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Cientos de personas disfrutaron de la costanera del río Cuarto

A pesar del crecimiento del número de contagios por Covid en todo el país, en este espacio de nuestra ciudad la actividad de esparcimiento no merma. Familias y amigos se congregaron para pasar la tarde

La costanera del río Cuarto recibió a decenas de familias y amigos de todas las edades que se reúnen a disfrutar de la temporada veraniega.

A pesar de tener días con temperaturas no tan altas para la estación del año que atravesamos de este lado del planeta, niños, jóvenes, adultos y algunos adultos mayores se distribuyeron por todo el espacio verde que brinda el cauce natural de agua que tiene nuestra ciudad.

La pandemia por el Covid-19 produjo que algunas piletas clásicas de Río Cuarto no abrieran sus puertas y muchas personas que antes concurrían a éstas ahora se volcaron sobre la vera del río.

Mates, pelotas de fútbol o vóley, tejo y bochas y mucha comida, fiel de esta temporada, fueron los principales acompañantes que aparecieron junto con los grupos que pintaron un paisaje coqueto a pocas cuadras del centro riocuartense.

“Para bañarse no es un día ideal”, dijo José, un vecino que disfruta todo el verano junto con sus hijos, aunque agregó: “Pero sí se puede venir para mirar el ambiente, para tomar aire y aprovechar del sol. Para la semana que viene ya tenemos programado disfrutar de este espacio porque dicen que va a hacer mucho calor”.

La gente llegó para colocarse bajo alguna sombra, que hay en abundancia por la gran cantidad de árboles que tiene el circuito costero. Otros, al contrario, buscaron los rayos solares para poner su piel a tono con el verano.

“Vengo siempre al río a pasear con mis hijos porque me gusta caminar, me gusta ver gente o simplemente sentarme a tomar aire”, contó José, acompañado de sus dos pequeños niños. “Para mí este es un desenchufe total del trabajo, de la vida diaria y esto es muy hermoso”.

La pandemia no frenó a la población, que acudió en gran número. Algunos -los menos- asistieron con el tapabocas, pero el resto no presentó ninguna de las medidas de bioseguridad. José prefirió aislarse del tumulto: “Nos alejamos un poquito de los grupos de personas que acá se encuentran”.

“Sabemos venir con mi hermana y disfrutamos de la costa del río y muchas veces prendemos fuego y hacemos un asado”, deslizó.

Los usuarios de este espacio verde coincidieron en un punto: “La costanera está muy cuidada pero le haría falta un poco más de limpieza y que sacaran los yuyos, pero en sí queda todo muy lindo”, expresó, pero insistió: “Esto es lo mejor que podemos encontrar para nuestros chicos”.

El gran atractivo que no está disponible en esta temporada veraniega 2021 es el inflado de los gomones. Este año, por la pandemia y por la suciedad arrastrada por el río debido a los incendios en las sierras cordobesas, los mismos no fueron habilitados.

“Vamos a tener que esperar un año más para poder disfrutar de los gomones, no nos queda otra”, precisó José, quien admitió tener “muchas esperanzas con las vacunas que están llegando”.

La actividad al aire no sólo se limita a enero, por ahora, para José: “En febrero también voy a venir a la costa. Tengo que hacer trabajos en mi casa pero a la tarde ya les dije a mis hijos que los paso a buscar por lo de su mamá y nos llegamos al río. Compramos una gaseosa y algo para comer y vamos a disfrutar todos los días”.

Los equipos de guardavidas se pasearon por las largas extensiones de las costas patrullando ante cualquier llamado de auxilio. La Policía también cumplió con su labor para que nada se saliera de control.

No sólo los riocuartenses disfrutaron de los beneficios del margen del río Cuarto. Muchos visitantes aprovecharon el sector que comprende 7 kilómetros diferenciados de costa.

Mariela cumplió con una jornada junto con sus familiares de San Luis y de Buenos Aires y todos disfrutaron de una tarde de juegos y recreación. “No está lindo para meterse al agua, así que jugamos al tejo mientras los maridos juegan a las bochas. Tenemos un grupo numeroso, ya que vinieron de visita y estamos compartiendo todos de esta linda tarde”.

“Con mi familia hablamos de lo agradable que está la costanera pero faltaría un poquito más de limpieza. Es algo bueno que tenemos en Río Cuarto, que en muchos lados no hay y que debemos saber aprovechar”, dijo quien ofició de guía turística para los suyos pero advirtió: “La costanera se pone linda y se llena pero tendría que tener un poquito más de mantenimiento”.

Las medidas de salubridad básicas hoy en Río Cuarto no son muy tenidas en cuenta; sin embargo, Mariela afirmó que la situación en este punto es distinta: “Aquí hay mucha gente pero veo que están en grupos familiares y distanciados del resto. Las personas no usan el barbijo pero por el motivo de que sólo están compartiendo el espacio con su núcleo familiar. Si uno va a comprar algo o sale a caminar solo o en compañía sí se pone el tapabocas”.