasión y lavado de activos.

El operativo se llevó a cabo en un departamento del barrio Nueva Córdoba. Además del arresto de Arce, la Policía secuestró valores por una cifra cercana a los 50 mil dólares.

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